sábado, 14 de junio de 2014

Las dos rusias

Rusia es un acertijo 
envuelto en un misterio dentro de un enigma
Winston Churchill
¿Quieren saber el secreto de una buena política?
Hagan un buen tratado con Rusia

Otto von Bismarck
¿Qué es un mundo unipolar?
No importa cómo adornemos al término;
significa un único centro de poder, 
un único centro de fuerza
y un único amo.

Vladimir Putin
Desde el conflicto de Ucrania, y al igual que en la época de la guerra fría, de nuevo tenemos dos Rusias. La primera de ellas es la que muestran los medios y la que surge de varias experiencias históricas concretas vividas durante la época soviética. La segunda, mucho más profunda, es la que surge del arte y del aporte histórico del pueblo ruso.
La primera Rusia es la que trae a la mente el GULAG, las grandes hambrunas artificialmente provocadas para liquidar a los campesinos que no se avenían a la colectivización (y que en Ucrania provocaron el Holodomor), los saqueos y las violaciones de la soldadesca soviética durante la Segunda Guerra Mundial y – no en última instancia – el régimen comunista impuesto por las tropas de ocupación en toda Europa Oriental. Ésa es la Rusia de Lenin, Stalin, Trotzky, Yeshov, Sverdlov, Zinoviev, Kamenev, Beria, Radek, Khrushev, y todo el resto de la nomenklatura bolchevique. 
La segunda Rusia nos habla de Dostoievski, Chejov, Tolstoi, Pushkin, Gorki, Solyenitzin, Tchaikovsky, Rachmaninof, Rimski-Korsakov, Musorgski, Borodin, Prokofiev y tantos otros que llevaría páginas enteras citar. Esta Rusia nos habla de una gran cultura, de almas atormentadas pero profundas; nos transmite dramas, bellezas, esperanzas y una gran espiritualidad.
Después de la caída del Muro de Berlín muchos creyeron que la primera Rusia había desaparecido enterrada bajo los escombros del derrumbe soviético. Durante un tiempo, la ya decadente Rusia soviética de Gorbachov fue suplantada por la Rusia de los cleptócratas de Yeltsin. Pero luego, tras fallar el intento de los viejos comunistas de regresar al poder, apareció poco a poco la figura de Putin.
Y con él apareció también una Rusia diferente. 
Y ahora, al igual que a la Rusia soviética, a la nueva Rusia de Putin parece ser que nadie la quiere.
Quizás no estaría de más repasar lo que el gran Solyentizin escribió sobre su propio pueblo:
"Los rusos no son queridos en Europa [...] pero en el momento en el que el europeo vea que ya respetamos a nuestra propia nación y a nosotros mismos, del mismo modo él también nos respetará. [...] Nos arrancamos nuestra máscara simiesca y volvemos a ser seres libres y no esclavos ni lacayos. [...] Al final resultará que la verdadera idea social la enarbola y la representa precisamente el pueblo ruso. Todo su mundo ideal, toda su intelectualidad, está impregnada de la necesidad de unificar los valores humanos [...] y así se arroja luz sobre qué es la verdadera libertad: el amor mutuo que debe ser demostrado con hechos, con ejemplos vivientes [...] y no con guillotinas; no con millones de cabezas decapitadas."
Así como tampoco convendría olvidar las palabras de Nicolas Berdiaev – quizás el más profundo pensador ruso de la modernidad – cuando señaló que: ". . . la servidumbre es pasividad. La victoria sobre la servidumbre es actividad creativa [...] el hombre se enseñorea sobre el otro porque en la estructura de su conciencia se ha vuelto siervo del ansia de poder. La misma fuerza con la que oprime al otro lo oprime a él mismo. El hombre libre no desea dominar sobre nadie."
Los rusos sorprenden. Incluso en las situaciones más dramáticas. Cuentan que durante la Revolución Húngara de 1956, cuando las fuerzas soviéticas invadieron el país para aplastar a la rebelión, frente al tanque ruso que se desplazaba por la calle una anciana se decide a cruzar tratando de llegar a su casa antes de que empiezen los disparos. El tanque poco menos que frena en seco, de repente se abre la escotilla y en un mal húngaro un sonriente soldado ruso le grita a la anciana:
– ¡Vamos babushka! ¡Apúrese! ¡Apúrese!
Y caballerosamente espera a que la anciana llegue al otro lado. Logrado lo cual la escotilla se cierra, la torreta gira y de varios certeros disparos una de las casas de la vereda de enfrente queda hecha escombros. Una casa en donde, luego del colapso de los cuatro pisos, quizás mueren diez babushkas que se hallaban temblando de miedo en el sótano del edificio.
Sí; a veces también son así. Es difícil comprenderlos en ocasiones. Pero al menos habría que tratar de hacerlo con sinceridad y no desde la infernal hipocresía imperante que primero provoca sublevaciones armadas y luego acusa de terroristas a quienes se oponen a una "democracia" impuesta a los balazos por un consorcio de bancos. 
Ahora, cuando centenares de miles de rusos empiezan a sentirse orgullosamente miembros de la milenaria Madre Rusia, cuando sienten que pertenecen a ella y quieren pertenecerle; ahora que una gran nación – que lleva sobre la espalda enormes sufrimientos y una tremenda Historia – por fin no quiere imponerse a los demás enarbolando una ideología abstracta e inviable sino que aparece decidida a defender sus propios intereses concretos; ahora es cuando deberíamos prestarle atención a los rusos. Mucha atención.
Porque así como los argentinos no son los hijos de Cristina Fernández, ni son el pueblo de Hebe de Bonafini, de López Rega, de Carlos Menem o de Néstor Kirchner, sino los descendientes de San Martín, de Rosas, de Facundo Quiroga, de los grandes caudillos y de los combatientes que yacen enterrados en la turba de Malvinas, del mismo modo los rusos no son el pueblo de Lenin, Stalin y Trozky sino el pueblo del Rus de Kiev, de Ivan III , de Pedro el Grande y de Alejandro I. 
Y lo son quizás en primer lugar, antes que nada, y a pesar de todo.
Fuente:


21 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mi no es un misterio, la Virgen Santísima habló bastante del papel de esta Nación en Fátima. Ella será la enfermedad y el remedio.
"Al fin, mi Inmaculado Corazón triunfará".

Anónimo dijo...

Muy buen artículo. Rusia es y será el último baluarte del cristianismo, en los tiempos difíciles que se avecinan. Hay muchísimas personas sin fe en Rusia y podemos preguntarnos si Putin es realmente cristiano; pero Rusia es el único país cristiano con una economía importante (7a u 8a del mundo) y enorme poderío militar que no es gobernado por las fuerzas del nuevo orden mundial.

Anónimo dijo...

Dos rusias no. En Rusia hay una minoría y una mayoría. Ambos grupos son diferentes y de ahí la impresión de que sean dos países distintos.

Walter E. Kurtz dijo...

Medio flojo el análisis, demasiado idealizado.

Rusia es todo. Es Stalin (que era georgiano en realidad) y es Tolstoy. No entenderlo es no entender a ese país.

Creo que es un error gravísimo de ciertas personas en Occidente, especialmente entre los de nuestro palo, idealizar a esta Rusia de Putin. Ojo, tampoco hay que demonizarla. Pero ciertos signos populistas (populismo a la rusa, es cierto), no son la verdadera política putiniana.

No es para nada casual que la agencia rusa de noticias tenga en su nómina, para su edición en español, a venezolanos enrolados en el oficialismo de Maduro, a cubanos castristas y a miembros de nuestro zurdaje sudamericano. Lo que estoy diciendo no es ningún secreto, entren en los blogs de RT y vean quiénes los escriben, luego hagan búsquedas en Google. Hagan lo mismo con Pravda, Novosti, etc.

Las políticas de Putin en Rusia no son distintas a las de Cristina en la Argentina, de hecho son muy similares, excepto por algunos detalles populistas en uno y otro caso.




Carlo dijo...

Soy el segundo anónimo, me olvidé de loguearme con mi cuenta de Google.
" venezolanos enrolados en el oficialismo de Maduro, a cubanos castristas y a miembros de nuestro zurdaje sudamericano." El acercamiento de Rusia actual hacia Venezuela, Bolivia, Cuba, etc, es nada más al estilo de "el enemigo de mi enemigo es mi amigo". Lo único que une Putin al zurdaje latinoamericano es el deseo de frenar a EEUU. No hay ninguna simpatía más allá de este interés geopolítico. Putin es un conservador y un nacionalista, y es exactamente por eso que se volvió un ìdolo de los conservadores en EEUU (los conservadores posta, no los neo) como Ron Paul, Paul Craig Roberts y Pat Buchanan. Un excelente artículo es el de Buchanan, quien además es católico:
http://buchanan.org/blog/whose-side-god-now-6337

Carlo dijo...

Las políticas de Putin son radicalmente distintas a la de Cristina. En economía, Rusia tiene a ortodoxos (no en sentido religioso) que cumplen a rajatabla las metas de inflación y controlan el gasto público, distinto de un intelectualoide izquierdista como el Kici que dice que el gasto público y la emisión no generan inflación. En política, Putin se mantiene cercano a la iglesia Ortodoxa y demás religiones tradicionales del país, está de a poco poniendo frenos al aborto legal (herencia soviética), y es inconcebible la implementación de políticas de género. Fortalece el poderío militar de su país, en vez de buscar peleas inútiles que solo lo debilitan. Y podría citar muchos casos más de políticas que son diametralmente opuestas a las del gobierno argentino en los últimos 10 años. Hay pocos puntos en común entre las políticas del kirchnerismo y de Putin: uno de ellos es el de ningunear a la oposición (igualmente, después de las grandes protestas de fines de 2011, en parte se revertió esa política).

Anónimo dijo...

Por aportar a la reflexión:
"Las niñas de Garabandal describieron las circunstancias sociales que rodearán la llegada del Aviso en diversas ocasiones, principalmente después de los éxtasis de las noches de los gritos en el mes de junio de 1962. Según estas narraciones, poco antes del Aviso se desatará de modo rápido e inesperado una circunstancia liderada por Rusia que implicará que la sociedad en todo el mundo y Europa principalmente se verá dominada de nuevo por el comunismo. En un éxtasis llegó a decir que si no nos convertíamos Rusia se haría dueña del mundo. El mundo no lo esperará porque falsamente creerá que el comunismo había desaparecido.


El momento en que se desencadenará las hostilidades en distintos puntos de Europa será a la vuelta de un viaje del Papa a Moscú. El Padre Pío comentó a Conchita cuando le visitó en 1968 que el Milagro vendría debido a la gran cantidad de sangre de europeos, océanos de sangre. No obstante, según le dijo la Virgen en Garabandal a Conchita, con motivo de las circunstancias de la crisis de los misiles de Cuba, ninguna confrontación militar futura volverá a alcanzar el carácter de guerra mundial.

La Virgen también dijo a Conchita en Garabandal que el comunismo volvería a España, aunque no lo sufriría tan intensamente como el resto de Europa quizás porque ya lo sufrió durante la guerra civil en los años 30. No obstante la invasión comunista llegará hasta San Sebastián de Garabandal durante unos días y allí algunas personas serán asesinadas por su fe. Para llegar más tarde al Milagro habrá que viajar desde el sur de España o Portugal. Durante este tiempo la Iglesia parecerá que ha desaparecido, será difícil recibir los Sacramentos y los sacerdotes deberán esconderse y muchos serán asesinados. Cuando las cosas estén peor, entonces Dios enviará el Aviso."

Pues bien ya verán como para 2016 ( o a lo sumo para 2018) . Tenemos viaje del Papa Francisco a Moscu, revueltas sociales en Europa (en España ya se perfila "podemos" como catalizador de ese neo-comunismo). Estamos advertidos, alegrénmonos porque se acerca nuestra liberación.

Salo

Carlo dijo...

Si el comunismo resurge, probablemente con otra forma no marxista, será en Bruselas y no en Moscú.

Walter E. Kurtz dijo...

Las reformas liberales de Putin duraron tan sólo tres años. En los últimos 10, se ha dedicado a estatizar o entregar a sus amigos. Aplica una tasa a las exportaciones de minerales e hidrocarburos de la misma manera que los K con la agricultura. Los precios de los inmuebles en Moscú están por las nubes. Y por negarse a devaluar acompañando la alta inflación, ha convertido a la capital rusa en una de las ciudades más caras del mundo.

Sus supuestas reformas sociales o culturales de aparente tono conservador, son medidas que buscan simpatizar con las clases más bajas de la población, machistas y supersticiosas. En Moscú, San Petersburgo, Volgagrado, etc., las mafias siguen haciendo business as usual. Sólo hay que poner el pie en el aeropuerto para ver prostitución por todos lados, mujeres y travestis por igual. Las clases medias son idénticas a las del resto de Occidente, hedonistas, pasatistas, aburguesadas, consumistas, etc. Y las clases altas las componen empresarios mafiosos y funcionarios también mafiosos.

De vuelta, lean RIA Novosti, Russia Today, Pravda y demás medios oficialistas.

Carlo dijo...

Pero diferentemente de la Argentina, Rusia tiene una industria mucho más desarrollada, no solo de armas, sino también nuclear civil, naval, aeroespacial, automotriz. Las recientes sanciones occidentales probablemente estimularán otros sectores industriales, como el electrónico. La inflación es alta si comparada con el primer mundo (alrededor de 8%), pero nada comparada con la Argentina, y completamente bajo control. Inclusive está en baja, porque el Banco Central optó por frenar el crecimiento en pos de bajar la inflación. El déficit presupuestario y la deuda pública son bajísimos, y el país tiene la 4ª más grandes reservas internacionales de dólares. No voy a decir que Rusia está mejor que Canadá o Australia, ni ningún otro país desarrollado, pero el progreso que tuvo en los últimos 10 años es impresionante.
Tenés toda la razón en decir que la clase media rusa, principalmente en las grandes ciudades, es consumista e idéntica a las clases medias de todo el mundo. La clase baja se dedica al alcohol, las drogas y la prostitución, también. Rusia es un paraíso de prosperidad occidental? No. Rusia es un ejemplo de país cristiano, de personas pobres pero honestas y de gran fe? No. Rusia es un país que no está bajo el control del Nuevo Orden Mundial? Sí, como Cuba, Venezuela y China, pero con un régimen que, con todos sus defectos, es bastante más sano. Rusia es un país capaz de defenderse de los ataques del Nuevo Orden Mundial? Sí, diferentemente de Cuba o Venezuela, que no podrán hacer nada cuando los dueños de este mundo decidan que llegó el momento de hacerlas caer. Puede parecer poco, pero cuando los valores tradicionales retroceden rápidamente, lo que Rusia tiene hoy es todo un logro.

Junípero dijo...

No sé si hay dos Rusias; no sé si el comunismo volverá a San Sebastián y no sé si la Virgen Nuestra Señora habló de Rusia como de una esperanza.
Pero veo que es cierto o previsible: Que Rusia, la única que conocemos, alcance con sus tanques hasta San Sebastián en no mucho tiempo más y que si Nuestra Señora hizo alguna advertencia sobre Rusia, fue como un peligro gravísimo y no como una esperanza. No habló de los nazis malos, de los fascistas aceitosos o de los anglo-yankis rapaces y muleros: habló de Rusia y que esparciría sus errores por todo el mundo. Eso ya sucede hace como 45 años y no lo veo como ninguna esperanza.
Gente buena hay en todas partes; y se me ocurre que nuestro Padre del Cielo manda más gente buena a los países malvados que a los otros, porque los necesitan más. Así son comprensibles Dostoievsky, el mismo Solzenitsin, Solovieff o Tolstoy también; y así se comprende la existencia de Chesterton, Benson, Lewis, León Bloy, Maurras, los Daudet, ¡el querido Madiran! etc. que tienen en común ser todos como medio profetas o profetas del todo. Profetas aserrados por el medio, como es de práctica.
Dios N. S. a esas naciones les anticipa algunas merecidas recompensas porque me parece que los va a reventar, pero en su infinita justicia misericordiosa, les manda grandes hombres para recompensarles lo bueno que hayan hecho -y de paso, avisarle a los justos como está la mesa de arena.
A los yankis les dió un país enorme y mucha plata, además de un desmesurado éxito militar que usaron siempre muy mal, pero les arrancó la cabeza desde chiquitos, porque no estaban dispuestos a usarla más que para ganar plata. Así que no tienen profetas, ni artistas, ni nada cuya pérdida resulte demasiado sensible.
A Alemania en cambio la humilló creo que más que a ningún otro país, pero ninguno ha tenido jamás semejante cantidad (y calidad) de músicos y científicos, todo junto a más no poder, profetas no tuvo; y a nosotros, parecía que nos daba de todo y después mandaba gobiernos "justicialistas" que saqueaban de abajo hacia arriba -es decir, primero a los pobres. Y hasta algunos profetas menores hemos tenido, a Dios Gracias.
Así que: lo que sí conservo es alguna esperanza todavía de que esto va a terminar bien.
J.

Anónimo dijo...

http://nucleodelalealtad.blogspot.com.ar/2007/09/la-onu-contra-la-paz.html

Anónimo dijo...

Rusia era el punto de partida. Churchill reveló que Lenin fue enviado a la Rusia zarista para destruirla. Ayudado por “la secta más temible en el mundo”, trabajó con “destreza diabólica para derrumbar todas las instituciones de las que dependía el Estado Ruso” [15]. Lenin y otros dirigentes comunistas eran satánicos [16]. Este es un hecho significativo si consideramos el gran número de países comunistas que forman parte de la ONU. Es probable que se pueda decir sin temor a equivocarse que Nuestra Señora de Fátima no estaba preocupada debido a las políticas económicas de Rusia, sino por su papel en la expansión del reino de Satanás.
http://nucleodelalealtad.blogspot.com.ar/2007/09/la-onu-contra-la-paz.html

Carlo dijo...

"si Nuestra Señora hizo alguna advertencia sobre Rusia, fue como un peligro gravísimo y no como una esperanza." Nuestra Señora dijo en Fátima que, si Rusia se convertía y se consagraba a Su Inmaculado Corazón, habría paz en el mundo. Rusia no se convirtió en 1917, muy al contrario, se entregó a una ideología terriblemente anticristiana, y todos conocemos las consecuencias a nivel mundial. Pero Rusia, en la medida en que es posible en estos tiempos, se convirtió, tiene un líder que apoya al cristianismo y los valores tradicionales, y el número de fieles sigue creciendo (mientras que, en todo el resto del mundo, el número de cristianos baja). Mucha gente todavía no se percató de nada de eso y sigue pensando la Rusia de hoy como una URSS menos poderosa, los pocos que sí se dieron cuenta fueron los conservadores europeos y norteamericanos, los pocos que
quedan, que miran a Rusia como un ejemplo a seguir.
Me abruma como se mira tanto al pasado del Putin ("jefe de la KGB", le dicen, cuando en realidad fue nada más que un agente de inteligencia externa, y nunca un alto directivo) y nada a su presente: impuso restricciones al aborto legal que Rusia heredó de la URSS, hizo un acercamiento y fortalecimiento de la Iglesia Ortodoxa, la defensa pública e inequívoca de los valores morales tradicionales y la condenación de los pecados que hoy se tienen como virtudes. Hay algún otro líder de un país cristiano de hoy que afirme en público que es importante fortalecer la familia en sentido tradicional (madre y padre casados, e hijos)? Hay otro país cristiano que tenga un día oficial (aunque no llega a ser un feriado) para celebrar la familia (http://en.wikipedia.org/wiki/Peter_and_Fevronia_Day)?

Anónimo dijo...

Muchos siguen soñando con una salvación que venga de la conversión de la burguesía derechista, pero eso no va a ocurrir, la burguesía todo lo pudre y nada bueno viene de ella.

Dejad de hablar de zurdaje malvado como si eso fuera un argumento en si mismo, que el muro ya cayó y con el los análisis simplistas que pretendían hacernos tragar toda la basura de la derecha para salvarnos de los del "otro lado del muro". En ningún sitio han encontrado un hogar tan cómodo las fuerzas del mal como en la derecha y cuanto más se tarde en darse cuenta, peor.

Anónimo dijo...

Rusia -la del zar- y Francia urdieron la primera guerra para destrozar los reinos cristianos que quedaban en Europa. La "secta" aprovechó el momento y asaltó al osado zar, que pagó carísimo el haber desoido a sus profetas; de paso, se quedaron con algunos países fronterizos gracias a la complicidad de los "Aliados", reparto de despojos que se repetiría en 1945 con los mismos protagonistas y todavía peores resultados.
Los rusos no se convirtieron ni hubo paz en serio; pero sí hubo unos años de cierta quietud, removida por guerras localizadas a la medida del "zurdaje asqueroso" (frase dedicada al ibérico comentarista rojo) que, como fiel auxiliar del súper capitalismo anglosajón, erizaba las sociedades más o menos católicas que iban quedando para hacerlas caer en la bolsa roja.
Así estamos, y díganme si Rusia no ha esparcido sus errores por todas partes.
Leonid B.

Anónimo dijo...

TLV1 - PLAN CONDOR - 1º parte
http://youtu.be/bhfgG3zanlc

Anónimo dijo...

¿No será el sionismo sedicioso de Rusia que urdió la primera guerra?

Anónimo dijo...

¿¿Asi que el muro cayó y por eso también el zurdaje?? jejejejejejejejejejejjejejejjejejejejjejejejejejejjejejejejejejjjejeje
hay que ser petersilie para decir semejante cosa......

Junípero dijo...

Según el historiador yanki Harry Elmer Barnes (el único que entrevistó en el exilio holandés a Guillermo II) la primera guerra mundial fue responsabilidad principalísima de Francia y Rusia, y sólo en muchísimo menor medida de Austria y Alemania. Al finalizar sus estudios, Barnes eliminó definitivamente de la lista a Austria y Alemania; y agregó a Inglaterra.
Raramente, ese juicio suyo coincidiría con el que, muchos años después de la muerte del historiador, transmitiría la última emperatriz, Zita de Habsburgo, a un periodista monárquico y que, a su vez, le había sido confiada por el viejo emperador Franz Joseph; cargándose la responsabilidad de Francia, por cierto.
Algunos historiadores sostienen con interesantes razones que la 2ª guerra mundial fue buscada y provocada por la Francia socialista desde su ascenso al poder en 1936, sin pausa y con mucha prisa. Cierto o no, lo que es innegable es que la propaganda antisocialista francesa para las elecciones de 1936 -que ganó la izquierda- era un slogan que nadie ponía en discusión: "El Frente Popular ES LA GUERRA".
J.

Favila dijo...

¿También aquí la rusofilia que se ha desatado desde hace tres años en los ambientes conservadores? ¿Rivalizando con los infocatólicos por ver quién dora más la píldora a Putin?

Menos mal que siempre nos quedará el Coronel.