domingo, 22 de septiembre de 2013

Fetichismo africano


Publicamos un texto del p. Castellani que ha resultado profético. También vale la pena el artículo de Juan Manuel de Prada. Por cierto, ¿cómo entender que un hombre que se queja de que cada una de sus palabras son malinterpretadas piense que una entrevista de 12 mil palabras es una buena idea? 
Ya que estamos con Satán y sus cositas, veamos lo que siguió en seguida de la Confesión de Pedro. Les predijo después Cristo por primera vez su Pasión e ignominiosa Muerte. Pedro protestó y comenzó muy acalorado a disuadirlo ("no digas macanas") a la manera de los criados viejos cuando reprenden al patrón mozo. Cristo le reprendió a su vez con una violencia increíble: lo llamó "¡Satán!" ¿Ayer no más era "bienaventurado" e "inspirado por el Padre" y hoy es Satán?, se asombra san Agustín. Así es. La razón la dio antes Cristo: "No es la carne y la sangre, Simón Pedro, quien te ha dictado esta palabra, sino mi Padre que está en los cielos": quien te ha dictado AYER; pero HOY (distingue témpora et concordabis jura), es el afecto natural de Pedro a Cristo quien dicta y habla; y su ambición, y sus ilusiones acerca del Reino Mesiánico, tan pertinaces. Y el evangelista o Cristo mismo quiso marcar este contraste y enseñar esto: que no es necesario para el gobierno de la Iglesia, y la guarda de la Revelación, que el hombre Pedro, o el hombre Pío, o el hombre Juan, sean puros e inmaculados; aunque sea deseable. Pedro representa a Cristo y está en lugar de Cristo; y cuando reconoce, confiesa, profesa y proclama a Cristo, habla con la voz de Dios; pero el mismo Pedro como persona privada, hablando por sus fuerzas naturales y con su entendimiento humano... puede decir y hacer en efecto cosas indignas, escandalosas e incluso satánicas. Existen entre nosotros fulanos que piensan es devoción al Sumo Pontificado decir que el Papa "gloriosamente reinante" en cualquier tiempo "es un santo y un sabio", "ese santazo que tenemos de Papa", aunque no sepan un comino de su persona. Eso es fetichismo africano, es mentir sencillamente a veces, es ridículo; y nos vuelve la irrisión de los infieles. Lo que cumple es obedecer lo que manda el Papa (como estos no siempre hacen) y respetarlo en cualquier caso, como Pontífice; y amarlo como persona, cuando merece ser amado. 
Los defectos y los pecados personales son pasajeros; la función social del Monarca Eclesiástico es permanente. "Satán” desapareció de allí al grito de Cristo: "¡Atrás, Satanás!", y quedó Pedro el Primado. El Papa como Papa está en lugar de Cristo; como hombre será juzgado (gravemente) por Cristo; y no necesita ni que nosotros lo juzguemos ni que lo andemos alabando a lo bobo. 
Tomado de:
Castellani, L. Las Parábolas de Cristo. pp. 130-131.


P.S.: Podría dudarse de que existan estos casos de fetichismo africano. O pensar que la cita de Castellani es fruto de nuestra imaginación "filolefebvriana". En la entrada del blog del p. Iraburu se puede leer el comentario de Miguel A. Yrigaray (con formación teológica de la Universidad de Navarra) que copiamos a continuación:

Estoy perplejo leyendo casi todos los comentarios. Parece que el Papa haya hecho algo inconveniente o herético, cuando la entrevista (que he leído entera) es una delicia y no se presta, bajo mi punto de vista, a la más mínima confusión. Se necesita un ojo un poco perverso para ver en ella el más mínimo grado ni de heterodoxia ni de ambigüedad en la ortodoxia. Las respuestas del Papa son ortodoxas por completo. Estimo mucho al P. Iraburu, su labor y sus escritos, pero, en este caso, no estoy de acuerdo al 100% con este su artículo. Estoy más cerca del comentario hecho aquí por David: el Papa es Papa las 24 horas y, aunque es evidente que hay grados diversos de magisterialidad en sus palabras, la entrevista en sí es un gesto que hace como Pontífice (dudo mucho que se la hubieran hecho siendo sólo Jorge Mario Bergoglio); y, en lo que dice, él tiene que atenerse siempre a que es Papa o, de lo contrario, sería un irresponsable, dicho con todos los respetos. A mí, que soy periodista con formación teológica ortodoxa, me parece que el Papa debería prodigarse más en ese tipo de entrevistas e, incluso, hacer una rueda de prensa mensual o con cierta perioricidad, porque de comunicación institucional en la Iglesia andamos un poco cojos: es bueno que el Pastor se explique ante su pueblo, que se acerque a él, máxime con el estilo sencillo y directo de este Papa (al que la gente buena le entiende muy bien). Siempre habrá quien interprete sus palabras en un sentido o en otro, pero, por un lado, es inevitable, sucedería también con los textos más propiamente magisteriales y, si pensámos en ello siempre, nunca haríamos apostolado: callaríamos siempre por temor. Por otro lado, ya estamos el resto de los católicos (o el portavoz vaticano, si procede) para aclarar las cosas o hacer las matizaciones oportunas. Yo lo hago mucho en facebook. El Papa, en la entrevista, se auto-aclara a las declaraciones que hizo en el avión de vuelta de Río: "lo que dije de los homosexuales está en el Catecismo", viene a decir, confirmando lo que ya entonces algunos dijimos (en privado y en público). En suma: que el Papa es Papa siempre, pero en esta entrevista no veo motivos ni para el disgusto ortodoxo ni para el entusiasmo heterodoxo ni tampoco para pensar que la entrevista del Papa haya sido inconveniente. Yo creo, al contrario, que es muy conveniente. Saludos.

Rogamos a los comentaristas no caer en el ataque personal. El Sr. Yrirgaray es sólo un ejemplo de un fenómeno eclesial que lo supera y que hemos tratado mucho en nuestra bitácora.

20 comentarios:

Miles Dei dijo...

Fetichismo africano... jajaja. Castellani es insuperable en esa definición.

Miles Dei dijo...

Lo de Mari Cruz, por otro lado creo que es ya invencible.

Miles Dei dijo...

Mari Cruz en otro lado: "Aunque les soy sincera, a mi me gusta, como dijo el padre Guillermo Juan Morado, que el Papa deje su pensamiento incompleto. Eso me gusta. Es todo un desafío ya que nos obliga a establecer un más profundo contacto con nosotros mismos, con nuestras convicciones, para completar lo que ha dejado suelto."

No comments.

Martin Ellingham dijo...

No sé cómo entienden en España lo de ser “de derechas”. En la Argentina, es claro que la “Guardia de Hierro” peronista no fue precisamente un grupo político de izquierdas. Y también es claro que cuando Bergoglio fue provincial de los jesuitas estuvo muy lejos de comportarse como un superior de izquierdas o de centro. De todo esto hay testigos vivientes.
Saludos.

P.S.: Maricruz es inimputable.

Martin Ellingham dijo...

Ya se sabe que los "malos de siempre" son lefes y filolefes. Pero De Prada y Fdez. de la Cigoña no serían tales. ¿Se reproducirán sus artículos en Infocatolica? Lo dudo.

Edgar Estigarribia dijo...

Las palabras del Su Santidad han sido clarísimas. Los medios de comunicación han trasgiversado sus dichos.

Miles Dei dijo...

1. El Papa nunca se equivoca
2. En caso de que se equivoque han sido los medios.
3. En caso de que no hayan sido los medios se remite uno al punto 1.


En cuanto a lo de derechas, Martin, Bergoglio es un tirano. Lo vi claro cuando la anécdota del guardia suizo. Un tirano de ordeno y mando. Si a eso lo confunden con derecha, pues me muestra que la mente de Bergoglio es mucho más pobre de lo que creía o al contrario, que estamos ante un gran manipulador de los conceptos y las situaciones. Lamentablemente alguien que ha sido superior en los jesuitas no es un ignorante ni un pobre de pocas luces.

Edgar Estigarribia dijo...

Titulares obsesivos de la entrevista al Papa
IGNACIO ARÉCHAGA20.SEP.2013
De la larga entrevista concedida por el Papa Francisco a Civiltà Cattolica llegará al gran público los extractos de prensa y, en muchos casos, poco más que los titulares. En tal caso, muchos lectores van a tener una visión bastante sesgada del contenido. Los titulares son libres, pero también resultan indicativos de las preocupaciones esenciales de cada medio, del mensaje que se quiere transmitir y lo que espera de la Iglesia.
Para algunos toda la entrevista se resume en una frase del Papa: “No podemos insistir solo en cuestiones ligadas al aborto, al matrimonio homosexual y al uso de métodos anticonceptivos. (…) Pero cuando se habla de ellas hay que hacerlo en un contexto”. Solo en esta y en otra pregunta hay referencias a los homosexuales y al aborto. Sin duda es una frase significativa, pero para los medios de prensa alérgicos a la doctrina de la Iglesia en estas cuestiones, esto es lo esencial de la entrevista, según se desprende de sus titulares.
El País espera que la Iglesia tire la toalla en estos temas y se apunte a los suyos: “El pontífice defiende el ascenso de la mujer en la Iglesia y que se deje de hacer batalla con el aborto, el matrimonio gay y los anticonceptivos”. Rendíos, por vuestro bien.
“No podemos insistir solo en el aborto y en los gays”, resume El Mundo, aunque sea un medio que habla de los gays hasta aburrir, venga o no a cuento, con orgullo siempre.
La Repubblica asegura que el Papa “pide afecto para los gays y las mujeres después del aborto”, sin que quede claro si el afecto incluye la rectificación o un respaldo a su conducta.
Y el New York Times sentencia: “El Papa dice que la Iglesia está obsesionada con gays, aborto y control de natalidad”. De donde se supone que uno está obsesionado con estos temas cuando se opone, porque si está a favor –como es el caso del NYT– entonces no se está obsesionado sino comprometido. Basta ver la prédica habitual del diario neoyorquino sobre el matrimonio gay.
La Iglesia, y el Papa en esta entrevista, habla también de otras muchas cosas. Habla de misericordia, de la fe, del pecado, del gobierno de la Iglesia, de la atención a los pobres, de la liturgia, de la evangelización, del sacerdocio… Pero estos temas les resbalan a estos medios porque no entran en sus fijaciones particulares. Por eso no suelen informar sobre ellos. La Iglesia solo es noticia cuando habla de algo relacionado con el sexo, y entonces hay que criticar esta “obsesión”.

Walter E. Kurtz dijo...

El que dice que a Francisco lo tergiversan claramente no lo conoció a Bergoglio.

Francisco es muy posiblemente el clérigo vivo que más sabe de medios de comunicación. No sólo se rodeó de publicitarios, marketineros, periodistas y comunicadores sociales desde que era arzobispo coadjutor de Buenos Aires, sino que investigó, escribió y habló mucho sobre lo que él llama "pastoral del gesto".

Quien analice desapasionadamente (haciendo abstracción del personaje) las respuestas ofrecidas a La Civilta' Cattolica va a entender hasta qué punto están redactadas "al límite" sin dejar de ser políticamente correctas. O en frase que siempre le gustaba repetir, "caminando por la cornisa de la herejía".

El Francisco tonto e ingenuo no existe. Cada gesto, cada palabra están perfectamente medidos, pensados durante días (quizás años); el alcance de los mismos y la forma en que serán interpretados por los medios siempre ha sido la principal preocupación de Bergoglio.

No tienen porqué creer en mi palabra (aunque podría dar muchísimos ejemplos con nombres, fechas, etc.), pero lean el libro de Omar Bello --publicitario que trabajó muchos años en la intimidad de Bergoglio-- y comprenderán quizá porqué los que han difundido el libro han sido amenazados.

Redacción dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Redacción dijo...

Sofronio:

Preferimos no publicar ahora su comentario ya que dedicaremos al tema que Ud. plantea varias entradas en un futuro cercano.

Respecto de la conclusión teológica, se define como una proposición verdadera que no es revelada en sí misma, pero que se deduce necesariamente de un silogismo cuya premisa mayor es una verdad revelada, mientras que la menor es un principio filosófico evidente. En el caso que Ud. menciona, resulta muy difícil hablar con propiedad de conclusión teológica, porque la mayor no es una verdad revelada, sino una sentencia teológica probable, tal vez la más probable, pero no cierta, que no ha sido definida, ni su contraria ha sido condenada; y la premisa menor no es una verdad filosófica evidente, sino un juicio fáctico, sobre hechos y conductas circunstanciadas. El valor lógico de la conclusión que se infiere de tales premisas es cosa sabida.

Anónimo dijo...

Entonces no le digan santo padre.

Anónimo dijo...

Santazo, que mal suena, a obsecuencia. Algunos se podrán equivocar, pero otros si fueron santos y dignos de ese cargo. El tema son los papas postconciliares, que no cuidaron la doctrina.

Ἰουστινιανός dijo...

En el fondo, estamos de nuevo ante los efectos perniciosos del ultramontanismo, ¿no es así?

Por otro lado: aunque ando bastante desconectado de la actualidad eclesial, y probablemente estaré equivocado, me da la impresión de que las burradas de Francisco no dejan de ser la continuación natural de la degeneración magisterial de sus inmediatos predecesores desde Pío XII. No sé si es por eso que no soy capaz de escandalizarme de lo que dice/hace el Papa reinante.

Kyrie eleison

J dijo...

--Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
--La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
"--La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda..., eso es todo"
(Lewis Carroll, Alicia en el país de las Maravillas)

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO a YRIRGARAY: El problema es, por ejemplo, cuando un Papa -Juan Pablo II- pide repetidas veces perdón por actuaciones de sus predecesores. Que eran tan Papas como él.
O tiene que corregir a su predecesor. Como hizo Pio XII con la condenación de la Acción francesa de Pio XI.
O alaba la "experiencia religiosa" de alguien a quien sus predecesores excomulgaron: Lutero.Como hizo Benedicto XVI en su viaje a Alemania.
Y no sigo porque semejante muestra de papolatría furibunda en alguien que pretende tener "formación ortodoxa" me resulta absurdo.

Martin Ellingham dijo...

Nobleza obliga, dentro de los límites que ya todos conocemos, las respuesta de Iraburu a algunos comentaristas "papólatras" me hacen pensar que la entrevista no ha sido bien recibida por el infocatolico:

* Aténgase en la acción pública del Papa a lo que es claramente una predicación doctrinal, moral, disciplinar…
* Y cuando se baje a un nivel conversacional, en el que más que grandes proposiciones de la doctrina cristiana, quiere hacerse más próximo a la gente, digamos, en plan campechano, con frases espectaculares pero poco precisas (buenas para titulares de prensa), hablando con un jesuita amigo, contestando preguntas de los periodistas en un avión, etc. con el deseo también de acercar la figura del Papa a la gente que está más o menos lejos de la Iglesia, etc.
+léalo, si le hace bien, le aclara y le anima, o
+déjelo a un ladito si hay expresiones que le inquietan o le confunden.

Saludos.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO a MARTIN: La respuesta de Iraburu requiere a mi ver cierta distinción. Porque puede haber casos concretos -temo que muchos- a los que es mejor darles ese tipo de consejos. Sería aplicar la cita de Castellani que aparece en la portada de este blog: "Asomarse al abismo no es para todos" Y en consecuencia los infocatolicos sólo tienen en cuenta que el Papa, por ejemplo, reza el Rosario con mucha devoción ignorando -como si el hecho no hubiera existido- que alabó públicamente a Theilar de Chardin o la "experiencia religiosa de Lutero". Todo ello en abierta contradicción con sus predecesores, que eran tan Papas como él. Y tantos otros ejemplos que se pueden citar, desgraciadísimamente.
Lo grave del caso es que de lo que puede ser un tratamiento obligado en ciertos casos particulares hacen como un principio universal y, además arremeten contra los que no aceptan ese planteamiento reductivo y negacionista llamándoles lefes, filolefes, sedevacantistas o lo que haga falta. ¿Y qué consecuencias tiene esto? Aparte de la injusticia que Iraburu y cia cometen con los que defienden la Tradición católica desarman moralmente a mucha gente buena que podría obstaculizar la destrucción de la Iglesia dejando así el campo libre a los grupos de presión. O sea que, además de injustos, son tontos útilisimos.
No se puede llevar adelante ningún programa, individual o colectivo, de esfuerzo por salvar todo lo que de católico sea salvable si no se parte de TODA la realidad. Por desagradable que sea. Lo mismo que no se puede curar una enfermedad sin un diagnóstico COMPLETO de las causas del mal.
En este sentido, que Francisco no dijera una palabra de apoyo -corríjanme si me equivoco porque me encantaría equivocarme- a los católicos franceses cuando salían a la calle para defender la familia y a la vez felicitaba a los musulmanes por la conclusión del Ramadán o a los judíos por su año nuevo me parece tristísmo y un grave incumplimiento del deber del Pontífice de confirmar a sus hermanos en la Fe.

Martin Ellingham dijo...

Pedro, tiene razón.
Saludos.

Alvaro Jose Orozco dijo...

UN PAPA PUEDE EQUIVCARSE CUANDO NO HABLA EX CATHEDRA- SIN EMBARGO TAMBIEN EL CRITICO, AUDITOR O LECTOR DE SUS MENSAJES, POR ESO LA CLAVE ES INTERPRETARLO A LA LUZ DE LA TRADICION (INCLUSO DE SU DINAMICIDAD).