sábado, 6 de agosto de 2011

Corapi y el verdadero culpable


The Remnant, 25 de julio de 2011.

La caída del Padre Corapi
El último episodio escandaloso de un canal de televisión extraviado

Christopher A. Ferrara, columnista de The Remnant, en Nueva Jersey.

Cuando me tomé el trabajo de escribir EWTN: Un canal de televisión extraviado (EWTN: A Network Gone Wrong), sabía que el proyecto recibiría un montón de objeciones iracundas. En medio del caos eclesial reinante, la mezcla atrayente de EWTN donde se combina el catolicismo con el mundo del espectáculo, lo sacro con lo profano, la tradición con la novedad, el gregoriano con el rock, la piedad profunda con la histeria carismática, las escenas espirituales con los programas de discusión prohibidos para menores sobre temática sexual; esta mezcla ha logrado posicionarse ella misma como la norma de oro de la ortodoxia católica. Ese EWTN es considerado ampliamente en la actualidad como un bastión de la Fe —de hecho, el bastión de la Fe en una Iglesia en crisis— lo que es otro signo más de lo que Lucía de Fátima repetidamente llamó la desorientación diabólica de nuestro tiempo. Y guay de quien se atreva a señalar lo obvio: que un Papa como San Pío X quedaría apopléjico tras ser sometido a un día típico de la programación de EWTN, que presenta una “renovación” post-conciliar que Pío X no podría haber imaginado ni en sus peores pesadillas.

En el clima eclesiástico actual, criticar a EWTN es sufrir las consecuencias que sufre quienquiera que cuestione lo que siendo opinión común ha sido convertida en vaca sagrada, incluso si uno se apresura a afirmar (como es mi caso) aquellos elementos rescatables de la programación de EWTN. El crítico se expone a golpes bajos y a la demagogia de aquellos que han invertido en el status quo eclesial. Por ejemplo, cierto “anarco-capitalista tradicionalista” —¡sólo en los Estados Unidos!— cuyas ideas he cuestionado se defendió cubriéndose con el manto de respetabilidad de EWTN al mismo tiempo que me demonizaba por “atacar a EWTN”.

La caída del Padre John Corapi, sin embargo, me obliga a volver a este Canal de Televisión Extraviado con el fin de señalar por qué se ha extraviado. Como demostré en mi libro, la esencia del problema de EWTN es la siguiente: el catolicismo no puede ser presentado, sin riesgos, en el formato de un canal de televisión por cable abierto las 24 horas —totalmente católico todo el tiempo—. Cualquier intento de presentar nuestra religión al mundo de esa forma, inevitablemente hará aparecer modos comunes de corrupción que son necesarios para estimular el interés popular generalizado, sin el cual la programación televisiva de 24 horas es imposible de sostener financieramente, especialmente si depende de las donaciones.

Mi libro notaba que con el arribo de Doug Keck como vicepresidente de EWTN responsable de la producción en 1996, el canal se posicionó a sí mismo como un jugador más del mercado de televisión por cable básico, con todas las transacciones que conlleva una campaña de aceptación masiva. Keck, anteriormente empleado de un conglomerado de televisión por cable cuya programación incluía el Canal Playboy, “estuvo involucrado en el lanzamiento de más de 25 canales de televisión internacionales, nacionales y regionales”. Fue Keck, según Raymond Arroyo, presentador estrella de EWTN, “el responsable de transformar el aspecto casero y el contenido del canal”. Mi libro documenta las formas en las cuales tuvo lugar la transformación de lo que era el estilo relativamente tradicionalista y militante de la Madre Angélica, hacia un catolicismo “pop” más atractivo para las masas.

Esto no significa negar el papel de la televisión como medio apropiado para presentar temas católicos mediante producciones discretas. El obispo Sheen es el ejemplo clásico de cómo este medio puede servir a la Iglesia. Y, de hecho, unos cuantos programas de EWTN son excelentes, como los de Dale Ahlquist y Jamie Bogle. El problema, sin embargo, es que el negocio de administrar una cadena de televisión que busca ser incluida en los paquetes básicos de la televisión por cable, como hace EWTN, se da de bruces con la pureza de la Fe como realidad supramundana que conduce al hombre hacia su destino eterno y lejos de los asuntos de este mundo.

La principal razón por lo que esto es así es porque la viabilidad de cualquier canal televisivo depende de shows populares con celebridades que atraigan “fans” y logren mantener una mínima base de “fans” devotos. Estos shows conducidos por celebridades son los que “anclan” un canal a la agenda de los televidentes. Corapi era una de estas celebridades —uno de los más exitosos, sino el más exitoso en la historia de EWTN—. Y EWTN sabía bien del pasado de Corapi como playboy rico, drogadicto y vagabundo. Sorprendentemente, EWTN convirtió a Corapi en una celebridad aunque era bien sabido que había cohabitado con una prostituta en su rancho de Montana luego de haber sido ordenado sacerdote, ostensiblemente con el fin de rehabilitarlo. En tiempos pre-conciliares, Corapi ni siquiera hubiese sido admitido al seminario, sin importar la sinceridad de su conversión y arrepentimiento. Sin embargo, frente a las cámaras de EWTN se convirtió en el Súper Cura, y miles sino millones devoraban todos los días su palabra televisada.

Un televidente criterioso, al mirar a Corapi dar su mensaje en un basso profundo creciente, podría haber advertido de que él estaba interpretando un papel teatral y que tras el personaje existía un hombre con serios problemas. Toda la verdad de Corapi finalmente salió a la luz en un informe realizado por un panel de tres investigadores designados por su Orden, donde se detallaban improperios sexuales continuados, abuso de drogas y un estilo de vida suntuoso contrario a su voto de pobreza (estilo de vida que la Orden tardó demasiado en objetar). En respuesta a ello, Corapi emitió su descargo evasivo, sin negar, pero con el propósito de “renunciar” a su sacerdocio, en vez de responder las acusaciones. “Aquella etapa de mi vida, tristemente, finalizó”, dijo, al hablar de su sacerdocio, como si se tratara de una oportunidad laboral que ya no existe.

Muy poco después, Corapi apareció en un video en su blog luciendo una chaqueta Harley Davidson de cuero, con su cabeza rapada y con su barba gris teñida de negro, para anunciar que tenía el propósito de proseguir su carrera en Internet bajo el extraño seudónimo “Ovejero Negro” (Black Sheepdog). En un mensaje de audio dirigido a sus “fans”, declaró que ahora practicaría su oficio “no sólo en la Iglesia católica sino también en todo el mundo… Con el nombre Ovejero Negro estaré junto a vosotros en transmisiones de radios y en escritos”. En palabras de un “fan” desilusionado: “Muy decepcionado con Corapi. Aparentemente pone su dinero y fama por encima de sus obligaciones sacerdotales. Cómo pudo renunciar es sorprendente. Francamente, no me interesa más lo que tenga para decir.”

Pero yo siento pena por Corapi, un hombre dotado cuya vida se vio llena de sufrimiento y que es claramente presa de demonios de los que nunca pudo escapar realmente. Uno no puede más que sentir lástima ante la imagen de esa pobre alma en su chaqueta Harley Davidson —el John Corapi real finalmente— tratando de explicarse y explicar sus planes para su nueva carrera como Ovejero Negro. Realmente patético.

Sin embargo, no siento más que desprecio por EWTN y su calculada decisión de convertir a Corapi en una estrella sabiendo bien de que se trataba de mercadería dañada. Peor, habiendo creado esta celebridad ahora a la baja, EWTN se dedicó a cubrir su caída como si se tratase de una noticia más en su noticiero “The World Over” (Por El Mundo), en el cual Arroyo juega él mismo el papel de estrella. Sentado en esta pobre imitación de un “set” de noticiero, Arroyo entrevistó a un reportero del National Catholic Register sobre el asunto Corapi como si se tratase de un periodista secular más y de una noticia más, en vez del masivo escándalo del cual EWTN es principal responsable. Los que llevan EWTN están tan metidos en ese juego de “¡somos un canal de televisión como los reales!” que ni siquiera se dieron cuenta de su papel de complicidad en hacer de este sacerdote problemático una parte integral de la vida espiritual de millones de católicos.

Pero Corapi sólo es el último en una larga lista de sacerdotes que EWTN convirtió en celebridades sólo para verlos caer en picada y prenderse fuego ante la vista desilusionada de los fieles. Recordemos algunos casos escandalosos:

En 1998, el Padre Ken Roberts, una celebridad muy popular de EWTN y un ávido promotor de las falsas apariciones de Medjugorje —perdiendo innumerables almas— fue expulsado del canal y todo el material relacionado con él que había en la web de EWTN desapareció, luego de que fuese suspendido en el sacerdocio tras verse involucrado en supuesto abuso de menores.

En 2002, el Padre John Bertolucci, otra superestrella de EWTN y promotor de la pan-cristiana Renovación Carismática Católica —una clara amenaza de la integridad de la Fe— desapareció del canal sin comentarios tras haber sido identificado por el infame obispo Hubbard como uno de veinte sacerdotes pedófilos de la diócesis de Albany.

En 2005, la celebridad de EWTN monseñor Eugene Clark cayó cuando un video tomado en un motel tiró abajo la negación de un largo amorío con su secretaria, 33 años menor que él, y se vio forzado a renunciar como rector de la catedral de San Patricio.

En 2007, el Padre Francis Mary Stone, el presentador del programa inmensamente popular “Vida sobre Roca” (Life on the Rock), para jóvenes roqueros, en un estilo con frecuencia ofensivo, dejó el canal y, luego, también el sacerdocio, tras hacer público su aventura con una viuda. La última vez que se lo vio en Internet, promocionaba la bebida nutritiva Zrii con el nombre de Dave Stone, utilizando sin vergüenza el slogan “viviendo la vida sobre roca”.

En 2009, el Padre Alberto Cutié, telegénico y sentimental predicador hispano de EWTN, quien “llegaba a millones de hogares en los Estados Unidos, Canadá, España y América Latina en EWTN en Español”, dejó EWTN y, luego, la Iglesia Católica, tras aparecer en un diario sensacionalista en español fotos suyas en una playa con una mujer casada en bikini. Se casó con la mujer y se convirtió en sacerdote episcopalista.

En 2010, el P. Thomas Euteneuer, ex director de Vida Humana Internacional y un fijo en la programación de EWTN, dejó el canal y renunció a VHI tras admitir que había “violado los límites de la castidad con una mujer adulta que estaba bajo mi cuidado espiritual” —es decir su “ministerio de exorcista”—. Euteneuer sostuvo que la “vasta mayoría” de sus decisiones y conducta fue “moralmente buena y consistente con todas las normas sobre el cuidado pastoral de las personas”. Sin embargo, los padres de la mujer que Euteneuer admitió haber violado, dijeron tener conocimiento de otras dos víctimas.

Por supuesto que estos otros escándalos no llegaron a encender tantas señales de peligro como las que Corapi produjo durante muchos años antes de su caída. Sin embargo, sí existe un patrón aquí: una línea de sacerdotes que EWTN convirtió en celebridades rompieron sus votos. La celebridad, o el deseo de ello, es un riesgo moral para cualquiera, y los sacerdotes no son excepción. Cuando la Fe se convierte en negocio del entretenimiento, los escándalos del negocio del entretenimiento llegan. Los pecados privados de los sacerdotes —y todos nosotros somos pasibles de cometerlos excepto especial gracia de Dios— se convierten en noticias públicas para escándalo de los fieles que eran devotos “fans” del canal de cable.

Buenas razones tuvo siempre la Iglesia para aconsejar que los fieles no se apeguen demasiado a sacerdotes particulares, no menos por el peligro de caer en una especie de congregacionalismo estilo protestante que dependa del carisma de un sólo hombre falible. Pero EWTN, administrado en gran medida por ex protestantes, depende precisamente de un tipo de congregacionalismo televisado de masas atraído por personalidades magnéticas. Cuando estas personalidades revelan, una y otra vez, que son demasiado humanas, presenciamos las consecuencias graves del intento de EWTN por convertir a la Fe en un show de TV. Ésa es una de las razones por las que escribí el libro. Y de ahí que lleve el subtítulo “Un canal de televisión extraviado”.

Mi sugerencia para EWTN: Abandonad vuestro intento de ser una versión católica de una canal de televisión por cable secular. Evitad el culto a la personalidad con todos peligros. Olvidad el contenido “pop”. Por el contrario, aislad los muchos buenos elementos de vuestra programación y presentadlos ellos solos en un horario más limitado, para una audiencia más limitada si fuese necesario. Que las verdades de la Fe hablen por sí mismas de forma llana y simple; que la belleza sin adornos sea vuestra única atracción. Y si la audiencia televisiva decrece, entonces mal por los televidentes que se van.

Sería mejor para vosotros reducir vuestra operación por el bien de la integridad religiosa, que seguir repitiendo el patrón pasado de escándalos protagonizados por vuestras celebridades y la vulgarización de vuestros contenidos. La Fe no es un show de televisión y nunca lo puede ser; pero la televisión puede ser un poderoso medio para dar a conocer la Fe. Aprended esta distinción y respetadla, y EWTN —no importa qué tan grande o qué tan pequeño quede— servirá más fielmente la causa del Evangelio. FIN.



20 comentarios:

Pioquinto dijo...

DEl padre Corapi me gustaban sus sermones , mal llamadas homilías hoy día. Nos gusta más un omelette que un sermón. Novusordo politicamente correcto, siempre. Su historia parecía increíble, de boina verde a supervendedor millonario, de millonario a drogadicto mendigo, a sacerdote. Y sus sermones, con ¨punch", a diferencia de la mayoría de los sermones de Leviathan novusordo. Me engañó. Vivía una doble vida. Ahora se encasquetó una chamarra de cuero de los "Angeles del Infierno" nacidos para perder. Se tiñó la barba. Y se ve macilento. Una "darling" del novusordo establisment, subió al punto más alto del candelero, al igual que el padre Cutie. Otra estrellita más del firmamento ése, que se apaga. Tengo gran respeto por la madre Angélica, pero los que se apoderaron de la EWTN son unos lobos en piel de caperucita.

Genjo dijo...

Esclarecedor. Mutatis mutandis podría decirse lo mismo sobre las jmj. Véase si no el igualmente esclarecedor comentario de Terzio, en Ex Orbe, sobre las consecuencias de las jmj.

Genjo dijo...

Más preciso que "consecuencias" es "efectos secundarios", el término que Terzio utiliza.

Anónimo dijo...

Un texto magnífico que, además de explicar el "asunto" Corapi, al mostrar las debilidades del planteamiento de EWTN, indirectamente, también muestra el problema del planteamiento de las JMJs.

Si éste fuera un blog de Infocatolica tratando el "asunto" Corapi, da igual cuál, borrarían lo anterior por haber hecho referencia a las JMJs, respondiendo en el espacio en blanco del texto borrado algo así como "este articulete no trata sobre las JMJs y, en cualquier caso, ni las JMJs ni EWTN están sujetas a discusión".

Por eso no tengo la menor intención de volver a perder el precioso tiempo que Dios me ha otorgado volviendo allí. Lo que allí haya de bueno en otro lugar lo encontraré, probablemente más ordenado y estructurado, rodeado de menos "polvo y paja", libre de actitudes espiritualmente venenosas como la restricción mental y la doble verdad.

Alguien tendría que escribir, al menos como post, el correspondiente "Infocatolica, otra página católica echada a perder". La historia del cambio en Infocatolica empezó como reacción al aumento de atención prestado en algunos blogs al mundo de la Tradición. Fue entonces cuando se destapó la olla del guiso cuyo aroma puede apreciar ahora todo el que allí se acerque. No dudo de la buena intención de los "cocineros". Pero tampoco dudo de que, para cocinar bien, la buena intención es condición necesaria pero no suficiente.

Lástima de guiso.

Martin Ellingham dijo...

Muy buen artículo. Recién termino de leerlo.

Saludos.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO: Pienso que, como dicen otros comentaristas, las JMJ están en la misma linea de superficialidad, vacío doctrinal, camuflaje para no tener que afrontar los verdaderos problemas, que constituyen la atmósfera de la actual iglesia postconciliar. Y como con semejante entramado no puede sostenerse nada serio acaba todo reventando por el sitio más débil: la entrepierna. Y luego vienen las reacciones airadas -tolerancia 0- de los mismos jerarcas responsables en mayor o menor medida de la prolongación de este estado de cosas.
Con mucho menos de lo que en España se emplea para la JMJ se podría recuperar la verdadera catequesis o organizar muchas tandas de Ejercicios ignacianos para jóvenes voluntarios. Pero no, se gasta todo en este castillo de fuegos artificiales que además hace a los obispos aún más serviles con los políticos que tantos favores les han hecho para sacar adelante el magno evento. Yo no veo más que una reacción: ser conscientes de todo esto y continuar resistiendo en torno al más importante constitutivo del Catolicismo: la Sta. Misa Tradicional.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

En el fondo, americanismo puro y duro. Muy en la línea del estilo Maciel, que adopto técnicas de marketing y manejo comunicacional y empresarial. Vean el video de los curas de la Legion tocando en una banda de rock en un roof con vista a San Pedro y despues me cuentan.

Un ronin católico dijo...

El problema es que no se gasta en la JMJ, son inversiones. Y esto quiere decir inversiones económicas. Desde la donación que desgrava y que encima es a cambio de que con ella contrates a determinada empresa para que la donación vuelva a su origen en forma de beneficios que además han desgravado a auténticos negocios redondos con los bobocatólicos como este del papel higiénico, que además rechina al sentido común.

No nos chupemos los dedos. La JMJ es un negocio usando de la religión donde los que manejan el cotarro saben que están usando de la voracidad de los tiburones para hacer pasta con tal de obtener un gran evento que les recuerde ante el mundo. No dudo que en muchos de estos igual creen que así hacen la labor del Evangelio mientras benefician a todos. Pero lo que logran es un mísero evento mundano que bien pensado y con menos recursos llevaría a otro lado. Lo que es la vida de gracia de cada uno de los asistentes es lo de menos.

Esa finalidad económica es la madre de muchos comportamientos viciados, como este de Corapi. Porque un día se tapará lo que sea bajo cualquier excusa con tal de que el "negocio" siga.

Un ronin católico dijo...

Hoy sacan el tema de la madre Teresa. Me acuerdo cuando esta se escandalizó por el precio de las botellas de agua que le pusieron en una reunión de cierta sociedad que se dedicaba a recaudar fondos para los pobres.

Si a la Madre Teresa le dicen que se van a gastar 50 millones de euros para hacer un macroevento de este tipo les larga una fresca seguro. Una cosa es ir a Roma a ver al Papa y otra a un macronegocio donde se usa al Papa.

Pioquinto dijo...

A veces comparo las JMJ con un pastel de m...cubierta con crema batida. Por fuera se ve espectacular, apabullante, el catolicismo en excelente forma, participaci[on de los jóvenes y cuarto de millón de kikos aulladores con las animadoras ex-clarisas-veroniquesas enfundadas en su tela vaquera en un verdadero pandemónium. Pero al partir el pastel, aflora la m.... Vocaciones en caída libre, cierre de Iglesias por falta de fieles, venta de inmuebles para pagar por los abusos sexuales, ordenes religiosas fuera del orden. Y el cáncer avanzando. Todo es maquillaje, que funcionó al cien con el turbomagno, pero el teatrito que se habían montado , empieza a derrumbarse. Y el que quiera investigar a fondo y no esconda la cabezota como los avestruces de infobleep, encontrará la m... sin fallar.
Y yo no pienso visitar infobleep nunca más. La bestia negra o eminencia gris puede seguir como mercenario de los kikos y dando pleitesía a los que han destruído la Iglesia en España. O quizás no es tan malo y sólo es un pichote útil a causas inconfesables.

Genjo dijo...

Pioquinto, por favor, modera el pico.

Anónimo dijo...

¿Por qué infocatólica promociona una película sobre los cristeros, que no recibieron el apoyo de casi ningún obispo mejicano, y sí la condena o indiferencia de la mayoría (incluídos Roucos de la época)? Por no hablar de que fueron desmantelados por el papa.

Filolefebvrismo al canto.

Cougar dijo...

Supongo que Infocatólica promociona la película sobre los cristeros porque Pío XI, al ser un Papa preconciliar, no era infalible en todos sus actos de gobierno, y puede ser criticado por sus errores.

Si se hubiera tratado de Juan XXIII, o de Pablo VI, con una conferencia episcopal mejicana posconciliar, no creo que hubieran promocionado ninguna película sobre los cristeros (quizá porque ni siquiera se hubiera rodado).

Si la decisión de la disolución y entrega del ejército cristero hubiera sido tomada por Juan Pablo II, o por Benedicto XVI, ahora Infocatólica estaría jaleado a los soldados de Plutarco Elías Calles para que cumplieran con su deber de reprimir las hordas de herejes y cismáticos por cuya culpa el gobierno habría cerrado los lugares de culto (sucedió justamente al revés; al cerrarse los lugares de culto, la población se echó al monte para defender lo que los obispos abandonaron: Cristo Sacramentado y las almas de los fieles).

O quizá, simplemente, callarían como en el caso del p. Corapi y la EWTN.

Hay que entender que, para ellos, el concilio ha imbuido a los papas posconciliares, especialmente si se trata de Papa reinante, de un nuevo poder que les hace metafísicamente inmunes al error en el gobierno y a la imprecisión en el Magisterio.

Por lo tanto, todo aquel que ose denunciar algún error de un Papa posconciliar, especialmente si es el reinante, será un hereje y un cismático al que habrá que segregar, aislar y eliminar como a un peligrosísimo cáncer eclesial y social. (Para ello hay unos procedimientos quirúrgicos bien establecidos, pero como eso nos llevaría muy lejos, dejo su descripción para mejor ocasión.)

En Infocatólica no son filolefebvrianos. Si realmente creen lo que escriben, rinden culto público de hiperdulia a los Papas posconciliares, especialmente si son los reinantes, por el mero hecho de ser posconciliares (estarían libres de todo pecado, como la Santísima Virgen). En ese caso, serían papólatras. De otra forma, habría que deducir que no se creen lo que ellos mismos escriben. Serían unos hipócritas que nos estarían tomando por idiotas y/o imbéciles (tomando ambas palabras según su sentido etimológico).

Me inclino, más bien, por esto último: saben que los Papas posconciliares también yerran, pero ni quieren decirlo, ni quieren que nadie lo diga.

Un ronin católico dijo...

HAsta el día de hoy creía que la organización de la JMJ era católica, pero no es así.

"Hatchwell ha explicado que a nivel práctico, la Comunidad Judía estará presente en la organización y celebración de los distintos actos de la JMJ"

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=9747

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice: Creo que mi predecesor en el comentario no es justo en sus afirmaciones. No todos los obispos mejicanos traicionaron a los cristeros. Si no me equivoco algunos no pudieron volver al país por esa razón aunque ahora no puedo dar sus nombres. Sí es cierto lo del Papa Pio XI que también causó un descalabro enorme en Francia con la condenación de la Acción Francesa cuyas consecuencias llegan directamente al Vaticano II por los "convertidos" al progresismo como Maritain o la familia de Congar que era también de Acción francesa y por los nombramientos episcopales que a partir de ahí se hicieron.

Cougar dijo...

Mirad qué texto he encontrado:

“El texto del Concilio añade todavía un segundo aspecto: la Iglesia no solamente puede realizar su misión como institución sobre el fundamento del «principio de la libertad religiosa», sino que «al mismo tiempo, los fieles cristianos, al igual que los otros hombres, gozan del derecho civil a que no se les impida vivir según su conciencia». El texto concluye con la afirmación de que, en consecuencia, hay «concordancia entre la libertad de la Iglesia y aquella libertad religiosa que debe reconocerse como un derecho a todos los hombres y comunidades y sancionarse en el ordenamiento jurídico». Por primera vez desde la elevación del Cristianismo a religión oficial del Imperio romano, la Iglesia católica se sitúa en igualdad con las demás religiones en lo que se refiere al ordenamiento civil y a las exigencias políticas, sin solicitar privilegios de ningún tipo basados en la pretensión de ser la religión verdadera.”

“La Iglesia también ha abandonado en su doctrina social el principio de que solamente la verdad, y no el error, tiene derechos. No es que ya no exista para la conciencia humana la obligación de buscar la verdad y adherirse a la verdad conocida; pero ahora no se alude a la distinción entre verdad y error para regular las relaciones entre las personas, los ciudadanos y la autoridad pública. De acuerdo con la doctrina del Vaticano II, desde una perspectiva jurídico-política, no cuentan en materia religiosa los derechos de la verdad, sino los derechos de las personas como seres libres y responsables; así como la libertad de las comunidades religiosas, entre las cuales está la Iglesia católica, de poder desarrollar su misión en plena libertad, incluso contando —en la medida en que sea conveniente y compatible con los principios seculares del Estado de derecho— con la promoción por parte de la autoridad pública.” (Cfr. Martín Rhonheimer, Transformación del mundo (La actualidad del Opus Dei), Rialp, Madrid 2006, pp. 123-164).

http://www.almudi.org/app/asp/articulos/articulos.asp?n=549


En este texto, extraído de una página vinculada ideológicamente al Opus Dei (www.almudi.org), se rechaza el Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo y se unen e identifican de tal forma pecado y pecador que, no pudiendo condenar al pecador (porque ésa es tarea de Dios), el pecado queda oculto tras una gruesa capa de silencio.

Así se entienden las extrañas derivas espirituales de sacerdotes como Marcial Maciel Degollado, Manuel Pousa Engroñat, Ken Roberts, John Bertolucci, Francis Mary Stone, Alberto Cutié, Thomas Euteneuer, John Corapi, o mons. Eugene Clark, por referirme sólo, además de los citados por Ferrara en este artículo, a un par de casos más.

Como ha escrito Petrus Hispanus en varias ocasiones, al destruir la espiritualidad, lo primero que cae es la castidad. Con el auge de semejantes espiritualidades, gracias al progresismo eclesial y al neoconservadurismo de EWTN y de las JMJs, no es extraño que, tras alcanzar acuerdos legales con algunas de las víctimas de abusos sexuales y enajenar grandes propiedades inmobiliarias, diócesis enteras queden sumidas en la bancarrota económica y el descrédito moral.

Anónimo dijo...

Qué pena me da darme cuenta de su falta de amor, de disfrazarse de católicos para echar su veneno contra la Iglesia de fundada por Cristo. Jesús dijo que se conocería a sus seguidores por el amor que existiría en ellos, pues El dijo: "Amaos los unos a los otros COMO YO LOS HE AMADO," Blanca.

Redacción dijo...

Blanca:

¿Amar excluye decir la verdad? ¿Amar excluye corregir al que yerra? ¿Amar es ocultar?

¿Está segura que lo que Ud. defiende es "la Iglesia fundada por Cristo" (sic)?

Anónimo dijo...

Los de ewtn están que chirrian por la libertad religiosa, pero reconocer que el origen de esto es el vedos (V II) no,eso no por supuestooo!! eso nunca...

Anónimo dijo...

Bueno Blanca, sea usted amorosa con nos y no nos juzgue de venenosos. Y rece muy mucho por Corapi y todos los descarriados. No caiga en la misma injusticia de Juan Pablo II de excomulgar a la Tradición en lugar de reprimir al asqueroso modernismo.