lunes, 31 de octubre de 2011

Argentina Bolchevique 2.0


Un generoso lector de nuestra bitácora nos ha enviado una nueva versión de ARGENTINA BOLCHEVIQUE de Carlos Disandro. Reiteramos nuestro agradecimiento al amigo gentil. 

Esperamos que una lectura crítica del trabajo del filólogo argentino sea de provecho para nuestros lectores. El libro contiene tres conferencias:

1 - El sentido de la humanitas.

2 - La quiebra del hombre barroco.

3 - La muerte de la Argentina.

Puede descargarse aquí.

En África no. ¿En Roma sí?

Como siempre, en nuestro portal amigo, nos enteramos lo último de lo último en noticias de la Curia Romana y el Papa... en español.

Leíamos allí, esta mañana, la siguiente noticia:

Pinchar para agrandar


Pero, luego, recordamos las siguientes imágenes, vistas días atrás.


Y nos preguntamos, ¿lo que en África no, en Roma sí? ¿o en Asís?

Curiosidades litúrgicas...



“No es lícito celebrar la misa con peluca. El permiso que el papa y los obispos conceden sobre este punto se ha de entender de modo siguiente:
1. Que el permiso sólo recae sobre la celebración de la misa porque fuera de este caso los sacerdotes no necesitan licencia para usar peluca.
2. Que esta sea modesta.
3. Que la licencia se conceda solamente en caso de necesidad o enfermedad del sacerdote que la pide.
Excepto el papa, dice Collet, nadie puede dispensar a un sacerdote para el efecto de llevar peluca durante la misa ni permitírselo…”
Tomado de: AA. VV. Diccionario de derecho canónico arreglado a la jurisprudencia eclesiástica. Ed. Rosa y Bouret, Parin, 1851. P. 924.
Nota de la Redacción. Hemos tomado de Google la foto que ilustra nuestra entrada. La fusión gráfica que puede apreciarse en la cabellera del actor no ha sido realizada por Infocaótica. Como se ve a simple vista, el halcón que parece desprenderse del bisoñé de Nicolás Cage no es de color negro... Sin alusiones, por tanto.

sábado, 29 de octubre de 2011

Opus Streisand



¡Felicitaciones! ¡Lo habéis conseguido! Un efecto Streisand de Wikipedia:
 El efecto Streisand es un fenómeno de Internet en el que un intento de censura u ocultamiento de cierta información fracasa o es incluso contraproducente para el censor, ya que ésta acaba siendo ampliamente divulgada, recibiendo mayor publicidad de la que habría tenido si no se la hubiese pretendido acallar. Normalmente, estos intentos de censura se dirigen hacia fotos, archivos o páginas web, especialmente mediante cartas que amenazan con emprender acciones legales por parte del censor. Lejos de ser eliminada, dicha información recibe gran publicidad, y acaba siendo rápidamente distribuida a través de blogs, sitios de noticias o sistemas P2P. Este efecto ocurre, según el experto en Internet John Gilmore, porque la Red interpreta la censura como un daño o ataque hacia ella; y según muchos otros, simplemente por la curiosidad producida por la prohibición, es decir: ¿Qué será eso que me prohíben llegar a conocer?
Y en el diario ElPaís, ¡nada menos! Como era de prever, el caso tendrá una difusión de límites impredecibles. Además de la noticia escandalosa, los lectores del periódico podrán descargarse el Catecismo de la Obra y la Instrucción sobre el modo de hacer proselitismo, con lo que no sólo se ha logrado burlar la medida judicial, sino que, además, la controversia, muy probablemente, dejará de ser cuestión de propiedad intelectual para  mutar en un asunto de libertad de expresión. 


P.S.: El tío de la foto es Antonio González, numerario del Opus Dei, todo un experto en internet, empresario especializado en el tema, y entre otras cosas, autor de una guía para influir en internet en diez pasos. Cazador cazado...

Yo también soy Opuslibros... lo que Pacopepe no dirá

Reproducimos el correo de un lector que parodia el artículo que Pacopepe -seguramente-  jamás publicará en su blog. En esta bitácora hemos expresado ya nuestras reservas sobre parte de los contenidos de la web opuslibros, pero nos resulta imposible negar la importancia de la publicación de los documentos internos del Opus Dei. 


Religiondigital publica un artículo, que pone de manifiesto la persecución, incluso judicial, a la que está sometida la conocida página. Os recomiendo su lectura. Pienso, también, que por el bien de la Iglesia, y hasta de la libertad de expresión, hay que solidarizarse con quienes redactan esa página, imprescindible para conocer la errada deriva de parte de la prelatura del Opus Dei.
No sé si conseguirán el cierre de Opuslibros. Espero que no, pues no veo el menor motivo jurídico para el mismo. Pero es seguro que Opuslibros no va a morir. Porque ya muchos somos Opuslibros. Lo que agoniza es todo aquello que esa página denuncia, y que no es otra cosa que la deriva sectaria de una institución de la Iglesia católica, que está necesitada de “un camino de profunda revisión” en la “vida y en la estructura”
El problema del Opus Dei no es Opuslibros. El problema está en la estructura de la institución misma. Y ya no da para más.     
Lo que le faltaba al Opus Dei era un juicio público contra Opuslibros. Que iba a tener notabilísimo eco. No necesito decir, porque todos lo saben que, si Dios me da vida, iba a ser un vocero del mismo. Y parece que Religiondigital también. Y Opuslibros, aunque tuviera que perder su página, no se iba a quedar muda. Yo también soy Opuslibros si bien nunca haya publicado un artículo allí. Y otros que vienen naciendo. 

viernes, 28 de octubre de 2011

Ratzinger le responde a Iraburu


Desde nuestra humilde bitácora hemos apuntado que la eclesiología neocon se apoya, por lo general, en una concepción exagerada e hipertrofiada de la indefectibilidad de la Iglesia que termina por envolver los momentos oscuros del magisterio en una leyenda aúrea y vela un diagnóstico realista de la crisis actual en toda su extensión y gravedad. Al parecer, es este infalibilismo exagerado el que impulsa a D. José Mª Iraburu a negar la posibilidad de que la Conferencia Episcopal Italiana dijera que la Iglesia Católica no tiene intención de obrar activamente por la conversión de los judíos. 

Sin embargo, Joseph Ratzinger, al analizar la crisis arriana, menciona el hecho, también verificado por John H. Newman,  que durante un tiempo considerable la jerarquía casi completa pareció sucumbir a tendencias arrianizantes:
"Hay algo así como una infalibilidad de la fe en la Iglesia universal, en virtud de la cual esta Iglesia no puede caer nunca totalmente en el error. Ésta es la participación de los laicos en la infalibilidad. Que a esta participación le convenga a veces una significación sumamente activa, se demostró en la crisis arriana, en que temporalmente la jerarquía entera parecía haber caído en las tendencias arrianizantes de mediación, y sólo la infalible actitud de los fieles aseguró la victoria de la fe nicena. Éste es también el motivo por el que la teología actual reconoce de manera creciente la fe de la Iglesia universal en cada caso como criterio válido de la verdad católica, porque la fe no es privilegio de los jerarcas, sino dote de toda la esposa de Cristo, y la Iglesia entera es la presencia viva de la palabra divina y, por tanto, no puede nunca descarriarse como Iglesia universal." (Cfr. EL NUEVO PUEBLO DE DIOS. BARCELONA, HERDER, 1972, P. 168. La bastardilla nos pertenece).
Si semejante catástrofe eclesial pudo ocurrir en aquel tiempo, ¿por qué no es posible que en el momento presente haya una situación parecida en Italia y tal vez en otras iglesias particulares? ¿Acaso la Iglesia ha adquirido por el paso del tiempo una indefectibilidad más intensa que la recibida de Cristo?

jueves, 27 de octubre de 2011

Una vez más Iraburu, con sus contradicciones y voluntarismos

http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1110261132-159-de-cristo-o-del-mundo-l-c

Especialmente en el tema de los judíos... Dice 

"En la sección de noticias breves reprodujo la revista 30Días (2009,9), sin comentarios, un comunicado de la Conferencia Episcopal Italiana a propósito de un encuentro de su presidente con altos representantes de la comunidad judía italiana: «La Conferencia Episcopal Italiana reafirma que la Iglesia Católica no tiene intención de obrar activamente (operare attivamente: sic) por la conversión de los judíos». 
Ciertamente esa frase no expresa con exactitud el pensamiento de los Obispos italianos, y es uno de esos comunicados inexactos que a veces se producen. Si representara realmente su pensamiento –cosa, como digo, imposible– sería preciso hacer una nueva edición italiana de los Evangelios"

¿Imposible? ¿Leyó el comunicado de prensa de la CEI donde dice expresamente "A tale riguardo la Conferenza Episcopale Italiana ribadisce che non è intenzione della Chiesa Cattolica operare attivamente per la conversione degli ebrei"? 

¿Acaso los obispos italianos son disléxicos que piensan una cosa y escriben otra?



miércoles, 26 de octubre de 2011

Galaxia Opus



Una objeción habitual a las críticas de los movimientos es la de los casos aislados. La apologética institucional acepta críticas, pero siempre bajo la condición de que lo criticado de hecho se da en algunos casos, que nunca es posible generalizar. Si el argumento fuera correcto, la crítica a los movimientos no sería legítima más allá de las denuncias singulares.
Sin embargo, muchas veces los problemas de los movimientos se deben a conductas que tienen suficiente difusión entre una parte significativa de los miembros del grupo. Aunque no pueda decirse que todos se comportan de determinada manera, por la contingencia del obrar humano, sí es posible inferir que hay unos patrones de comportamiento que tienen suficiente aceptación en la praxis habitual de los miembros. Unas veces, se trata de simples usos o costumbres, más bien informales, no explícitamente reconocidas como tales. Para la sociología la costumbre es un hábito adquirido por la práctica frecuente de un acto; las costumbres de una institución son el conjunto de inclinaciones y de usos que forman su carácter distintivo. Generalmente se distingue entre las que cuentan con aprobación institucional y las malas costumbres, que son relativamente comunes, pero no tienen aprobación institucional, y son contrarias las a normas que muchas veces han sido promulgadas para modificarlas.
Cuando las costumbres cuentan con aprobación institucional, expresada en normas, estamos ante un indicio de lo que en sociología se conoce como institucionalización. ¿Qué significa institucionalización? Es un proceso por el cual la manera de obrar de un grupo recibe una forma permanente y objetiva aprobada por sus miembros. En forma esquemática podemos describir este proceso: la experiencia permite descubrir pautas operativas que cristalizan en costumbres estandardizadas. Con el tiempo esos patrones de conducta son sustentados por todo un cuerpo, o una parte relevante, que los justifica como una actividad necesaria. Se suelen mencionar cuatro etapas del proceso de institucionalización: 1. Formalismo. Las conductas informales reciben un reconocimiento “legal”, en el seno del propio grupo, por lo cual la estructura se hace más definida y rígida. La consecuencia es que se reduce el margen de espontaneidad operativa y las desviaciones quedan sometidas a un control más organizado (formal). 2. Tendencia a perpetuarse en el tiempo. Existe un interés por parte de los miembros, y especialmente por parte de los dirigentes de la institución, en dar permanencia temporal a las conductas formalizadas. 3. Identificación con los valores. La formalización busca que el individuo se identifique con la institución, de modo tal que ésta con sus costumbres institucionalizadas pase a ser un bien en sí mismo y no sólo un instrumento en la búsqueda de su fin último. 4. Selección de sus miembros. Poco a poco, la institución selecciona a sus miembros por el mayor o menor ajuste de sus conductas a lo institucionalizado. Ante la presión exterior, la institución premia a quienes mejor realizan las conductas formalizadas y margina, o expulsa, a quienes no están plenamente identificados con ellas.
La crítica seria de las derivas sectarias de los movimientos, no se interesa por los casos aislados, ni por algunas malas costumbres, diligentemente prevenidas y sancionadas por las autoridades, dentro de unos márgenes razonables compatibles con la falibilidad humana; lo que interesa, sobre todo, son las costumbres que han recibido institucionalización.
Durante muchos años, la apologética institucional del Opus Dei respondió a sus críticos -en los supuestos más concesivos y “generosos”- con el tópico de los posibles casos aislados, que sin embargo se excusaban con la falibilidad de los seres humanos; después de todo, quién está libre de pecado para arrojar la primera piedra... O bien con una analogía con la Iglesia universal: la Obra es santa, sus miembros somos pecadores.
La aparición de la web opuslibros no significó una novedad en el contrapunto de críticos y defensores hasta la publicación de los denominados documentos internos. Porque a partir de ese momento fue posible vincular numerosos testimonios coincidentes en cuanto a la descripción de unos hechos con pruebas escritas. Los documentos internos son la prueba que confirma que la heteropraxis vigente en la prelatura no se limita a casos aislados, ni tampoco se trata de malas costumbres carentes de aprobación formal por parte de las autoridades, sino que son el resultado de un lento y laberíntico proceso de institucionalización.
La reciente noticia sobre las acciones judiciales tendientes a eliminar de internet esos documentos internos, revela el grado de negación de la realidad al que se puede llegar partiendo del “sostenella y no enmendalla”. Ceguera que, además, se mostrará inútil en la actual era de las comunicaciones. Tal vez los asesores del prelado del Opus Dei no se haya dado cuenta, pero se acabaron los tiempos en que era eficaz comprar todos los ejemplares de un libro crítico para impedir su difusión. Estamos pasando de la galaxia Gutemberg a la galaxia internet. ¡Y en la galaxia Opus no se enteran!

Un gesto filo-lefebvrista del cardenal Cañizares

La noticia, tomada del blog hoc signo, da cuenta de un pequeño gesto del -también pequeño, y no sólo por su estatura- cardenal Antonio Cañizares. Una noticia de la que difícilmente se harán eco en la vecina Infocatólica, pues revela un gesto de filolefebvrismo inaceptable para los iraburitas.


Según informa el blog Rorate Caeli, el cardenal Antonio Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto y la Disciplina de los Sacramentos, prologa elogiosamente la edición del libro “Magnificat Dominum”, dedicado al canto gregoriano, y que ha sido publicado por la Association Sacra Musica, bajo la coordinación del P. Bernard Lorber, FSSPX (Hermandad Sacerdotal de San Pío X).

martes, 25 de octubre de 2011

San Crispín y otras “descanonizaciones”



Martirio de San Simón de Trento



Hoy es la fiesta de San Crispín, una fecha que según Shakespeare, marcaría “desde hoy (1415) y hasta el fin del mundo” el recuerdo de la victoria inglesa en Agincourt. ¡Pero ni Enrique V ni Shakespeare tuvieron que vérselas con la Iglesia del Vaticano II! San Crispín fue quitado del calendario en 1969 como parte del proceso de “actualización” que destruyó casi todo a su paso. Muchos otros santos fueron quitados del mismo modo, pero lo que es más problemático, muchos santos fueron efectivamente “descanonizados” (incluso a pesar del hecho de que las canonizaciones son infalibles de acuerdo con la mayoría de los teólogos y que, por lo tanto, nadie puede ser descanonizado).
He aquí algunos pocos ejemplos:

San Simón de Trento — popular niño mártir asesinado ritualmente por judíos el 24 de marzo de 1475. En 1965 el arzobispo Alessandro Gotardi, de la diócesis de Trento, declaró la inocencia de los asesinos. Como resultado del decreto del arzobispo, la Congregación de Ritos del Vaticano prohibió la veneración de sus reliquias así como la celebración de Misas en nombre de Simón. Este ejemplo de descanonización de un santo preconciliar es particularmente problemática porque a nadie se le ocurre insinuar que dicho santo no haya existido ni negar los milagros que se le atribuyen —fue puramente una movida política—. Dado que es políticamente incorrecto venerar a un niño que fue asesinado ritualmente por judíos (a pesar de un juicio que se realizó 110 años después de la muerte de San Simón y que sostuvo el veredicto del primer juicio, y a pesar de que incluso algunos académicos judíos admiten que ese primer veredicto fue válido, cf. http://www.traditioninaction.org/History/A_010_BloodyPassovers.htm), tuvo que ser quitado. Sin embargo, el apacentar a los no católicos difícilmente es una razón apropiada para cuestionar la indefectibilidad de la Iglesia (ver abajo). Incidentalmente, San Simón de Trento no es un santo anterior a la creación de la Congregación para las Causas de los Santos, puesto que el mismo Papa que confirmó esta canonización fue el que instituyó dicha Congregación en 1588 (en el mismo año en que San Simón fue canonizado).

San Guillermo de Norwich— otro niño católico (éste, ingles) que fue asesinado ritualmente por judíos (1144), cuyo culto también fue suprimido, aunque al menos en este caso (a diferencia de San Simón) no parece haber habido un cultus popular. 


Santa Ursula — uno de los santos descanonizados por los heresiarcas vaticanosegundistas más famoso y milagroso. Ella fue parte de un grupo de once mil vírgenes masacradas por los hunos cerca de Colonia alrededor del año 383. A pesar del hecho de que su cultus siempre fue muy activo, incluyendo numerosas iglesias y calles que tomaron su nombre, su culto fue suprimido en 1969 (Wikipedia lo niega, pero numerosos otros sitios novordistas confirman la supresión).

Santa Catalina de Alejandría — gran mártir de la Iglesia primitiva, uno de los santos más venerados de la Edad Media, una de los Catorce Santos Auxiliadores — removida del calendario litúrgico en 1969 por haber dudas acerca de su “historicidad”. Estoy esperando la descanonización de Santa Juana de Arco, ¡siendo que La Pucelle debe haber estado alucinando cuando hablaba con Santa Catalina!

Ahora bien. Creo que esto es una muy grave materia porque los jerarcas del Vaticano II implícitamente la Iglesia preconciliar erró al mandar a la Iglesia universal la veneración de estos individuos. Como establece Santo Tomás de Aquino: “Dado que el honor que damos a los santos es de alguna medida una profesión de fe, es decir, un creer en la gloria de los santos [qua sanctórum gloriam credimus], debemos creer píamente que en esta materia el juicio de la Iglesia no está sometido a error.” Como tal, incluso las canonizaciones anteriores a la Congregación para la Causa de los Santos son parte del Magisterio ordinario infalible.

Sin embargo, los modernistas dicen que la Iglesia erró en este punto cuando suprimen estos cultos. Los argumentos sobre la ambigüedad histórica son realmente irrelevantes puesto que a través de la tradición y la confirmación de los milagros, santos como Úrsula y Catalina de Alejandría terminaron siendo agregados al calendario. San Simón de Trento fue agregado por decreto del Papa Sixto V, disparando la infalibilidad del Papado y del Magisterio Extraordinario de la Iglesia. Objetivamente, esto es una herejía y una de las más netas (aunque menos “celebrada”) de la Iglesia postconciliar.

Uno no puede menos que notar el significado cultural de la remoción de santos que tuvieron un papel tan significativo en la historia cultural de naciones y localidades. ¿Hacemos de Enrique V un mentiroso al suprimir el santo que invocaba? ¿Y qué pasa con la basílica de Colonia bautizada con el nombre de Santa Úrsula?

En la Fiesta de los Santos Crispín y Crispiano, Mártires, a.D. MMXI


NOTA DE INFOCAOTICA: A pesar de que tenemos algunas discrepancias con el artículo en  puntos que ya hemos dejado en claro aquí —por ejemplo sobre la infalibilidad de las canonizaciones que no es tan clara como el autor afirma— (e, incluso, nos parece que la nota adolece de cierta falta de manejo de algunos términos técnico-teológicos), nos permitimos traerlo a colación puesto que pone en evidencia algunas de las ambigüedades a que ha llevado el Concilio Vaticano II con su política de “limpieza” del santoral. Es más reclamar fidelidad a unas raíces cristianas de Europa, cuando dichas raíces han sido arrancadas desde la misma Iglesia —por ejemplo negando historicidad o solemnidad a los santos que han sido base de la Cristiandad—, nos parece bastante hipócrita.


El cine de la desmemoria histórica


"Hace unos días leía en El Mundo, mi diario de referencia, una crónica en la que se informaba detalladamente de la supuesta censura de una película española sobre la guerra civil. ¡Otra, sí, otra! Y ¿cuál es, parece ser, el motivo? Pues no es otro que el hecho de que no ponen a caer de un burro a los del bando nacional. No se crean que es porque ensalza a los “nacionales”, no, es simplemente porque no los pone a parir, y de alguna manera no ejerce el repetitivo maniqueísmo al que nos tiene acostumbrada la cinematografía guerra civilista, en la que los republicanos son los buenos y los nacionales los malos.

Los perdedores de la guerra y sus jóvenes y no tan jóvenes ideólogos, y que conste que soy nieto de republicanos por ambas partes, sienten la obligación moral de aleccionarnos, eso sí, siempre mediante subvenciones públicas y películas tostón, sobre las bondades del rojerío español y las maldades del franquismo. Uno va llegando, con la edad y las lecturas, a la conclusión de que si Franco no era lo mejor que le podía pasar a España, el despiporre atolondrado de los republicanos hubiera convertido este país, de haber ganado ellos, en algo absolutamente ingobernable. O sea, que en aquella época, y solo en aquella –soy un demócrata convencido–, es probable que Franco fuera un mal menor. Y la prueba la tenemos en nuestros tiempos, donde los socialistas y la progresía subvencionada están llevando al traste a toda la nación. A los hechos me remito."

lunes, 24 de octubre de 2011

La sharia será la base de la ley libia; los hombres podrán tener cuatro esposas


Mustafa Abdul-Jalil, lider del gobierno libio de transición, anunció que la sharia será la "fuente básica" de la ley en la Libia post-Gadafi.

“Somos um país islamico”, dijo Abdul-Jalil. “Tomamos la religión islámica como el centro de nuestro nuevo gobierno. La constitución estará basada en nuestra religión islámica”.

Varias agencias de noticias informaron que Abdul-Jalil anunció que levantará las “restricciones en cuanto al número de esposas que pueden tener los hombres libios”. El corán permite a los hombres tener cuatro esposas.

De acuerdo con la OCDE, la ley libia actual permite a um hombre tener hasta cuatro esposas, pero sólo con el consentimiento de la primera y previa prueba de que puede sustentar a más de una.

sábado, 22 de octubre de 2011

Una visión sobre el próximo encuentro de Asís

Ofrecemos a nuestros lectores una traducción del artículo de Don Stefano Carusi sobre el próximo encuentro de Asís.


Pío VII "asiste" a la autocoronación de Napoleón.


Asís III está a las puertas. Lo dijimos ya el 13 de abril, en el punto 4 del artículo. La necesidad teológica y eclesial una "tercera vía": ni vórtice "cismático" ni conformismo "alineado" (primera parte). En ese lugar hemos expresado una posición independiente de este sitio, cuyo director pertenece al Instituto del Buen Pastor; y que cuenta con la colaboración de los fieles laicos que miran con interés a ese Instituto.
Dijimos:
a. Que somos fuertemente contrarios a los encuentros interreligiosos, posición pública y conocida por el Santo Padre y por la Iglesia en general.
b. Que, en términos más generales, cuando el Osservatore Romano escribió, con firma de Renzo Gattegna, que la Iglesia Católica debe renunciar a la conversión de los hebreos, nuestra revista realizó una denuncia pública, presentada ante la Congregación para la Doctrina de la Fe, en diciembre de 2010 (un mes antes del anuncio de Asís III) y posteriormente publicó un artículo sobre el particular.
c. Que el motivo de dicho encuentro, más que meramente teológico, podría estar vinculado, más de lo que pudiera pensarse, al actual equilibrio [político] internacional o bien a equilibrios internos del mundo eclesiástico. Tanto es así que en el punto 3 hablamos -no por casualidad- de actos no infalibles que la autoridad realiza o padece, propone o parece proponer.
d. Que, como observadores, veíamos una contradicción en aquellos que afirmaban tanto “la indecible gravedad de Asís III” (por lo que nosotros habríamos sido, a su juicio, demasiado moderados) y el éxito de "discusiones teológicas Econe-Roma" (discusiones que, según ellos, iban a corregir los principios de la crisis de la Iglesia y convertir a Roma): pues, en efecto, visto el énfasis "doctrinal" que se ha querido dar a estas discusiones, si tuvieron buen resultado, significará que, de hecho, el ecumenismo actual no plantea problemas para los interlocutores.
e. Que conociendo el pensamiento del entonces cardenal Ratzinger y sus declaraciones anteriores sobre el efecto catastrófico de estos eventos –lo que ya presagiaba en ese entonces, que hubiera algo extraño en tal convocatoria- creemos diferenciarnos de los “comentarios muy ligeros” (a veces incluso “epítetos”) hacia el Santo Padre, publicados en algunos “sitios de la zona tradicionalista”. Preferimos, en conciencia, decir tanto como hemos dicho más arriba, y esperar los acontecimientos para conocer a fondo cual es, en la mens del Papa, el verdadero motivo de este encuentro, y así poder decir más.
Como prometimos en aquel momento, volvemos ahora sobre el tema; y lo hacemos en este momento porque tenemos un nuevo elemento de gran importancia, para la comprensión del evento. De hecho, en estos días se ha difundido (¿por casualidad?) un texto manuscrito del Santo Padre, en respuesta a las preocupaciones expresadas por un viejo amigo, el pastor luterano Pedro Beyerhaus (a veces se encuentra audacia donde no se la buscaría...). Vamos a examinar cuidadosamente la respuesta, claramente privada pero reveladora de Benedicto XVI:
Comprendo muy bien su preocupación respecto a mi participación en el encuentro de Asís. Pero esta conmemoración debe celebrarse, de todos modos, y, después de todo, me parecía lo mejor ir allí personalmente para intentar de esta manera determinar la dirección del todo. Sin embargo haré todo para que sea imposible una interpretación sincretista o relativista del evento, y para que quede firme que siempre creeré y confesaré lo que había traído a la atención de la Iglesia con la Dominus Iesus.
Es un fragmento impresionante. Está claro que lo que generalmente se da por descontado, esto es, que el Papa determina la dirección de los asuntos en la Iglesia, en realidad no lo es de hecho: el Papa cree poder tan sólo “intentar de esta manera determinar la dirección del todo”. De hecho, “esta conmemoración debe celebrarse, de todos modos, y, después de todo” ¿Por qué? El Papa no lo especifica, pero préstese atención a la concatenación del discurso: en primer lugar, no contradice, la preocupación de su interlocutor, dando la impresión de compartirla; luego describe el evento en cuestión como algo inevitable, incluso si él desdiese no ir o prescindiendo de su asistencia, y en virtud de lo cual su presencia personal buscaría reducir los riesgos. Por ende, un acto, más que querido, padecido. Es la interpretación que se desprende, de manera un tanto confidencial, pero por escrito, de las palabras del mismo Benedicto XVI.
Y es una interpretación de la que resulta contradicha cualquier lectura ideológica del evento, en ambos frentes.
En efecto, contra algunas opiniones temerarias de los representantes del "ala dura" del mundo tradicionalista, el motivo no es atribuible a factores predominantemente teológicos, a una ciega voluntad ecumenista del Pontífice reinante, sino a los condicionamientos en que se encuentra.
Pero también contra la actitud, asimismo abstracta, de cierto mundo tradicional, que gustaría mostrarse alineado también respecto de esta clase de actos; por ejemplo, queriendo aplicar de modo absoluto la hermenéutica de la continuidad a Asís III, y por esta vía dando una valoración sustancialmente positiva (si no, casi laudatoria) del acontecimiento.
De hecho es claro -incluso en el libro del entonces Presidente del Senado italiano Marcello Pera- que Joseph Ratzinger busca sustituir, con suavidad y de manera diplomática, el diálogo interreligioso, por un diálogo esencialmente intercultural: pero con un poco más de sentido de la realidad, es asimismo claro que, tales encuentros, de hecho, se prestaban a graves peligros. El intento correctivo de Asís I es un aspecto real de la cuestión; pero también es real que, oficialmente, Asís III se presenta como un acto conmemorativo de Asís I. Naturalmente, queda por ver qué es exactamente lo que se dirá y hará en Asís III, aunque por parte de obispos y sacerdotes ya conocemos discursos ajenos a las raíces de la ortodoxia que han tomado como punto de partida el próximo evento.
Releamos el fragmento de S.S. Benedicto XVI, razonándolo, y veremos que lo que emerge no es la valoración de un bien, sino más bien de un daño que, creyendo imposible impedir, se trata de reducir. Un "tradicionalismo" servil, ultra-ratzingeriano (timorato o acomplejado), que en lugar de limitarse a las justas explicaciones, se sintiese obligado a compartir y a aprobar Asís III, a pesar de que no se trata de un acto magisterial, ni de una la ley de la Iglesia, se encontraría "a la izquierda" no sólo de un Monseñor Gherardini y de sus reservas acerca del abuso de la noción de “hermenéutica de la continuidad”, sino que también se encontraría a “a la izquierda” del mismo Papa Ratzinger. ¿Prestaría con ello un buen servicio al Santo Padre, en vez de colocarse en posiciones de mayor libertad? ¿Qué razón de ser le quedaría?

viernes, 21 de octubre de 2011

Bienvenido al filo-lefebvrismo

Luis Fernando, director del portal amigo Info-Católica, recibió el siguiente comentario en su blog, con motivo de las negociaciones de paz con la banda terrorista ETA,


Comentario de ¿y estas declaraciones del vaticano?
Luis Fernando

Si para ti es un motivo contra Rajoy sus declaraciones, por coherencia, deberías dejar de ser católico ¿no?

"El Vaticano en una nota en su diario, L'Osservatore Romano, subrayó que el cese de la actividad armada llega "después de 40 años de ataques terrorstas y 825 muertos" 

es "una victoria de la democracia, de la ley y de la razón" y destaca las afirmaciones de Zapatero: "la nuestra será una democracia sin terrorismo, pero no sin memoria".

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La respuesta de L. F. no se hizo esperar:

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LF:
Hace mucho tiempo que L'Osservatore Romano está en manos políticamente correctas y que bailan al sol del oficialismo. Pero si usted piensa que uno es o deja de ser católico por lo que diga ese periódico, o incluso por las valoraciones políticas de la Secretaría de Estado del Vaticano, es que no tiene ni repajolera idea de lo que significa ser católico.
Así que antes de nada, aprenda lo que es ser católico y luego vuelva y reconozca que su pregunta es ridícula.

En este blog no somos rencorosos y nos alegramos realmente ante esta proclama de fe filo-lefebvriana. Enhorabuena.

El comentario fue publicado el 21/10/11 a las 8:12 PM

jueves, 20 de octubre de 2011

Diez mitos sobre la arquitectura religiosa contemporánea


1.- El Concilio Vaticano II nos pide rechazar la arquitectura religiosa tradicional y diseñar nuevas iglesias en estilo moderno.
Este mito se basa más en lo que los Católicos Romanos han construido durante los últimos treinta años que en las enseñanzas dela Iglesia. Inclusopara criterios profesionales, la arquitectura religiosa de la última década ha sido un desastre imposible de mitigar. Sin embargo los hechos a menudo cuentan más que las palabras, y se ha enseñado a los fieles quela Iglesiaquiere que sus edificios sean abstracciones funcionales, porque eso es lo que se ha estado haciendo. Nada podría estar más lejos de las intenciones de los padres del Concilio, quienes pretendían claramente continuar con la excelencia histórica de la arquitectura Católica. Es más importante tener en mente que “no debe haber innovaciones a menos quela Iglesialas requiera de forma genuina y sincera, y debe tenerse en cuenta que cualquier nueva forma adoptada debería de alguna forma surgir orgánicamente de las formas preexistentes” (Sacrosantum Concilium).
De la misma forma que la teología Católica implica aprender del pasado, el diseño de arquitectura Católica se inspira e incluso cita la tradición y las expresiones perdurables en el tiempo de la arquitectura religiosa. El Concilio Vaticano II es claro al respecto, “La Iglesia no ha adoptado ningún estilo concreto como su propio arte. Ha admitido estilos de todas las épocas, de acuerdo con las características y condiciones naturales de las personas y las necesidades de los diversos ritos. Así, a lo largo de los siglos ha creado un tesoro artístico que debe preservarse con todo cuidado. El arte de nuestro propio tiempo de toda raza y nación debería tener eco en la Iglesia, permitiendo la reverencia y honor necesarios en los edificios y ritos sagrados. Así se nos permite unir esa voz al hermoso coro de oración en honor a la fe Católica que cantaron grandes hombres en edades pasadas” (Sacrosantum Concilium)
2.- Las nuevas iglesias deberían proyectarse de acuerdo al documento “Arte y Entorno en el culto Católico”, publicado por el Comité Episcopal para la Liturgiaen 1977.
Debido a la ausencia de alternativas, este panfleto se ha convertido en una auténtica Biblia para muchas iglesias de nueva planta o restauradas. Este documento, que nunca fue votado porla Conferencia EpiscopalAmericana y no tiene peso canónico, se basa más en los principios de la arquitectura moderna que en las enseñanzas dela Iglesia Católica, o su patrimonio en arquitectura sacra. Se aprecia en esta debilidad un énfasis en el punto de vista congregacional dela Iglesia, un antagonismo para con la historia y la tradición, y una estridente iconoclasia. Debido a la controvertida naturaleza del documento el Comité Episcopal parala Liturgiaestá actualmente preparando una nueva versión esperanzadoramente mejorada.
3.- Es imposible que podamos construir iglesias hermosas hoy día.
Esto es como decir que es imposible que podamos tener santos enla Edad Contemporánea.Por supuesto que podemos y deberíamos construir iglesias hermosas otra vez. Vivimos en una era que ha enviado hombres a la luna y que invierte ingentes sumas de dinero en museos y estadios deportivos. Deberíamos ser capaces de construir edificios con la calidad de las Basílicas Paleocristianas o las Catedrales Góticas. La arquitectura secular reciente está siendo testigo de un renacimiento de la arquitectura, artesanía y construcción tradicionales. Hay un número creciente de jóvenes arquitectos con talento que proyectan edificios en la tradición clásica (muchos de los cuales estarían encantados de poder proyectar edificios sagrados). Los estudiantes dela Universidadde Notre Dame, formados en la tradición clásica, son fuertemente demandados por estudios de arquitectura y clientes particulares.
Habría que indicar a este respecto que desde 1970 se ha construido un buen número de iglesias que ejemplifican los principios de belleza, durabilidad y conveniencia: San Juan Capistrano en California, 1989; Catedral de Brentwood en Inglaterra, 1992;la Abadía Benedictinade Sainte Madeleine en Francia, 1989;la Iglesiadela Inmaculada Concepciónen Nueva Jersey, 1996;la Iglesiade Azoia en Portugal, 1995;la Iglesiade Santa María en Texas, 1997;la Iglesiade Santa Inés enla Ciudadde Nueva York, 1997; el Oratorio de Pittsburg, 1996, etc.
4.- No podemos permitirnos construir iglesias hermosas hoy día. La Iglesiano dispone de los fondos que tuvo antaño.
De hecho, los Católicos Romanos somos la confesión más solvente del país al día de hoy. Tenemos más centros y líderes cívicos que otros grupos religiosos. Nunca hemos sido más solventes, aunque nunca hemos construido iglesias tan baratas. Esto refleja las prioridades de donación americanas; de1968 a1995 los ingresos provenientes de donaciones particulares cayeron un 21%. El Pueblo de Dios necesita ser animado a contribuir a la construcción de casas de oración. Los obispos y diócesis deberían promover la máxima calidad antes que limitar los presupuestos. Los fieles deberían estar dispuestos a gastar más en la casa de Dios que en sus propias casas y construir con una calidad que exceda la de otros edificios públicos. Una historia de gran filantropía es la dela Iglesiadel Espíritu Santo de Atlanta que recibió una generosa suma de dinero de unos cuantos feligreses permitiendo construir una elegante iglesia neorrománica de ladrillo a principio de la década de 1990. Otras parroquias, para construir iglesias dignas y hermosas, han decidido posponer las obras hasta recaudar fondos suficientes o bien han elegido construir por fases.
5.- El dinero que se gasta en las iglesias debería invertirse mejor en servir a los menos afortunados, alimentar al hambriento y educar a los jóvenes.
Si la iglesia fuera un simple punto de encuentro este punto de vista sería legítimo. Sin embargo, una iglesia hermosa es también una casa para los pobres, un lugar de alimento espiritual y un catecismo en piedra. La iglesia puede evangelizar mediante la expresión de la belleza, permanencia y trascendencia del Cristianismo. Más importante aún, la iglesia como edificio es la imagen del cuerpo de Nuestro Señor, y construyendo un lugar de culto nos convertimos en la mujer que untó el cuerpo de Cristo con precioso ungüento (Marcos 14:3-9).
6.- Las plantas en abanico, en las que todo el mundo puede ver la asamblea y estar cerca del altar, es la más apropiada para expresar la participación completa, activa y consciente del cuerpo de Cristo.
Este mito viene de la visión radical que considera la asamblea como símbolo primario de la iglesia. Mientras la planta en abanico es perfecta para teatros, salas de conferencias o incluso parlamentos, no es la planta adecuada para la liturgia. Irónicamente, el argumento empleado para usar estas plantas es para animar la participación, pues la planta semicircular se basa en las salas de entretenimiento. La planta en abanico no proviene de los escritos del Concilio Vaticano II, sino del teatro griego o romano. Hasta tiempos recientes nunca fue usada como modelo para iglesias católicas. De hecho, las primeras iglesias-teatro eran auditorios protestantes del siglo XIX proyectados para focalizar al predicador.
7.- El edificio de la iglesia debería proyectarse con noble simplicidad. Las capillas devocionales y las imágenes de los santos distraen de la liturgia.
Este principio ha sido usado para construir y restaurar iglesias de la forma más iconoclasta. El historiador del arte Winckelmann usó el término “noble simplicidad” hacia 1755 para describir la genuina obra de arte que combinaba elementos sensuales y espirituales a la vez que belleza e ideas morales en una forma sublime, que para él estaba en el arte griego. Así “noble simplicidad” no debe confundirse con el simple funcionalismo, minimalismo abstracto o cruda banalidad. El Concilio Vaticano II afirma que el arte sacro debería orientar las mentes devocionalmente hacia Dios y que “animando y favoreciendo el arte verdaderamente sacro, debería buscar la noble belleza antes que el artificio suntuoso”.La Instrucción Generaldel Misal Romano (IGMR) afirma que “la decoración de la iglesia debería apuntar a la noble simplicidad antes que la ostentosa magnificencia”. La preocupación por las distracciones viene de la aversión moderna a las imágenes figurativas y al deseo de ser más didácticos que simbólicos. Pero el IGMR afirma que “los edificios para el culto divino deberían ser hermosos y simbólicos”. El Concilio Vaticano II afirma que “debe mantenerse la práctica de colocar las imágenes sagradas en las iglesias de forma que puedan ser veneradas por los fieles”.La IGMRdice que “desde los primeros días ha existido una tradición en la que las imágenes de Nuestro Señor, su Santa Madre y los Santos se colocaban en las iglesias para la veneración de los fieles”.
8.- La Iglesia Católica debería construir en la vanguardia más avanzada de su tiempo, tal y como ha hecho a lo largo de la historia.
Durante mil quinientos años, y hastala Segunda GuerraMundial,la Iglesia CatólicaRomana era considerada el mejor mecenas del arte y la arquitectura.La Iglesiaformó artistas y arquitectos cristianos que influenciaron la arquitectura secular. Sin embargo durante los últimos cincuenta años se han cambiado los papeles, yla Iglesiaha estado siguiendo la vanguardia de la cultura secular y a arquitectos que no han sido formados en una visión católica del mundo. Mientras antes el desarrollo de la arquitectura católica se inspiraba en la continuidad con las obras del pasado, el concepto moderno de “vanguardia” implica progreso a través de una ruptura continua con el pasado.
Los documentos eclesiásticos piden a los obispos animar y favorecer un arte verdaderamente sacro y embeber a los artistas “con el espíritu del arte sacro y la sagrada liturgia”. El reciente interés de los fieles en la arquitectura litúrgica indica quela Santa MadreIglesia recupera su legítimo lugar como mecenas preeminente. En este sentido “siempre ha reivindicado el derecho a emitir su juicio sobre las artes, decidiendo qué obras están de acuerdo con la fe y la piedad, y pueden considerarse adecuadas para ueso sagrado. Además “los obispos deberían asegurarse cuidadosamente de que las obras de arte que son repugnantes a la fe, moral y piedad cristiana, y que ofenden la sensibilidad religiosa o las formas ya sea mediante formas depravadas, falta de mérito artístico, mediocridad o pretensión, sean retiradas de la casa de Dios y de otros lugares sagrados” (Sacrosantum Concilium).
9.- En el pasado, las iglesias se veían como Domus Dei o Casa de Dios, hoy hemos vuelto a la visión del Cristianismo temprano de la iglesia como Domus Ecclesia o Casa del Pueblo de Dios.
Se ha dicho que el Catolicismo no es una religión de “cualquier/o” sino de “ambos/y”. Contrasta con esto una visión antinómica derivada dela Ilustración, que argumenta que una iglesia no puede ser a la vez la casa de Dios y la casa de Su pueblo, quienes son miembros de Su cuerpo. Cuando se piensa en la iglesia simplemente como casa del Pueblo de Dios, se convierte en un gran salón horizontal o un auditorio. Estos dos nombres históricos, domus Dei y domus ecclesia, expresan dos naturalezas distintas pero complementarias de los edificios eclesiásticos como presencia de Dios y de la comunidad reunida por Dios. “Estas iglesias visibles no son simples lugares de reunión, pero dignifican y hacen visiblela Iglesiaviviente en ese lugar, la casa de Dios con hombres reconciliados y unidos en Cristo” (Catecismo).
10.- Como Dios está en todas partes, Él está tan presente tanto en una plaza de aparcamiento como en una iglesia. Es más, los edificios eclesiásticos no deberían verse más como lugares sagrados.
Esta es una idea contemporánea muy atractiva que tiene más que ver con la teología pop que con la tradición Católica. Desde el principio de los tiempos, Dios ha elegido encontrarse con Su pueblo en lugares sagrados. El “suelo sagrado” del Monte Sinaí se trasladó a la tienda en el desierto y al Templo de Jerusalén. Con el advenimiento del Cristianismo, los creyentes construyeron edificios específicos para la liturgia divina que reflejaran el templo celestial, el tabernáculo y otros lugares santos. En el Canon “el término iglesia significa un edificios sagrado destinado al culto divino al cual los fieles tienen derecho de acceso para el culto divino, especialmente en su ejercicio público”. Como un lugar aparte para la recepción de los sacramentos, la propia iglesia se vuelve sacramental teniendo como centro al sagrario, que significa lugar santo. Al igual que las ceremonias, los elementos como el altar y el ambón y los objetos artísticos son denominados sacros, también son sagrados los edificios proyectados para albergarlos. Por tanto intentar eliminar la distinción entre la iglesia como lugar sagrado para actividades sagradas es disminuir nuestra reverencia a Dios.