martes, 31 de enero de 2012

¿De un cisma a otro?


El sacerdote ortodoxo Athenagoras Bogoridi-Liven ha ingresado en la Iglesia católica. ¿Ante quién se realizó el acto de abjuración del cisma? Nada menos que ante el Superior General de la HSSPX, el obispo Bernard Fellay. Y la Congregación para la doctrina de la fe ha reconocido la validez del acto de abjuración. El cardenal Levada se lo ha comunicado por carta al obispo “lefebvriano”. Asimismo, el purpurado ha declarado que el sacerdote oriental será prelado doméstico de Su Santidad.
Nos gustaría saber qué explicación tienen en la vecina Infocatólica a la decisión del cardenal Levada de reconocer validez a un acto de potestad realizado por quienes no ejercen ningún ministerio en la Iglesia…



N. de R.: Última actualización de la noticia con desmentido del P. Feredico Lombardi, aquí

P. S. (2-II-2012): la bitácora Santa Iglesia militante contiene una completa relación de enlaces y fuentes sobre la noticia.

Última actualización (Feb-02-2012): El mismo sitio de internet del distrito polaco de la FSSPX/SSPX, el cual dió lugar al pronunciamiento del P. Lombardi al diario La Croix, ha emitido una nota aclaratoria dando la razón a lo expresado por el P. Lombardi, sin ningún tipo de reserva mental ni matiz y ofrece las disculpas de rigor. 



Ultimísima actualización (Feb-03-2012): Vale la pena reproducir los comentarios del Druida de Panorama Católico Internacional:

Comentario Druídico: Veamos, los hechos confirmados 
Existe el tal archimandrita ortodoxo, pidió al menos información sobre el procedimiento para ingresar a la Iglesia Católica a la Congregación de la Doctrina de la Fe. Y tal pedido le fue respondidopor Mons. Ladaria, Secretario del Dicasterio (segundo de Levada).  
El Archimandrita reside en un  monasterio benedictino vinculado a la FSSPX desde agosto. 
No niega Lombardi que haya abjurado de la ortodoxia, ni que Mons. Fellay, en su condición de obispo, haya recibido dicha abjuración. 
Pero Lombardi niega: 
Que haya habido una "confirmación" del acto de abjuración por parte del Card. Levada y que se le haya dado al archimandrita el título de prelado doméstico de S.S. respetando la jerarquía que ostentaba en la iglesia ortodoxa. 
Las cuestiones no aclaradas por parte de la FSSPX (no hay información alguna hasta el momento, de la Agencia Dici sobre el caso, ni manifestaciones de Mons. Fellay u otra autoridad de la FSSPX) son  
El grado de participación de la CDF en el caso, según la versión de la FSSPX.  
Si el archimandrita pedirá a Roma su incorporación al clero Católico y en tal caso qué respuesta dará Roma. (Presumimos que algo de eso debe haberse dicho en la carta de Mons. Ladaria). 
Y si pedirá su ingreso a la FSSPX o alguno de los institutos relilgiosos de su órbita.  
Suponemos que en los próximos días habrá novedades al respecto. 
Una última reflexión: 
Parece extraño que la desmentida haya salido solo en La Croix. 
Parece extraño que un prelado ortodoxo de cierta jerarquía dirija una carta a la Congregación de la Doctrina de la Fe pidiendo información sobre como ingresar a la Iglesia Católica. Particularmente tratándose de un experto teólogo. Lo razonable sería que hubiese pedido su ingreso, y que la respuesta de Ladaria no haya sido un conjunto de generalidades sino una aceptación o negativa. ¿No?

Texto clásico: "Los dos poderes" (Jean Ousset) XII



TODO AL REVÉS




Sólo el retorno a la sana distinción de los dos poderes nos permitirá evitar tantas desventajas.

Únicamente ella puede ofrecer las múltiples posibilidades de una acción diversificada; posibilidades de maniobra de diplomacia, necesarias para la salvaguardia de todo lo que merece ser defendido sobre la tierra.

Únicamente ella puede hacer que el clero sea lo bastante independiente, lo bastante libre, sin que el justo poder del laicado resulte por ello paralizado.

Únicamente ella puede ofrecer a la evangelización el campo de una misión verdaderamente universal, sin que sea necesario, para facilitarla, debilitar con concesiones, con actitudes desastrosas, la salvaguardia de un orden temporal cuya armonía es la paz de los seglares.

Únicamente ella puede dotar al laicado de la eficacia temporal cristiana que puede y debe tener, sin dejar de obedecer a las directrices morales, doctrinales y religiosas del Magisterio sagrado.

Si se menosprecia esta distinción del poder espiritual y del poder temporal, si se rechaza el estudio y la formulación precisa de sus justas relaciones y autonomía; si se hace como si éste no existiera o no mereciera existir, o no interesaran más que las relaciones de la Iglesia con la no-Iglesia; si, sobre todo, se actuara como si la autoridad de los clérigos bastara y debiera ser suficiente: la confusión no cesará de crecer, y lo que puede quedar de cristiano en las instituciones se corromperá, se hundirá, desaparecerá.

Prueba de que el sacerdocio no es únicamente el que puede y debe asegurar la salvaguardia.

Finalmente, ¿quién osaría sostener que el celo en la defensa de la realeza social de Nuestro Señor Jesucristo se mide por el número de las colaboraciones eclesiásticas de las que pueden honrarse grupos o periódicos?

Y, a la inversa, ¿puede decirse que el celo en sostener la causa del derecho natural y cristiano decrece en la medida en que estos grupos, estos periódicos católicos, tienen menos “mandato” y cuentan con menos colaboraciones eclesiásticas?

Lo que ha ocurrido en el III Congreso Mundial del Apostolado Seglar, ¿no es acaso muy significativo? Ha discutido los poderes del Romano Pontífice. Ha reivindicado la elección de una jerarquía seglar, paralela a la jerarquía eclesiástica. Ha sustituido el compromiso apostólico por el compromiso político. Ha votado a favor del derecho de los esposos a escoger los medios anticonceptivos que prefieran…

Esto prueba que el sentido de los dos poderes se hallaba casi perdido en el alma de estos “seglares”… ¡a pesar de su “mandato”!

Todo parece al revés.

Como escribía un amigo médico en “diálogo” con un vicario que le enviaba casos conyugales difíciles: “Usted, sacerdote, ha llegado a ser especialista ginecólogo y distribuidor de hojas de temperatura para rellenar… y esperáis, de hecho, del médico, que soy yo, que recuerde a vuestros protegidos el camino real de la Cruz.”

El mismo tipo de argumento vemos en los labios de un seglar afiliado a la Acción Católica: “desde que el párroco me pide que comente el evangelio a los fieles de la parroquia, lo veo más resuelto que nunca a obligarme a aceptar ideas políticas o consignas sindicales…”

Por lo menos será preciso escoger:

-O no existe clericalismo en la Iglesia, y un seglar cristiano, invocando la doctrina cristiana, debe poder combatir en lo temporal al liberalismo, al socialismo, al progresismo, al comunismo, sin “mandato” de la jerarquía.

-O si se requiere un “mandato” para cumplir una obra que tan evidentemente necesaria es para la defensa de la ciudad, es preciso que entonces haya la honestidad de convenir en que “el clericalismo” es flagrante.

lunes, 30 de enero de 2012

Ottaviani y el belicismo neocon

Alfredo Ottaviani es un personaje conocido para los católicos tradicionales por su Breve examen crítico del Novus Ordo Missae. Menos conocidas son las reflexiones del difunto cardenal sobre la necesidad de poner al día las condiciones para que una guerra pueda considerarse justa. Porque las guerras modernas, difieren notablemente de las anteriores por el poder destructivo de los medios que emplean. 
La opinión de Ottaviani puede parecernos en exceso restrictiva, aunque cabe aclarar que lo es principalmente respecto de la guerra ofensiva. Pero a juicio de quien esto escribe, vista la devastación que producen los armamentos modernos, es muy difícil que los medios utilizados en la actualidad sean proporcionados a la causa que en una guerra ofensiva se dice defender. Ofrecemos a nuestros lectores un fragmento del Tratado de derecho público eclesiástico del "carabinero" de la Iglesia:

"En lo que concierne al hecho de hacer una guerra, hoy nunca se pueden reunir las condiciones que teóricamente podrían hacer una guerra justa y lícita. Además, es necesario añadir que nunca puede haber causa de una naturaleza o de una importancia tal que pueda ser considerada como proporcionada a tantos males, matanzas, destrucciones y a una ruina tal de valores morales y religiosos. Así, pues, nunca estará permitido en la práctica declarar una guerra; de la misma manera, no se podrá emprender una guerra defensiva a no ser que la autoridad legítima a la que pertenece decidir posea, junto con la certeza de la victoria, argumentos seguros que demuestren que el bien procurado al pueblo por esta guerra defensiva es superior a los males inmensos que resultarán de esta guerra para este mismo pueblo y para la tierra entera". 



 George Weigel, campeón del belicismo neocon.

sábado, 28 de enero de 2012

Liberal católico no sabe lo que es la libertad

El 12 de diciembre pasado asistí a la conferencia "Cristianismo y liberalismo", impartida por Mario Silar para el Centro Diego de Covarrubias (auspiciado por la ACdP) en el abarrotado gran salón de actos del Colegio Mayor San Pablo. Por lo que pone su CV online, el conferenciante es doctorando en filosofía, profesor de la Universidad de Navarra y, por lo que yo sé, se adscribe a la Escuela Austríaca. Dicho esto, y habiendo pasado un mes para borrar todo rastro de apasionamiento, ¿qué se dijo en aquella conferencia?

El conferenciante trató de hacer ver que el liberalismo había sido mal comprendido por la Iglesia Católica, y que las condenas de ésta iban dirigidas hacia un liberalismo de primer, segundo y tercer grado (véase la encíclica de Leon XIII "Libertas Praestantissimum") que nada tenía que ver con el liberalismo actual. Así pues, el liberalismo que él representa (el del Acton Institute, del que es miembro) sería plenamente compatible con el magisterio católico y con la doctrina social de la Iglesia.

Como no quiero darme el pisto o hacerme el lindo, iré al grano. El caso es que yo mismo fui liberal austríaco (Master en Economía de la Escuela Austríaca -con Huerta de Soto-) y conozco muy bien su pensamiento, pero el verdadero, no el que dicen tener. Por eso, al llegar el turno del público, le hice una pregunta muy sencilla:

¿Cómo define la libertad el liberalismo?

Respondió que cada liberal tiene un concepto diferente de la libertad y por tanto no se podía dar una definición concreta. Ante este argumento, no pude menos que hacerle notar que era absurdo llamarse liberal sin saber en qué consiste la libertad (en tal caso también un estalinista podría autodenominarse liberal), y que además afirmar tal cosa implica rechazar la idea de libertad definida por la doctrina católica (según San Agustín es "la facultad de la razón y de la voluntad por medio de la cual es elegido el bien, mediante auxilio de la gracia, y el mal por la ausencia de ella"; también la tenemos en el punto 1731 del catecismo). Su contraargumentación fue que tal definición es un argumento de fe, no de razón... ¡¡¡y esto me lo dijo un doctorando en filosofía profesor de la Universidad de Navarra!!!

Luego hubo un piscolabis y allí pude hablar más de cerca con él, lo que ayudó a empeorar mi impresión sobre su capacidad intelectual. Me pregunto cómo el Opus Dei deja entrar a esta gente en sus universidades, aunque también me pregunto cómo es posible que yo fuera el único propagandista de la sala que le cantó las verdades del barquero a un conferenciante inane, pero al que nunca le faltarán el trabajo, el prestigio, las prebendas y la influencia.


jueves, 26 de enero de 2012

Marcel Pérès: «Reconstruir una memoria litúrgica» (y 3)


—El canto gregoriano se conserva hoy en la Iglesia gracias a algunas comunidades monásticas y a los fieles que siguen la liturgia antigua: ¿qué piensa usted de estas liturgias? El canto gregoriano ¿sigue con vida gracias a estos coros de simples fieles aficionados?
El trabajo de estas comunidades monásticas y de estas corales de aficionados es esencial y admirable, pero por desgracia tenemos un problema de pérdida de memoria, de desconexión con la tradición antigua. La estética del canto, tal como se practica en estas comunidades, sigue muy apegada a los cánones definidos en Solesmes hace un siglo. Cambiar esta forma de cantar parecería una traición, o peor aún: el abandono de un estilo que se suele identificar con la defensa de la liturgia tradicional. Y ¿cómo cambiar la manera de cantar?, ¿para ir hacia dónde?, ¿con qué medios? La mayoría de los gregorianistas tienen una mala opinión de mi trabajo, sin conocerlo. Cuando leo ciertos artículos o conferencias, me apena comprobar la ignorancia o la caricatura que se hace de mi trabajo en algunos medios tradicionales.
No debemos caer en el error de principios del siglo XX, de imponer a todos el mismo estilo. Aquello llevó a la muerte a diversas tradiciones de canto litúrgico.Tenemos que avanzar hacia un futuro tradicionalmente diversificado. Esta idea es difícil de aceptar para los sedicentes «tradicionalistas», ya que tienden a pensar en la tradición de la música litúrgica en términos de uniformidad. Personalmente, a mí me gusta el estilo de Solesmes. El problema es que en el siglo XX se convirtió en el modelo único que eclipsó todo lo demás.
—El canto gregoriano se ha convertido en un asunto de «especialistas», que en muchos casos no tienen Fe ni interés alguno por la liturgia. Esto ¿no desnaturaliza el canto sacro, que ante todo es oración, antes incluso que canto?
Ese es un problema fundamental con el que topamos a menudo, y que impide la comprensión cabal de la realidad que está en juego. Se sugiere entre líneas que el estudio serio del canto litúrgico sería cosa de eruditos no creyentes, mientras que la Fe viva se asocia al amateurismo. Esto es absurdo, pero en el ambiente eclesiástico ha dado lugar a una paradójica sobrevaloración del amateurismo y a una degradación del gusto que impide comprender y apreciar las expresiones de la Fe de quienes nos precedieron. La tradición nos resulta extraña, y la cursilería se erige en modelo de Fe humilde.
Desde un punto de vista teológico, una misa siempre tendrá el mismo valor, tanto si se canta el Kyrie sobre un estribillo que duraveinte segundos, como si para una ocasión señalada se ensaya durante meses un canto que dura veinte minutos. Pero por otro lado, la diferencia entre una y otra opción expresa el grado de civilización de los actores litúrgicos. Una misa en una cueva tiene el mismo valor que una misa cantada en una catedral gótica. Entonces ¿por qué los hombres de aquellos tiempos se esforzaron tanto en construir algo que, en definitiva, no era más que un montón de piedras? Pues porque tenían un proyecto de civilización cuya expresión absoluta es el arte. Esta es una pregunta que los católicos de hoy deben hacerse con urgencia. Porque si el cristianismo ya no es un modelo de civilización, entonces sólo es una opción moral más. Y lamentablemente, el estado actual de la liturgia y el arte católico muestran síntomas evidentes de la pobreza del modelo de civilización que los católicos pueden ofrecer al mundo.
De hecho, el estado de la cuestión del canto eclesiástico se puede resumir en los siguientes términos:
1.- Cada vez más personas se sienten atraídas por esta música, procedentes de todos los ambientes.
2.- Nunca como hoy habían tenido tal desarrollo los estudios académicos sobre estas materias.
3.- La Iglesia, en general, desprecia su herencia. Y aun cuando no, le resulta muy difícil integrar la liturgia moderna y la tradicional.
4.- Hay que encontrar soluciones que hagan confluir a estas diferentes corrientes.
5.- Y corresponde a la Iglesia tomar la iniciativa.
—La estética gregoriana de Solesmes y la que usted propone parecen dos mundos muy diferentes. ¿Podría definir ambas en relación a la renovación litúrgica buscada por la Iglesia durante el siglo XX?
—Nuestro trabajo es un intento de ampliar las referencias culturales que concurren en el acto litúrgico. Una pretensión a la vezprofundamente tradicional y totalmente volcada en el presente. Tradicional, ya que tiene en cuenta la información disponible desde la Antigüedad tardía, para aprender de todos los siglos que nos han precedido. Y también contemporánea porque nos sitúa en el corazón de los problemas de hoy. La contemporaneidad nos plantea el reto de confrontarnos con sociedades que no evolucionan al mismo ritmo que la nuestra. Para entendernos con ellas y anticipar sus reacciones, tenemos que superar una concepción demasiado lineal del tiempo.
—Y todo eso, ¿en qué se traduce, musicalemente?
—El primer paso es dar al Canto Romano Antiguo el lugar que le corresponde en la renovación del acervo litúrgico católico. Este repertorio, descubierto hace un siglo, ha sido completamente desatendido por los gregorianistas, ya que no se puede ejecutar de acuerdo a las reglas de interpretación de Solesmes. En lugar de desafiar estas normas, se ha preferido considerar este canto como algo decadente y sin interés. Sin embargo, el Canto Romano Antiguo ocupa un lugar central en la historia de la música religiosa. Es la clave de bóveda que da origen, sentido y coherencia al edificio de lo que debería ser la conciencia litúrgica del Cristianismo. En su curso alto, enlaza con el canto del Templo de Jerusalén y la herencia musical griega. Aguas abajo, nos permite entender la belleza de la monodia coránica. Fuera de ciertos círculos muy restringidos de la musicología, este repertorio es hoy día desconocido por músicos, eclesiásticos y público. Sin embargo, nos da la versión más antigua de la música greco-latina de la Antigüedad tardía y es el eslabón perdido entre el canto bizantino, el copto o el siríaco, y la música árabe y la occidental.
Hasta el siglo XIII este repertorio acompañaba las liturgias pontificales en Roma. Pero cayó en el olvido al trasladarse los Papas a Aviñón. Redescubierto a principios del siglo XX, todavía no se le ha dado el lugar que le corresponde en el acervo estético de la cultura occidental. Y de la judía y la musulmana, que comparten la misma herencia semita y griega. Hoy en día, el Canto Romano Antiguo todavía está ausente de las reflexiones sobre música religiosa, ecumenismo o relaciones con el Islam. Nosotros preparamos la publicación de este repertorio.
—Y ¿cuáles serían hoy día las actuaciones prioritarias?
—Reconstruir una memoria litúrgica brillante, poniendo el rito romano tradicional en el centro de la restauración litúrgica, pero no en exclusiva. En concreto, hay que establecer centros de formación en cada diócesis para iniciar a sacerdotes y fieles en una recuperación del patrimonio litúrgico. En suma, ampliar el acervo litúrgico de los católicos reviviendo de verdad el espíritu de las antiguas liturgias. Dejar de considerar la atención al patrimonio como una empresa retrógrada. Muy al contrario, es mediante este ejercicio como se construirá el futuro de la Iglesia y se abrirán nuevas vías al ecumenismo. Por último, entender y transmitir que el latín no es sólo un vestigio del pasado, sino que constituye el futuro de la Iglesia porque sólo esta lengua, según recuerda el Concilio Vaticano II, puede ser el medio de la comunión eclesial. Benedicto XVI no podría ser más claro sobre este tema. El uso exclusivo de las vernáculas ha encerrado a las iglesias nacionales en guetos lingüísticos, pero ese tiempo ha pasado. La apertura al mundo, la circulación cada vez más intensa de individuos, reclama la recuperación del latín como el vehículo más apropiado para afrontar el reto de la mundialización.

Entrevista realizada por Christophe Geffroy.

Discografía de Marcel Pérès 

El CERIMM (Centro Europeo de Investigación sobre la Interpretación de Música Medieval), convertido después en el CIRMA (Centro Itinerante de Investigación sobre Música Antigua), organiza a lo largo del año sesiones de canto en Moissac y en otros lugares
. Cada año celebra la fiesta de Santiago Apóstol, el 25 de julio. Una semana antes, los estudiantes se reúnen en Moissac para preparar los oficios de esta solemnidad y una misa polifónica. Este año, la Misa Pange Lingua de Josquin des Prés. En este mismo período se ofrecen prácticas para niños. 

Últimos discos del Ensemble Organum, dirigido por Marcel Pérès:
- Vísperas de Santiago de Compostela, del siglo XII (Naïve, 2006). 
- Vísperas de San Luis de los Inválidos, manuscrito del siglo XVII (Naïve). 
- El canto de los Templarios, manuscrito del Santo Sepulcro, siglo XII (Naïve, 2006). 
- Cantos de la Iglesia de Roma, periodo bizantino (Harmonia Mundi, 2003). 
- Cantos de la Iglesia de Milán (Harmonia Mundi, 2003). 

El CIRMA también publica partituras de canto litúrgico en su notación original. Para más información: 
CIRMA. 1, Rue de l'Abbaye, Moissac 82200 (Francia). 
Tel. : 05 63 05 02 03. 
Correo electrónico: ensembleorganum@yahoo.fr  

miércoles, 25 de enero de 2012

Se reabre la temporada...

Parece un deporte. Cada dos o tres semanas, en la vecina Infocatólica, se abre la temporada de caza de los malvados lefebvristas. Y el obispo Williamson es un sitting duck, un blanco fácil, porque suele hacer declaraciones explosivas.
No es nuestra intención hacer pública defensa de los dichos del obispo británico. Pero sugerimos a nuestros lectores que cotejen la siguiente captura de pantalla,


con las palabras de Williamson (comentario completo: aquí),
“...Dear friend of mine, I would rather be a schismatic sedevacantist than a Roman apostate. With the grace of God, neither!”

“…Estimado amigo mío, preferiría ser cismático sedevacantista que apóstata romano, y con la gracia de Dios, ¡ni lo uno, ni lo otro!
presten atención al texto en bastardilla, y saquen sus propias conclusiones. 

martes, 24 de enero de 2012

Texto clásico: "Los dos poderes" (Jean Ousset) XI

DE LA SANTIDAD A LA VOLUNTAD DE PODER

Pero no es de extrañar que una vez perdido este amor por lo sobrenatural, este sentido de lo espiritual, de los que debe ser guardián el clero, éste tenga conciencia de no servir ya para nada aquí en la tierra.

En consecuencia, para dar impresión de que es útil, de estar prácticamente “comprometido”, como se dice hoy día, nada sorprendente resulta ver a este clérigo unirse a los seglares en el plano de sus luchas temporales. Pero como a ese nivel el clero tiende a conservar cuanto hace que aún sea lo que es: es decir, las prerrogativas sacerdotales, se llega a la inversión de la función clerical más odiosa y totalitaria, como esos religiosos que, vestidos de seglar ordinariamente, parece que sólo se ponen los hábitos talares completos para hacer más explosiva su participación en cualquier reunión marxista.

Poco deseosos de conducir la sociedad a Dios, por medio de la doctrina social de la Iglesia, esos clérigos se encargan de conducir, en nombre de Dios, la sociedad a la Revolución. ¡Cómo si para ir en ese sentido fuera necesaria su intervención!

“Mediador de la Palabra divina y de la Gracia, caído al rango de mediador de la Historia y la Evolución”, escribe Marcel de Corte [4], “el clero progresista se alza sobre el pedestal y profetiza el advenimiento de los tiempos nuevos que verán al reino de Dios instalado por fin sobre la tierra bajo la forma de una Iglesia totalitaria universal (…). Estos sacerdotes ya no son sacerdotes, sino agitadores políticos (…); no sirven ya a una religión, sino a una política (…); no nos ayudan a elevarnos desde la tierra a lo alto, hacia el Cielo, sino que nos empujan horizontalmente para que arreglemos esta tierra. Al esforzarse en divinizar lo social y presentarlo como fin último del hombre, el clérigo se rebaja al rango de propagandista de la ideología colectivista. En lugar de hacer progresar al cristianismo en las almas lo hacen retroceder. Es el castigo de la voluntad de poder eclesiástica; cuanto mayor es este poder, más se debilita, pues destruye, por ello, todas las razones que existen para respetarle y obedecerle”.




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[4] “Progressisme et volonté de puissance”, Itinéraires, febrero 1967.

Santorum, el compasivo...

Santorum es un político de Pennsylvania de 53 años, senador entre 1995 y 2007. Católico. Practica su religión. Asiste a Misa en latín. Tiene siete hijos educados en el hogar. Militante pro-vida. Opuesto al sodomonio. Ha trabajado durante los últimos cuatro años en el Ethics and Public Policy Center junto a George Weigel. Sus posiciones en política exterior son las típicas del neocon (en sentido político) republicano, vale decir que es un defensor de la intervención exterior de los EE. UU. como "policía del mundo". A lo que se agrega, éxito profesional y buenos ingresos; por el dinero hacia Dios —dirían algunos, que aman apasionadamente al mundo—, porque en los doce meses anteriores a su última declaración de bienes, ganó más de un millón de dólares.
El sonriente Santorum se perfila así como la encarnación de los ideales de la prensa católica oficial[y generalista]. Para ReL, es “la gran ocasión para el catolicismo norteamericano”; para [Ignacio Peyró] de Intereconomía representa al “conservadurismo compasivo”; para el blog Germinans,  de la vecina Infocatólica, Santorum es un “católico de firmes convicciones y fiel a sus ideas”.  
En los Estados Unidos han acuñado un eufemismo “enhanced interrogation” (=interrogatorio realzado o potenciado) para designar diversas formas de tortura entre las que destaca el “waterboarding” (=submarino).
¿Qué opina Rick Santorum, el conservador compasivo, sobre estas técnicas de interrogatorio realzado para torturar a los sospechosos? “Tenemos que usar las técnicas de interrogatorio realzadas, todas ellas”, dijo en un contexto en el que se le preguntaba a los candidatos republicanos sobre el “waterboarding”. Y no contento con justificar esta forma de tormento, Santorum cargó contra John McCain, a quien acusó de ignorar las técnicas de interrogatorio realzadas, lo que desató un escándalo de proporciones, pues resulta que McCain es un veterano de guerra, que fue víctima de torturas, y es absolutamente contrario al uso del tormento.
Desde nuestra bitácora no vamos a tirar la primera piedra contra el católico Santorum. Comparado con el paganismo mundialista del mulato que hoy gobierna la nación norteamericana, el ideario de Santorum puede parecer el de un verdadero político cristiano del siglo XXI. En el reino de los ciegos, el tuerto es rey…
Lo que pedimos humildemente a la prensa católica oficial es que antes de entusiasmarse con los neocones norteamericanos hagan un repaso de la doctrina social católica, presten atención a lo que se enseña sobre la guerra justa (pues muchos siguen justificando ligeramente la última agresión militar a Iraq), no se dejen confundir con la tergiversación de la “guerra preventiva” (que puede conducir a una nueva agresión contra Irán) y no olviden que de acuerdo con el Catecismo la tortura es inmoral.






Para saber cómo se realiza el submarino "compasivo" pinche en la foto. 



N. de R.: de acuerdo al pedido de un lector -que juzgamos válido y fundado- se han matizado algunas expresiones mediante interpolaciones destacadas en azul y puestas entre corchetes. Reiteramos que estamos abiertos a toda clase de críticas y sugerencias.

lunes, 23 de enero de 2012

Salvavidas de plomo para los kikos




Los interesados en profundizar en las últimas noticias acerca del Camino Neocatecumenal pueden leer el discurso del Papa (en italiano, aquí, y español, aquí). 

En la bitácora de don Tomás de la Torre, un lector que firma como Jordi "defiende" al Camino en los siguientes términos:

1. La misa kika existe, y es una palabra que designa válidamente una realidad auténtica; quizás su valor no sea adecuada al concepto strictu sensu de "liturgia", pero sí al latu sensu: se sigue la liturgia oficial de la misa del Nuevo Misal latino, con introducción de variaciones accesorias siempre aprobadas por el Vaticano.
Éstas son en mi opinión: los ecos, la paz, la confección del pan, la comunión de pie y con la mano del pan eucarístico y la bebida colectiva del cáliz, la danza final, los cantos de los salmistas, la cruz neocatecumenal, la mesa-altar neocatecumenal, la disposición panóptica de los fieles, la disposición de la presidencia, la colocación de la pila bautismal cuando hay bautizos en la misa, la celebración de la misa de Pascua, la colocación de iconos, las oraciones de los fieles, la celebración en habitación separada, la preparación de las lecturas de misa, los ornamentos del altar, alguna peculiaridad formal en la consagración, la vestimenta del sacerdote oficiante, el no decir el credo para los pasos iniciales. 
2. La resistencia o molestias que algunos tienen con los kikos me parece que se basan en unos hechos:
- tienen jurisdicción universal frente a la jurisdicción particular de las diócesis: dirigentes, estatutos, gobierno...
- tienen un sistema catequético "propio" de eficacia probada
- tiene preferencia por la doctrina tradicional de la iglesia: demonología, angeología, sacramentalidad... 
- forman comunidad "en la parroquia", con una relación de separación y unidad en según qué celebraciones con la comunidad parroquial. 
Es la parte quizás más conflictiva y poco entendida por algunos de este movimiento: están en la comunidad parroquial, usan de sus servicios y habitaciones, y gran parte de sus celebraciones se hacen separadas de las parroquiales por razones que yo creo psicológicas y de evangelización.
La celebraciones separadas no lo son por razones de secta secretista, sino, creo yo, por razones pastorales. El itinerario catequético es fuerte, al menos en sus primeros pasos, dado que se ponen en cuestión tanto las creencias erróneas como los modos de vida no católicos, se expresan motivos de corrección a la comunidad y experiencias personales muy emotivas e impactantes. En algunos casos, en los primeros pasos, parece que hay riesgo de manifestaciones violentas de tipo demoníaco.
Todo ello hace necesario que sean un grupo aparte para sus actos propios. Ello no es raro en el catolicismo: el monasterio de Montserrat cierra sus puertas para la celebración de algunos actos propios de la comunidad benedictina, algunos grupos de oración o los carismáticos también pueden celebrar aparte por causa de sus particularidades; y lo mismo los jesuitas, benedictinos... por razones de intimidad y privacidad legítimas para sus órdenes. No todo ha de ser público, y es comprensible por razones obvias. 
Por otro lado, la confidencialidad del contenido de los pasos no se hace por razón de secretismo hermético sectario, sino por razón pastoral, pues la reserva o secreto se hace desde la confianza de que no hay nada malo (no hay sacrificios humanos ni grimorios o tenidas masónicas) y desde la necesidad de poder descubrir personalmente algo muy importante para la propia salvación personal. Pero al fin y al cabo, uno puede saber cual es el contenido de un paso por internet o por la confidencia de un kiko, pero es mejor descubrirla por sí. 
P. S.: Sandro Magister titula honestamente e informa con exactitud: 


A LOS NEOCATECUMENALES EL DIPLOMA. PERO NO LO QUE ESPERABAN.
CIUDAD DEL VATICANO, 23 de enero de 2012 – Antes de la audiencia con Benedicto XVI celebrada hace tres días, dentro del Camino Neocatecumenal corría la voz que en esa ocasión serían aprobadas definitivamente las “liturgias” del movimiento eclesial fundado por Francisco "Kiko" Argüello y Carmen Hernández:

sábado, 21 de enero de 2012

Sobreinformación Neocatecumenal

Sobreinformación. Es un estado que se produce cuando se cuenta con demasiada información para estar enterado acerca de un tema. Es lo que hemos padecido en estos días acerca de unas aprobaciones al movi-
miento neocatecumenal.
Manipulación propagan-
dística. Combinada con la sobreinformación, se ha manipulado a la opinión pública eclesial presentando la noticia como lo que no es. Así, por ejemplo, el seminarista Jorge Enrique Mújica, LC, titula en ReL: Neocatecumenales y su nueva liturgia: día histórico para toda la Iglesia. El efecto previsible en las masas kikas y en otros lectores de la prensa neocon es la exaltación triunfalista de todo el movimiento.
Uso y abuso. De iure y de facto. El fenómeno neocatecumenal no puede ser abordado sin tener en cuenta de modo permanente los usos aprobados y los abusos tolerados e institucionalizados; lo que está, por principio, de acuerdo con la ley, y lo que sucede de hecho, al margen de las normas.  
No se ha aprobado nada litúrgico. La Santa Sede no ha aprobado la liturgia neocatecumenal, sino solamente unas celebraciones no litúrgicas propias de la vida del movimiento (celebraciones de la palabra, convivencias, etc.) y aquellas que se realizan cuando termina una etapa del camino y comienza otra. De manera que si la información de La Cigüeña es exacta, el Card. Cañizares no ha logrado que se introduzcan nuevas singularidades kikas en la celebración de la Misa para los grupos neocatecumenales.
No se ha aprobado ninguna “misa kika”. Los kikos no tienen rito propio —de iure— por lo que deben respetar los libros litúrgicos salvo en aquellas adaptaciones singulares que se les han autorizado en los estatutos de 2008.
El secretismo de los “mamotretos”. El movimiento tiene unos documentos internos, conocidos como “los mamotretos”, cuyo nombre oficial es Directorio catequético. Lo aprobado por el Papa remite a ese directorio -previamente aprobado por la Santa Sede- que no se ha publicado. Kiko Argüello dijo en su momento que no los daría a publicidad a menos que la Santa Sede se lo exigiese. 
Los escritos del P. Zoffoli. El sacerdote pasionista y teólogo, Enrico Zoffoli, CP, escribió libros y artículos sobre las doctrinas esotéricas del Camino Neocatecumenal. Señaló heterodoxias muy graves, y basó sus denuncias en pruebas escritas. Los argumentos del P. Zoffoli nunca fueron refutados.
Alguno podría decir, hoy, en defensa del CN, que las señalaciones del P. Zoffoli están desactualizadas, pues la nueva versión del Directorio catequético corregida por la Congregación para la doctrina de la fe ha sido expurgada de los errores de antaño. Sin embargo, vista la gravedad de las heterodoxias señaladas, mientras permanezca el secretismo sobre el contenido del Directorio, mantener reservas está justificado.


P.S.: ha dicho el Cardenal Antonio Cañizares que se trata de celebraciones "no litúrgicas". Esperemos que los medios de (des)información filokikistas rectifiquen de una buena vez.

viernes, 20 de enero de 2012

Los deplorables kikonos


UNO. "Y el arte moderno religioso de los pueblos ricos descristianizados, para ser fiel al mundo secular y «estar al día», asumirá no pocas veces fealdades del arte moderno, aunque con ello renuncie a desarrollar la inmensa belleza de las tradiciones estéticas cristianas." (José Mª Iraburu).
DOS. "Lo que hace Kiko es reproducir, aportando elementos de modernidad del siglo XX (Picasso, Matisse, Mondrian, Brake…), imágenes iconográficas según los cánones* de la pintura sagrada." (Juan Pablo Civil, uno de los integrantes del equipo de Kiko Argüello en la Almudena).
TRES. "En el mejor de los casos, los dibujos de Picasso no son recomendables, y el Ángel de Webber es horrible. Tal vez estaba ebrio." (Paul Johnson).
CUATRO. "Por unanimidad, los académicos de Bellas Artes rubricaron un comunicado en el que consideran que las modificaciones en la decoración de laCatedral de la Almudena con motivo del matrimonio de S. A. R. el Príncipe de Asturias (consistentes en la colocación de una serie de pinturas y vidrieras sobre el presbiterio) «alteran de forma muy negativa la visión de la girola de la Catedral. Por ello, la Corporación deplora que los encargos realizados por el Cabildo para el ornato y decoración de interiores de un monumento arquitectónico tan significativo no se hayan hecho con el rigor y la exigencia profesional mínimamente necesarios»" (Diario ABC, 26-05-2004).
CINCO. “Hay algo que yo desearía y por lo cual ruego: que todo lo que es bello sea traído de vuelta a Dios y sirva para alabarlo. (…) Me aflige ver a la esposa de Cristo, nuestra Madre la Santa Iglesia, ornada de horrores, así disfrazada se la entrega al ridículo” (Marie-Charles Dulac).





* N. de R.: Arguello viola los cánones iconográficos de las iglesias orientales al tomar modelos humanos para pintar el rostro de Cristo. El resultado distorsiona la función de la imagen sagrada destinada al culto.

jueves, 19 de enero de 2012

Texto clásico: "Los dos poderes" (Jean Ousset) X

Peligro de disputas o de “contestaciones” inacabables con los “nuevos curas”.

Porque esas disputas resultan dolorosas, agotadoras, provocan amargura, entenebrecen el alma, endurecen el corazón. Y, por otra parte, no resultan provechosas. Su fin ordinario es la crispación en actitudes rígidas, definitivamente hostiles.

Sin olvidar que es ínfimo el número de quienes, con competencia, con tono conveniente, pueden demostrar a su párroco que está equivocado.

¡Y cuántos, a pesar de tener razón, actúan equivocadamente…! Porque el argumento, que ellos creyeron hábil para oponerlo a su Vicario, no era el bueno. Porque la referencia a las Escrituras, al dogma y al Derecho Canónico invocaba en su “carta al Obispo” no era adecuada al caso contemplado. Porque el tono de su misiva era inadmisible, etc.

Con algunas raras excepciones, pues, el fracaso de este género de intervención es enorme.

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Aún hay que añadir que, si grande es el daño de semejantes disputas, el peligro también real y no menos desastroso consiste en dejarse envolver, neutralizar en lo temporal por los “nuevos curas”.

Peligro de desconocer la obligación de un combate eficaz contra las fuerzas subversivas por escrúpulos clericales… porque tal cura pretende que Marx es bastante menos dañino de lo que se ha creído… porque tal párroco apenas se molesta por entender que las encíclicas están superadas. Porque los marxistas son aplaudidos calurosamente por los clérigos, religiosos o religiosas que asisten a las semanas de intelectuales católicos. Mientras los cristianos reputados “integristas” son cuidadosamente apartados de ellos.

Tentación que turba tanto más cuanto algunos nos invitan a sostener una prensa vendida en las iglesias, que es favorable a las mismas ideas.

Resultado: consideran su deber, en contra de sus sentimientos (y contra la evidencia de las desilusiones más patentes) [3], seguir a los clérigos EN ESTO. Ocurre porque estos seglares no se hallan suficientemente seguros del derecho que la misma Iglesia les reconoce de no estar obligados a obedecer a los clérigos EN ESTO.

Seglares, éstos, que no son suficientemente conscientes ni están suficientemente penetrados de la sabiduría divina de esta fundamental distinción de lo espiritual y de lo temporal.

Únicamente esta distinción puede permitir la determinación del terreno en el cual los derechos del seglar son lo suficientemente claros para que no continúe enzarzándose en disputas con su párroco.

Únicamente esta distinción puede permitir la determinación del dominio en el cual los derechos del seglar son lo bastante evidentes para que no se deje envolver, neutralizar por los clérigos. Aunque estos últimos sean sinceros y bien intencionados.


Tanto es así que las mejores vecindadas son aquellas donde el respeto de los límites es más delicadamente observado mientras que surge rápidamente la enemistad hacia el amigo que salta las lindes e invade el terreno ajeno; o bien… hacia el clérigo más preocupado de los asuntos temporales que del cuidado de las almas.

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[3] Cfr. en el caso de Argelia la declaración de S.E. Mons. Duval: “Todo permitía esperar…” ¿Todo?

 









Imágenes de la Parroquia San Carlos Borromeo
"iglesia de base de Vallecas"
(Entrevías, Vallecas, Madrid).