martes, 29 de mayo de 2012

La réplica de Vagaggini a Ottaviani

La bitácora de Gelfand dedica dos entradas a la publicación y comentario de una de las primeras respuestas al Breve examen crítico del Novus Ordo Missae de los cardenales Ottaviani y Bacci. El autor es el liturgista Cipriano Vagaggini, osb. Hemos colgado en nuestro estante de scribd una copia del artículo completo del benedictino, para que puedan leerlo los interesados en contrastar opiniones y críticas acerca de la reforma litúrgica. En enlace es el siguiente:




http://es.scribd.com/doc/95149038/Vagaggini-Il-Nuovo-Ordo-Missae-e-Lortodossia-Red
Vagaggini - Il Nuovo Ordo Missae e Lortodossia Red

8 comentarios:

Anónimo dijo...

La Filosofía Moderna y la Nouvelle Théologie no son congruentes ni con el realismo moderado ni con la escolástica clásica o moderna (Garrigou-Lagrange, Etiènne Gilson, Cornelio Fabro, Carlos Cardona). No parece probable que el Novous Ordo Missae, expresión de ambas, pueda ser congruente con la liturgia anterior. Sin embargo, Vagaggini parece presuponer esa congruencia, aunque sin justificarla.

Si algo nos muestra la obra de Cornelio Fabro es que se trató de un auténtico cambio de paradigma, de toda una revolución. Teniendo en cuenta ese cambio de paradigma, el significado de los textos conciliares y de la liturgia consiliar resulta claro y diáfano. Sin tenerlo en cuenta, para lograr esa congruencia con lo anterior, hay que recurrir a explicaciones que o bien son parciales o bien, por su complejidad, alejan los textos de cualquier "pastoralidad", quedando su interpretación limitada a los especialistas.

Cada uno es muy libre de elegir la clave interpretativa que más le plazca. Sin embargo, en igualdad de circunstancias, el entendimiento siempre ha preferido la sencillez, la claridad, la precisión y la generalización interpretativas frente a la complejidad, la oscuridad, la ambigüedad y la parcialidad. Es la vieja navaja de Occam.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO: Sin pretender competir con tan eminentes especialistas hay hechos que están al alcance de todos y que muestran algunos defectos capitales del Novus Ordo: el ser fabricado por un grupo de expertos y no recibido de la Tradición anterior, las taducciones falsificadas de las que el "pro multis" es un ejemplo destacado pero no el único, el ofertorio vacío de doctrina, la falsificación descarada del canon de S.Hipólito que, para más inri es el más usado, etc, etc..

Anónimo dijo...

Yo, antes de entrar en las interpretaciones, me hago la pregunta: ¿Es que era imprescindible tocar la liturgia? ¿Es que eran tales los problemas de la Iglesia en 1960 que había que darle la vuelta como un calcetín? La respuesta es no. Entonces, lo que se hizo no se hizo con intención pastoral, sino con una intención más profunda y que el tiempo ha demostrado ser ésta: erradicar a la Iglesia de siempre, sustituyéndola por algo distinto que pudiese suplantar a la anterior pero que pudiese, al mismo tiempo, ser reconocida por la mayoría de los fieles. No, no fue en absoluto una intención pastoral. Si hubiese sido así, ¿acaso no tenía la Iglesia modelos de actividad apostólica? ¿No convirtió la Iglesia a Europa entera, a parte de Asia, a la mayor parte de América? Y ¿cómo lo hizo? Si la Iglesia se hubiese encontrado en un situación de calamidad en 1960, en una necesidad urgente de evangelizar, de defender la fe, ¿hubiese optado por inventar una nueva teología y una nueva liturgia o hubiese reflexionado sobre qué hizo antes, en otros graves momentos de su historia en defensa de la fe?

No hay que darle más vueltas: se quiso destruir la Iglesia de siempre porque la doctrina de siempre ya resultaba insoportable a los teólogos modernistas, contaminados de subjetivismo. Y un subjetivista no puede ni pensar en que haya verdades ABSOLUTAS, con un fundamento extra-mental.

Propongo la siguiente fácil comprobación: la Encíclica Rerum Novarum contiene 35 citas bíblicas y de Santo Tomás y San Gregorio Magno. La Encíclica Charitas in Veritate contiene 159 citas, de las cuales sólo 5 se refieren a enseñanzas, doctores o Papas pre-conciliares. Las otras 154 se refieren a doctrinas conciliares o post-conciliares. No puede ser más evidente la voluntad de apartarse de la Iglesia de siempre.

Dado que esta voluntad está tan clara, me parece un error fundamental tratar de convencer a los liturgistas postconciliares de los destrozos perpetrados, mientras ellos tratan de convencernos de que no hay tales destrozos. Un error fundamental, porque ellos saben de primera mano las destrucciones del postconcilio: ellos mismos las planearon y las llevaron a efecto. Toda la palabrería posterior que trata de ocultar estas destrucciones es simple humo cuando se confronta con hechos tan evidentes para cualquiera. ¿Para qué, entonces, confrontar opiniones? Confrontemos HECHOS.

Dummy dijo...

El anónimo de las 13:05 necesita un curso de lógica aristotélica porque hace inferencias falaces. Que siga el realismo metódico sería pedirle demasiado.

Anónimo dijo...

Dummy:
13:05 es mas real de lo que tu piensas.
HECHOS IGUAL FRUTOS.
Están a la vista, pero, no se quieren ver.
Y cuando eso sucede humano es negarlos.
Tu, (y otros) necesitan un curso de aproximación a la psicopolítica práctica de las sectas.
O si lo prefieres: del "humo de satanas".
Espero no te enojes:
Gracias
En Cristo

Martin Ellingham dijo...

Hay que tener cuidado –me parece- en darle a la propia opinión el estatuto de un hechos incontrovertible. Porque si en realidad no se trata de un hecho demostrado se corre el riesgo de dogmatizar lo que no es más que una opinión personal.

Creo que hay que tener cautela con el tema de los frutos (el argumento favorito de los macielistas eran los frutos del supuesto fundador y su fundación). Si por frutos se entiende efectos, consecuencias reales, luego hay que establecer una relación de causalidad real - demostrada, y no confundida con la mera sucesión temporal- y determinar si estamos ante un efecto mono o pluricausal.

Un exceso de simplificación en el análisis de fenómenos complejos es síntoma de ideología.

Saludos.

Francisco Javier dijo...

Al anónimo del 13.05,


La Encíclica Cáritas in Veritate tiene 154 citas a textos postconciliares que a su vez ellos mismos son los que tienen citas a la Biblia y a los Santos Padres.

Solo hay que ir un poco más allá del "primer filtro" y no quedarse en lo superficial.

Nelson Sarmento dijo...

Este estudo foi traduzido para português:

http://www.apologistascatolicos.com.br/index.php/concilio-vaticano-ii/diversos/906-ordo-missae-e-a-ortodoxia