miércoles, 7 de septiembre de 2011

Infodigital


Un nuevo episodio del paroxismo clerical en la red. Como una iracunda pelea de gallos, Religión digital e Infocatólica, con sus respectivos directores, se lanzan a la arena del corral clerical y sacristanesco, para solaz y espectáculo de todos. Recomendamos buena butaca y comenzar las apuestas.
Un embate apocalíptico según los auspicios de Pérez Bustamante, siguiendo su tónica habitual. Sólo le falta la piel de camello, y comer langostas. Este circo digital, sin embargo, pueden ayudarnos a sacar a la luz, la naturaleza profunda de estos proyectos internáuticos, y su sorprendente coincidencia de planteamiento si conseguimos superar el velo de las apariencias. Parece que José Manuel Vidal, director de religión en libertad, recoge el anhelo de José Antonio Pagola, en que se pide una intervención episcopal para desautorizar las habituales soflamas de infocatólica contra determinados personajes de la farándula clerical. Algo que no podía quedar en modo alguno sin contestación por parte de Pérez Bustamante, que pertrechado con las armas de la luz, e indignado con una ira santa, se alza cual ave fénix sobre sus cenizas para castigar a quienes han osado poner en entredicho lo que él considera instrumento de los designios divinos, el portal infocatólico.
Me recuerda a esos niños que ante sus maestros se pasan el día acusándose mutuamente ante sus maestros, que finalmente no les hacen ni caso.
A ver si crecemos un poco, y nos dedicamos a cosas más serias.
Es bien sabido que Religión Digital es pura basura anticlerical –y no basura eclesial como le gusta decir al director de Infocatólica- asimilable a cualquier entidad de las que batallan diariamente contra la Iglesia, o que convocan manifestaciones ateas. Con señeros ejemplos de curas modernistas –recordamos que un cura modernista es un cura ateo- y “laicos comprometedores” cuyo coeficiente intelectual se encuentra entre los más bajos del planeta.  Todo ello es perfectamente sabido. Es esa caterva de almas selectas que saludaron el Concilio como una explosión atómica, que debía purificar los restos de mentalidad “preconciliar”, cauterizando toda reminiscencia “medieval” y “oscurantista”. Una caterva que, recordémoslo bien, ostentó puestos, títulos y honores en la “primitiva” Iglesia postconciliar, pero que tras acostumbrarse a las nuevas poltronas que se habían forjado, decidieron moderar su lenguaje y desautorizar a sus antiguos compañeros de armas, los cuales se convertían en peligros para la estabilidad de sus mullidos sillones.  La diferencia entre la línea “oficial” y la “ultraprogresista” sería la diferencia entre los que consiguieron su “sillón”-mitra, cátedra o prebenda eclesiástica- y los que no la consiguieron. Es la historia de las mezquindades humanas.  Es un hastío indescriptible el que nos produce el tener que leer, semana tras semana, al director de Infocatólica pidiendo dimisiones, con la ausencia casi completa de cualquier discurso conceptual definido. Aún cuando, siguiendo los deseos de Bustamante, mañana secularizasen a la Forcades, Alessio, Pagola o al sursum corda, nada iba a cambiar. A la semana siguiente tendrían en el candelero a otros tantos, focalizando la atención y fobias del respetable. ¿Por qué no cambiaría nada? Sencilla respuesta: los consejos de presbiterio, escuelas de Teología, consejos parroquiales y grupos de laicos comprometidos están dominados ideológicamente por planteamientos idénticos a los que podemos ver en portales como Religión digital u otros. Y a esos obispos no les molesta en absoluto, siempre y cuando que no les muevan la silla. Entonces sí, alertarían del peligro, la falta de comunión eclesial y el discurso al que nos tienen acostumbrados. En caso contrario, tienen el campo abierto para campar a sus respetos, como Pedro por su casa. Desde centros teológicos, escuelas de teología, consejos de presbiterio, consejos parroquiales se puede despotricar contra el Papa, la liturgia tradicional, la concepción católica del matrimonio, la familia, la sociedad, el estado y las carreras de caballos. Pero del Sr. Obispo, ni “mu”. Ese es el precio y límite de la deuda que tienen que pagar.
Por eso, la única alternativa es la restauración católica, que es obra, en efecto, de la Fe, pero también de la razón. Y “restauración” es la palabra clave: la teología y filosofía de Santo Tomás de Aquino, la concepción litúrgica católica, la mística, ascética y espiritualidad católicas no se recuperan con las peticiones dimisionarias de Bustamante, que cooperan a hacer el trabajo sucio de los obispos, que por otra parte, mantienen en todas sus estructuras pastorales los frutos derivados de esos “ideólogos” que Infocatólica pretende supuestamente combatir.  

30 comentarios:

Miles Dei dijo...

Es que por si todavía alguno no se ha dado cuenta, lo que hay por debajo de estas derechas e izquierdas eclesiales (nombre aberrante que uso por dar a entender los partidos y facciones al amparo de las sacristías) no es ningún ansia de reforma, sino el ansia de dominio de esas estructuras que son precisamente las que deben ser reformadas y puestas en manos de obispos santos y sacerdotes santos y donde entonces surgirán muchos fieles santos. Mientras tanto es una merienda de negros por ver quien pilla el trozo de tajada (eso es lo que entienden como reforma: el tener el poder tal como en la vida política). La voluntad de poder aplicada a la Iglesia.

Miles Dei dijo...

Para comprender lo de pillar tajada entiendan que un laico puede vivir a sueldo de la Iglesia o de los eclesiásticos, no pretendemos decir que todos vayan a querer ser abadesas mitradas (aunque también los hay). Algunos ven el "justo pago" a sus esfuerzos reformadores visto según su conciencia de neoconía económica. Y ahí no son distintos unos y otros. Viven de esto.

Miles Dei dijo...

Por cierto, para todos estos, los extremistas serán siempre todos los que le rodean. Es otro rasgo sintomático de lo infodigital.

Miles Dei dijo...

Y si a lo infodigital unen lo neocónico, pues tienen ese fenómeno nuevo que bajo apariencia de denuncia hace como muy bien han expuesto, el trabajo sucio de los obispos dejando todo como está o peor.

Genjo dijo...

Me parece un análisis muy ajustado a la realidad. No se entiende que denuncien tanto a los peones de la antiiglesia (P.Angel, Pagola, Forcades, etc) y estén muditos ante quien los consiente o los estimula o mantiene. Y apuntando por ahí llegaría a la cúpula. Pero no pueden, claro. Ellos no son filolefebvrianos.

Martin Ellingham dijo...

Una clave está en lo que Mons. Pozzo le habría dicho al obispo Fellay:

"Debe decirle a sus sacerdotes y a sus fieles que no todo lo que viene de Roma viene del papa"

Creo que se ajusta a la realidad y tiene consecuencias importantes.

Saludos.

Miles Dei dijo...

Monseñor Fellay cuenta con claridad el estado de confusión presente al que llama "estado de contradicción de la Iglesia":

Les citaré otros ejemplos de contradicciones que nos enseñan que hay diversas corrientes en Roma, algunas muy poderosas. ¿En cuál se encuentra el papa? No es evidente.

En septiembre del año pasado, muy recientemente, un sacerdote americano de una congregación (me parece que son los agustinos) se nos ha unido. En el mes de septiembre del 2010 recibió una carta de su provincial la cual decía: “Usted ya no es miembro de los Agustinos porque usted se ha unido a la Fraternidad” La carta de la Congregación de los religiosos dijo precisamente esto: El padre Untel (no cito su nombre) no pertenece a su congregación. El está excomulgado porque ha perdido la fe uniéndose formalmente al cisma de Monseñor Lefebvre”. Esta tiene fecha del mes de septiembre del año pasado! En consecuencia, para Roma, unirse a la Fraternidad es unirse a un cisma y perder la fe, y uno se encuentra excomulgado. Yo fui a Roma con

Cuando empecé a leer este pasaje a Mons. Pozzo, secretario de Ecclesia Dei; el presidente es el cardenal Levada el cual es al mismo tiempo prefecto de la Congregación de la fe- me detuvo en medio de la frase diciendo: “Ya sé todo eso, ya nos ocupamos hace dos semanas. Hemos dicho a la Congregación de religiosos que no son competentes para decir tal cosa y que deben revisar su juicio”. Continuó diciendo: “Esta carta así es como hay que tratarla…. Así” Haciendo un gesto expresivo y rompiéndola… Cuando menos es un poco fuerte. En el fondo esto significa que en roma hay ciertas instancias de congregaciones, de dicasterios que nos declaran cismáticos, heréticos, que hemos perdido la fe, mientras que otros nos consideran católicos, casi normales, no teniendo ninguna pena ni censura ¡Que confusión!

Verán que verdaderamente podemos hablar de contradicciones; de personas en el gobierno en Roma que tienen sobre nosotros perspectivas diametralmente opuestas! Así, mientras se desarrollan las famosas discusiones teológicas, nuestros sacerdotes se hospedan en Santa Martha, -esto es el edificio donde se hospedan los cardenales cuando hay consistorios, cónclaves y que regularmente sirven para recibir a los obispo- ellos incluso dicen la Misa en San Pedro. ¿Entonces, mientras que de un lado se discute de doctrina, del otro lado nuestros sacerdotes son heréticos o cismáticos? Esto no se sostiene de pie.

Otro ejemplo todavía más reciente. Esta vez en el orden de la interpretación; se trata del último texto sobre la misa, Universae Ecclesiae. Tres años antes el Motu proprio Summorum Pontificum, ahora un nuevo texto salió que concierne a la aplicación del mismo.

Un análisis de las disposiciones que se tomaron muestra dos movimientos que se pudieron considerar como radicalmente opuestos, esto es lo que hace que consideremos el resultado con aire interrogativo. La primera línea, que es manifiesta, es una línea de apertura, se siente una voluntad de dar, de poner a la disposición de los católicos del mundo entero no solamente la misa, sino toda la liturgia de la Iglesia de siempre en todos sus aspectos.
En su comienzo, el documento romano afirma que el Motu proprio es una ley universal. No es un privilegio –una ley privada reservada a un pequeño grupo- sino una ley universal, es decir, válida para todo el mundo. Precisa que su voluntad es de permitir el acceso a la misa tradicional a los fieles del mundo entero. Esto no puede ser más explícito!


(sigue...)

Miles Dei dijo...

Enseguida se tienen otras disposiciones que van incluso más lejos, puesto que todos los libros litúrgicos son citados para ser puestos a disposición. Todos. Esto es increíble. Esto no puede hacerse si no hay una voluntad, si no hay una intención justamente de reabrir, de volver a la vida todo ese tesoro, si no, no tiene sentido. Hablamos por ejemplo del Ritual. Es muy interesante, en el ritual ¿qué es lo que encontramos? Encontramos por principio todos los sacramentos, los que son dados por el sacerdote y también los exorcismos. Decir que el ritual está a la disposición significa que todas la bendiciones, todo este mundo litúrgico de antaño es verdaderamente regresado a la disposición. Esto no puede hacerse si no se tiene intención de hacer revivir todo ese tesoro. No tendría ningún sentido de ponerlos a la disposición si se quisiera al mismo tiempo cerrarles la puerta!

Sucede lo mismo con el ceremonial de los obispos o el Pontifical… Se insiste en decir que los obispos pueden utilizar el Pontifical. Para el breviario, los sacerdotes son libres de utilizar el antiguo breviario, precisando que si toman el antiguo breviario, deben respetar todas las rúbricas. ¿Por qué? Porque con el nuevo breviario, se puede escoger ad libitum entre las pequeñas horas, mientras que en el antiguo breviario se debe decir todo. Es un poco curioso. Todo esto sobrepasa por mucho lo que nosotros habíamos solicitado al principio en nuestras famosas condiciones previas, a saber, la misa para todos. Ahora bien, esto no es solamente la misa, sino toda la liturgia y bajo todos los aspectos. Esta es una de las líneas que se manifiesta.

A un lado, tienen la línea verdaderamente contraria, con dos restricciones mayores. La primera en materia de las ordenaciones: “Las ordenaciones según el antiguo Pontifical, no puede ser otorgada sino por los grupos que se encuentran bajo la autoridad de Ecclesia Dei” ¿Por qué no los otros? Porque los obispos no los quieren en sus diócesis y Roma quiere evitar tantos problemas con los obispos dejando la posibilidad de escoger a los seminaristas. ¿Por qué de un lado ponen todo a disposición y luego para una parte de suma importancia, importancia capital, las ordenaciones bloquean todo?

La segunda restricción mayor concierne a la calidad de los fieles que pueden disfrutar de las disposiciones del Motu proprio…

Algunos números más abajo, se insiste en decir que el Pontifical es puesto libremente a disposición. Claro que no nada más hay ordenaciones en el Pontifical, el ritual de las confirmaciones por ejemplo está allí. Ahora bien, se precisa que las confirmaciones pueden ser otorgadas según el antiguo rito. Es una mezcla curiosa. No es posible que se pueda encontrar dos intenciones tan contrarias en un mismo texto. ¿Cómo es posible? La explicación que yo veo es que hay efectivamente al menos dos fuerzas contrarias en Roma, cada una de ellas tratando de poner su firma. Al final, se llega a especies de compromisos indigeribles e indigestos.


(sigue...)

Miles Dei dijo...

Recuerdo a Mons. Pozzo y su consejo de romper el famoso texto de la congregación de religiosos. En ese momento –que acabo de relatarles puede ilustrar un poco- a continuación agregó: “Debe decirle a sus sacerdotes y a sus fieles que no todo lo que viene de Roma viene del papa” Le respondí: “Pero esto no es posible, como quiere usted que los sacerdotes, los fieles recibiendo un texto de Roma puedan hacer tal juicio? La reacción sería muy simple: un texto me gusta, viene del papa, no me gusta, no viene del papa. Esta actitud es condenada por san Pío X.

El Vaticano es la mano del papa. Pero las palabras de Mons. Pozzo contienen un mensaje, un mensaje gravísimo: el papa no tiene el control de su casa. Eso quiere decir que cuando las cosas llegan efectivamente de Roma, desgraciadamente se piensa en la autoridad suprema, en el soberano Pontífice, el papa. Pues bien no! No viene del papa.

Esta es la situación de la Iglesia, la que yo llamo una situación de contradicción según los casos más o menos marcados. Es una situación verdaderamente dura, muy difícil. ¿Cómo navegar en estos vientos contrarios?



¿Nos extraña que los rincones eclesiales participen de ese mismo estado?

Pioquinto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice: Les felicito por el análisis. Difícilmente se puede decir más en un espacio reducido. Y además poner el dedo en la llaga. Pido a Dios que Luis Fernando. D.José Mª Iraburu y cia tomen nota y comprendan que se están presentando como salvadores de la Ciudad al mismo tiempo que dejan dentro el caballo de Troya.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

La etimología lo dice todo. Quien no está dispuesto a ir a la raíz de las cosas, esto es, a las causas, se condena a no entender las cosas. A levantar patíbulos a las cosas y tronos a las causas, como observó el gran tradicionalista.

Anónimo dijo...

Si llegara a regularizarse la situación canónica de la FSSPX sin "contrapartidas", circunstancia más que posible, la posición "intermedia" neocón se desmoronaría como un castillo de naipes: tendrían que elegir entre el mismo tradicionalismo al que tanto han denostado y el progresismo al que dicen combatir. En cualquiera de los dos casos, por fin dejarían de ser el obstáculo que son para la restauración de la Iglesia: ni la restauran, ni dejan que nadie lo haga.

Al menos eso es lo que opina Christopher A. Ferrara en "Removing the Vatican II Impediment".

http://www.remnantnewspaper.com/Archives/2011-0831-ferrara-full-communion.htm

A mí no me cabe ni la más mínima duda sobre cuál sería la posición de Infocatolica, p. Iraburu incluido: siempre desfavorable al tradicionalismo. Cambiaré de opinión el día que vea a los sacerdotes de Infocatolica (Iraburu, De la Torre, Morado) oficiando ordinariamente según el rito gregoriano...

Cougar.

Miles Dei dijo...

La posición neocona es obra y gracia de la política metida en la Iglesia. No es que se desmoronaría, pues cuenta con poderosos patrocinadores, sino que adquiriría otro modo de manifestarse y presionar, pero eso sí, ya sin el pedigree y status aparente de oficialidad que ahora ostenta, pues sería claro que habría otros modos de Iglesia canónicamente admitidos donde comparar muchas cosas. Ese es el pulso.

Lo que harán las personas, pues depende de su condición. Y la que han mostrado hasta ahora estas personas no deja entrever nada bueno para algunos de ellos.

Miles Dei dijo...

Bueno, resumiendo, que la traducción inexacta del "pro multis" cambia la intención de modo objetivo e invalida la Misa.

Es un fuerte argumento, aunque no es definitivo porque la intención de aplicar los frutos de la redención a los hombres puede ponerse por otras palabras a las que se adscribe el que celebra, que además subjetivamente puede sobreponer su intención a lo que objetivamente le hayan mandado decir.

Aparte queda la misma Iglesia que ha declarado que con la traducción mal hecha se está queriendo decir exactamente eso mismo (lo que prueba la fortaleza del argumento y lo serio que se lo ha tomado la Santa Sede): que los frutos de la redención alcanza a todos los hombres pero se aplican de manera diversa a cada uno y además ha encomendado que se promuevan traducciones correctas (aunque aquí algunas conferencias episcopales, como la española, la han toreado a base de bien)

El problema de estos sacerdotes es más bien de teología de la gracia y de rebote en la misma eclesiología, ahí sí que hay problemas que luego repercuten en todo, desde la liturgia a la pastoral.

Martin Ellingham dijo...

Este tema de la deficiente traducción del "pro multis" se ha explicado, creo, de modo bastante satisfactorio, en muchos sitios de internet. No me parece que el silogismo esté bien construido, comenzando por la mayor.

Además, la voluntad de Cristo puede ser antecedente o consecuente respecto de la salvación de la humanidad. La primera se extiende a TODOS los hombres y la segunda a MUCHOS.

Saludos.

Anónimo dijo...

Kripke, ¿podría fundamentar su aseveración?

Miles Dei dijo...

Por volver al tema, como Infocatólica y La Cigoña unieron sus fuerzas (ambos tienen el mismo catecismo) el límite que ha sobrepasado De la Cigoña en lo legal y lo moral puede que sea la gota que salpique del vaso lleno de niños y que llame la atención de los obispos arrastrando a los que comparten catecismos con él.

Anónimo dijo...

Kripke

De lo falso puede derivarse cualquier cosa, no sólo lo falso. No estoy justificando ningún silogismo defectuoso. Estoy corrigiendo tu afirmación.

Cougar.

Redacción dijo...

Cougar:

En esta bitácora no tenemos interés en debatir las tesis sedevacantistas, ya sean principales o derivadas. De la deficiente traducción del pro multis no se sigue que en el ministro haya intención insuficiente o intenciones contrarias a la de hacer lo que hace la Iglesia.

Además, ¿qué hay que concluir de la opinión de Sáenz de Arriaga? ¿Que durante unos 30 años el 99% de las misas celebradas por sacerdotes y obispos fueron inválidas?

Miles Dei dijo...

El silogismo no es defectuoso, lo son las premisas. Ocurre que la menor no es verdadera, por tanto no se sigue la conclusión. Formalmente está bien hecho pero falla la demostración de la menor, que no obstante supone un fuerte argumento contra la traducción a la ligera en el novus ordo a considerar en cuanto a la fidelidad a lo que se ha entregado en el texto revelado, cosa que la Iglesia ya ha afirmado hace años y encarecido que se haga en todas las traducciones. Por ahí no hay nada más que discutir.

Mucho más fuerte es el argumento del cambio de forma en la consagración episcopal realizado por Pablo VI, pero también está respondido suficientemente en sana teología que no hay alteración de lo esencial de la misma aunque sería de desear que fuera más explícita.

El tradicionalismo sectario (no necesariamente sedevacnatista) es así. Acaba cayendo en aquello que Moseñor Fellay no se cansa de prevenir, siguiendo a Monseñor Lefebvre. En ese aspecto son neotradicones.

Kripke dijo...

De lo falso, PER SE, se sigue lo falso.

Coronel Kurtz dijo...

Esencialismo suareciano
+
Donatismo inconsciente
+
Paranoias conspiracionistas
-----------------
Sedevacantismo

Anónimo dijo...

Coronel Kurtz,

su respuesta esquemática (anche jocosa), no se lleva bien con la gravedad de lo que estamos viendo desarrollarse desde comienzos de este año.

Si es verdad que hay que observar los hechos con serenidad y rigor, también es verdad que no se puede "ingenuamente" intentar torcer la captación de la realidad, a la luz de lo que ya ha ocurrido en la historia (¿le es familiar el asunto de Anacleto II en tiempos de San Bernardo y San Norberto? Estúdielo en detalle...).

El Señor nos manda atender a los resultados concretos, "por sus frutos los conoceréis", para reconocer de qué se trata. Y cristianos serios han trabajado arduamente para poner a la luz algo de lo que se hace bajo cuerda, a fin de que tengamos una tabla de donde agarrarnos para que la confusión no nos lleve a todos (pienso en D. Von Hildebrand, por ej., no sólo en sus trabajos personales sino en la dirección de "Chiesa Viva"; el P. Malachi Martin, etc.).

Cierto que a veces nos encontramos con títulos desaforados, expresiones "neuróticas" o parecidas, pero tengo para mí que, quienes las demuestran, sufren la impotencia de tratar de advertir algo muy serio a una inmensa mayoría de buenos cristianos, aún sacerdotes, que toman en solfa lo que sucede ante sus ojos o se niegan a pensar seriamente qué alternativas se pueden considerar.

No descalifique datos o comentarios a causa del envoltorio "friki" en pueda venir: quítele en envoltorio, quédese con la substancia, investigue... Probablemente se quede atónito...

Un lector

Miles Dei dijo...

Kripke, lo falso "per se" no existe tal como no existe el no ser. Por eso es siempre bueno el ver el contenido de verdad de toda posición intelectiva en orden a discernir lo verdadero de lo falso.

Miles Dei dijo...

Si lo que se refiere es en cambio al modo en que deviene la verdad de la conclusión en un silogismo con premisas falsas mantengo que la realidad es algo netamente distinto a la lógica formal e irreductible a un silogismo. De ahí que la lógica haya sido siempre la preocupación de todo inmanentista, mientras que la del realista es conocer la verdad de las cosas. De ahí el tema de la paja en Santo Tomás que Ludovicus conoce bien.

Cougar dijo...

Kripke

De un razonamiento falso, indepedientemente del valor de verdad de sus premisas, se puede derivar cualquier cosa, verdadera o falsa. El defecto en la forma lógica del argumento desconecta toda relación lógica entre las premisas y la conclusión.

Cougar dijo...

Redacción

Supongo que nuestros distintos distintos horizontes de expectativas nos han jugado una mala pasada. Me explicaré.

Del texto de Saénz de Arriaga, a Vds. les llama la atención la enormidad del error que afirma que toda Misa nueva es ilícita e inválida. Lo entiendo. Vds. son tradicionalistas, y ese error les afecta de pleno porque el universo mundo neocón se lo atribuye a Vds. de forma errónea y, según el caso, no exenta de distintos grados de malicia.

Que no soy sedevacantista es algo que creo que ya ha quedado claro en comentarios anteriores (ie. coment. 11:41 al post anterior).

¿Entonces, qué es lo que soy?

Soy un neocón en proceso de "desneoconización".

¿Y por qué he citado el texto de Saénz de Arriaga?

Lo que me ha llamado la atención de las palabras de Saénz de Arriaga no es el valor de verdad del silogismo que plantea, evidentemente falso, sino la crudísima descripción de la "forma mentis" del mundo neocón. En ese texto, el hermano del Papa Montini es la sinécdoque, las pars pro toto, el icono que refleja unas creencias neoconas en las que yo mismo he estado viviendo inmerso durante más de un cuarto de siglo.

En los ambientes eclesiales en los que he vivido todos estos años no se distinguían los dos sacrificios de Cristo. Por una parte, los neocones identificaban ambos con el sacrificio cruento de la Cruz. Por otra, los progresistas -a quienes los neocones combatían con más pundonor que éxito- identificaban ambos sacrificos con el sacrificio incruento de la Última Cena, a la que se suelen referir como la celebración del ágape en torno a Cristo.

Por eso he citado el texto. Me he visto retratado, y he visto retratados a muchos de los que durante todos estos años han convivido conmigo, sacerdotes incluidos.

Y aquí llegamos a un punto interesante que quería resaltar en mi comentario anterior (ya borrado) pero que, por desgracia, la falta de tiempo me impidió tratar como se merecía.

.../...

Cougar dijo...

.../...

Por una parte, muchos sacerdotes, siguiendo una corriente de origen quizá luterano, parece que han olvidado la distinción entre ambos sacrificios. Por otra, otros sacerdotes, que cada vez irán siendo más, parece que nunca han llegado a interiorizarla con suficiente claridad y respeto. Y, finalmente, por otra parte más, otros sacerdotes, que cada vez irán siendo menos, parece que, a pesar de todavía recordar esa distinción, prefieren ocultarla, no negándola pero tampoco recordándola o enseñándola a sus pobres hermanos, los sacerdotes que lo necesiten, ni a los sufridos seminaristas, ni a los todavía más pobres y sufridos fieles de sus ya cada vez más tristes y magras greyes dominicales.

A tenor de lo dicho surgen dos preguntas un tanto angustiosas. ¿Realmente el desconocimiento del Magisterio en ese punto es tan "inocente"? ¿Son tan pocas las Misas inválidas del novus ordo que se celebran a diario por todo lo ancho y largo del globo?

La invalidez del novus ordo es condicional. Pero se trata de una condición cuyo cumplimiento es posible que no sea tan raro como pudiera parecer a primera vista.

La mera formulación de esas dos preguntas indica que lo que en realidad estamos manteniendo con Saénz de Arriaga es una diferencia en cuanto al alcance de la cuantificación en la conclusión de su silogismo. No todas sino algunas Misas nuevas son inválidas.

Ahora, por fin, ya puedo responder las preguntas de Redacción:

"¿qué hay que concluir de la opinión de Sáenz de Arriaga?"

Que aunque las Misas del Novus Ordo no son por sí mismas inválidas, su invalidez está bastante más extendida de lo que pudiera parecer y de lo que se suele dar a entender.

"Que durante unos 30 años el 99% de las misas celebradas por sacerdotes y obispos fueron inválidas?"

No creo que el porcentaje sea tan alto. Pero, francamente, aunque "sólo" se tratara de un 5% ó un 10% ya se trataría, más que de un escándalo, de una auténtica apostasía en masa del alto y bajo clero.

¿Cuál pretendía ser el sentido de mi comentario?

Recordar que, por el motivo que sea, los sacerdotes del novus ordo, neocones incluidos, no parecen tener demasiado interés en mantener clara la distinción entre los sacrificios cruento e incruento de Jesucristo. Si el "problema" que parecen tener frente al rito gregoriano -en el que las distinciones quedan bien claras- sólo estuviera causado por el latín, no les importaría oficiarlo en lengua vernácula. Pero, por desgracia para todos, no es ese precisamente el caso.

Es muy posible que el motivo que les impulse a actuar de semejante forma sea de naturaleza teológica. Si ése fuera el caso ¿En qué situación quedaría la validez de las misas nuevas que ofician?

Dicho todo esto, sólo me queda pedir disculpas por la extensión del comentario y, si en algo he ofendido a alguien, también pedir disculpas por ello.

Coronel Kurtz dijo...

Cougar: El problema es de mala teología. La invalidez de una Misa solo viene dada por vicio formal en la intención, real, interna y subjetiva, del ministro de "hacer por lo menos lo que hace la Iglesia" (Conc. Trid.). Tanto es así que una intención válida puede compensar vicios materiales.
Además, la Misa produce gracias por sí misma (ex op. op.tio), independientemente de la persona del que la dice; aun cuando éste sea personalmente un incrédulo. Lo contrario es una proposición condenada por la Iglesia que formó parte doctrinal de una herejía que incluso fue combatida por la Iglesia con las armas: el donatismo.
Esto no quiere decir que la Misa no deba ser decorosa, el sacerdote docto y santo, los fieles deben asistir con devoción, el ámbito debe ser digno, etc., etc. Pero en cuanto a la validez de la misma, esto no es relevante.