miércoles, 4 de mayo de 2011

El beso del Corán


Todos sabemos que un gesto es un movimiento corporal que expresa diversos estados interiores. Coincidimos con D. Iraburu en que, por lo general, los gestos pueden ser más equívocos que las palabras, pues un mismo gesto exterior puede tener significados opuestos: en los evangelios tenemos el beso de Judas y el beso de la pecadora a los pies del Señor; en la cultura occidental el eructo de un comensal se interpreta como una falta de cortesía, mientras que en países de origen árabe no se interpreta así, significando saciedad. En lo que diferimos de nuestro vecino infocatolico es en el subjetivismo con que interpreta los gestos pontificios.

Se suele clasificar los gestos en emblemáticos, que son aquellos que tienen una clara intención que los receptores comprenden perfectamente, porque conocen ya de antemano su significado; e ilustrativos que son los que se utilizan intencionalmente junto a una expresión oral a la que acompañan, y cuyo significado refuerzan. Así, el significado objetivo de un gesto emblemático le viene principalmente de las circunstancias en que se realiza. En cambio, el significado objetivo de un gesto ilustrativo, deriva principalmente de la expresión oral a la que acompaña.

Dado que no tenemos certeza de que el beato Juan Pablo II empleara el beso del Corán como gesto ilustrativo de sus expresiones, ni conocemos declaraciones interpretativas autorizadas, lógico es suponer que se trató de un gesto emblemático. Tenemos a mano el primer tomo de la más completa biografía del reciente beato (G. Weigel. WITNESS TO HOPE. Harper Collins Publishers, 2001), un verdadero campeón del juanpablismo, y ninguna de las 1038 páginas explica el gesto de besar el Corán. El libro trata in extenso sobre las relaciones con los musulmanes, el encuentro con los jóvenes mahometanos en Casablanca (1985), etc. Pero acerca del ósculo, nada de nada… ¿Por qué? Doctores tiene el juanpablismo que nos sabrán responder...

Ante un gesto emblemático del beato Wojtyla, hay que considerar las circunstancias. Y como la Iglesia es una sociedad tradicional, lo primero es indagar en su historia. ¿Alguna vez, en el pasado, un papa (beato) besó el Corán? Sinceramente, lo ignoramos.

Además, hay que reflexionar sobre las circunstancias que acompañaron al gesto del nuevo beato. Por los datos que tenemos, el beso fue un acto breve, fuera de lugares de culto, con un efecto de repercusión pública mundial. Y esta última circunstancia es la más delicada, porque las palabras convencen, pero los ejemplos arrastran. A millones de cristianos, que viven en un mundo relativista, se les mostró a un Romano Pontífice besando el libro sagrado de una religión falsa. Un gesto que para los católicos, además, evoca el beso litúrgico del Evangelio y del Altar.

Para D. Iraburu, la una única explicación posible no es más que un juicio de intenciones, en verdad incognoscibles porque no fueron explicitadas. Para nosotros, sería mejor incluir el ósculo del Corán en la petición general de su testamento:

…A todos les pido perdón. Pido también oraciones para que la misericordia de Dios se muestre más grande que mi debilidad e indignidad.”


57 comentarios:

Longinus dijo...

Habrá católicos hoy día , que acepten el martirio y den testimonio de su fé, si algún día llegare , que un musulmán les ponga una pistola en la cabeza y les ordene besar el Corán? Si el beato magno lo hizo de a gratis y con todas las ganas del mundo!! Porqué no hacerlo yo? No vale la pena morir por algo tan inmanente como éso.... (???!!¡¡¡¡) Deveras?

Anónimo dijo...

Lo más grave del asunto se ve en esta otra "versión" de la misma foto:

https://lh6.googleusercontent.com/_q-KeV6g4ZHY/TXU81VWP14I/AAAAAAAAIRQ/wcd2nAdcOT8/Papa_Coran.png

La expresión de forzada "serenidad" del cardenal (cerrando el puño con fuerza) y la de estupor del musulmán (con la boca abierta) no tienen precio.

Anónimo dijo...

Anónimo ¿Quien es el supuestamente indignado cardenal?

-Pepe.

Anónimo dijo...

Es el cardenal-patriarca de la Iglesia Caldea de Iraq, Rafael I BidaWid.

http://en.wikipedia.org/wiki/Raphael_I_Bidawid

Al otro lado creo que está el imán chií de la mezquita Al-Kazimayn de Bagdad (terminada en el s. XIX):

http://bcs.bedfordstmartins.com/worldlit/images/book_2/mosquelarge.asp

http://www.corbisimages.com/images/CJ001697.jpg?size=67&uid=db53b6df-6f95-4f93-8688-73bb80196cf2&uniqID=b9819719-c996-4923-a0fe-cb874a6cae43

http://farm4.static.flickr.com/3238/2771173580_7f6a246cf9.jpg

El hecho tuvo lugar en la Santa Sede, al final de una audiencia el viernes 14 de mayo de 1999.

En palabras del propio patriarca (quizá haciendo de tripas corazón):

"It is known that Pope John Paul II has often voiced a desire to make a pilgrimage in the footsteps of Abraham, the common father of Jews, Christians, and Muslims. For the Pope, Abraham is a figure who helps the unity of believers to overcome political divisions. On May 14th I was received by the Pope, together with a delegation composed of the Shi'ite imam of Khadum mosque and the Sunni president of the council of administration of the Iraqi Islamic Bank. There was also a representative of the Iraqi ministry of religion. I renewed our invitation to the Pope, because his visit would be for us a grace from heaven. It would confirm the faith of Christians and prove the Pope's love for the whole of humanity in a country which is mainly Muslim.

At the end of the audience the Pope bowed to the Muslim holy book, the Qu'ran, presented to him by the delegation, and he kissed it as a sign of respect. The photo of that gesture has been shown repeatedly on Iraqi television and it demonstrates that the Pope is not only aware of the suffering of the Iraqi people, he has also great respect for Islam."

http://www.catholicculture.org/news/features/index.cfm?recnum=10415

Hermenegildo dijo...

Hombre, Juan Pablo II siempre defendió que Cristo era el único redentor de los hombres y nunca profesó el islamismo.
No cabe interpretar, por tanto, que este gesto supusiera abrazar la fe de Mahoma. Está claro que fue gesto de cortesía muy desafortunado. Nada más.

Anónimo dijo...

No creo que nadie aquí piense que Juan Pablo II se hubiese convertido al mahometanismo. Lo que el gesto transmite es un terrible relativismo religioso.

Anónimo dijo...

La cuestión es que, dado lo desafortunado de ese gesto, unido a lo desafortunado de otros muchos gestos (como los reiterados encuentros de Asís, las celebraciones vudú en los bosques de Togo y Benín, la recepción del signo de Krisna, la bendición del chamán amerindio usando un falo de toro, etc, etc, etc), llegamos a una cadena de gestos que, por desgracia, desde una perspectiva ortodoxa, carecen de explicación.

Sin embargo, también por desgracia, adquieren pleno sentido desde una perspectiva heterodoxa, tal y como se explica aquí:

Fr. Johannes Dörmann: "Pope John Paul II's Theological Journey to the Prayer Meeting of Religions at Assisi", Angelus Press, Kansas City, Missouri, USA, 4 vols. ISBN (del conjunto de los cuatro vols.): 0-935952-57-8

Part I: "From the Second Vatican Council to the Papal Elections", Vol. 1 of 1: 1994, 122 pp., ISBN: 0-935952-52-7

Part II: "The 'Trinitarian Trilogy'"

Vol. 1 of 3: "First Encyclical: Redemptor Hominis", 1996, 250 pp., ISBN: 0-935952-58-6

Vol. 2 of 3: "Second Encyclical: Dives in Misericordia", 1998, 197 pp., ISBN: 0-935952-72-1

Vol. 3 of 3: "Third Encyclical: Dominum et Vivificantem", 2003, 319 pp., ISBN: 0-892331-13-6

El padre Álvaro Calderón (FSSPX) también aventura una propuesta interpretativa en su "Prometeo. La religión del hombre. Ensayo de una hermenéutica del Concilio Vaticano II", Río Reconquista, 2010

Está claro lo que Juan Pablo II no profesó. Lo que no termina de estar tan claro es qué es lo que realmente profesó.

Y esa duda se hace tanto más aguda cuando uno relee sus catequesis sobre la Teología del cuerpo. Soy incapaz leerlas usando una hermenéutica de continuidad.

Supongo que todos estos asuntos habrán sido tratados durante el proceso de beatificación. Espero con interés la publicación de las actas de la causa.

Un ronin católico dijo...

La cosa es mucho más interesante si se toma en cuenta que para gran parte de la tradición islámica el besar el Corán es un acto prohibido porque Mahoma jamás lo hizo y que los musulmanes más simples justificarían sólo como respeto.

A estos los de tradición estricta les dicen que decir que es un acto de respeto es decir que Mahoma jamás respetó el Corán (porque no lo besó) lo cual crea un círculo vicioso donde besar el Corán no está bien visto en absoluto, a pesar de que algunos imanes lo hacen al terminar de leerlo en las mezquitas.

Con lo cual hasta dentro del mismo Islam, el gesto es ambiguo, pudiéndose tomar como un total desconocimiento del valor del Corán y de la misma religión islámica.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Miles Dei, ofrécele tus servicios hermenéuticos a Iraburu. Creo que tienes talento neocon a raudales

Martin Ellingham dijo...

Si el gesto es ambiguo tanto para católicos como para musulmanes la pregunta es ¿para qué lo hizo?

Saludos.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Yo la ambiguedad no la veo en ningún lado. En el cristianismo se besan los santos íconos, la santa Cruz, las reliquias de los santos y los altares.

Es decir, las cosas santas. No hay ambiguedad alguna.

Hermenegildo dijo...

Un gesto no se puede interpretar aisladamente. El mismo Papa que besa el Corán en la foto es el que promulgó la declaración "Dominus Iesus", que tiene muchísima más importancia que dicho beso.
Un Papa que promulga una declaración como ésa no puede ser considerado relativista.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

los actos humanos se analizan uno por uno, para eso está la ética católica que Juan Pablo ratificó en su encíclica Veritatis Splendor. No se trata de juzgar a Juan Pablo, sino de reprobar estos actos sincréticos, objetivamente.

Si vamos a tomar otras éticas, como la de la opción fundamental, el consecuencialismo, o el principio de totalidad moral, apaguemos y vámonos.

Un ronin católico dijo...

Ludovicus, no caigas en el neoconismo de reaccionar ilógicamente y con falacias ad hominem y atente a lo que es hecho racional.

El gesto de besar el Corán es ambiguo hasta para los mismos musulmanes.

Es injusto pensar que más allá de la valoración prudencial del gesto haya una intención torcida del Santo Padre de dar un valor sagrado al Corán.

Y creo que de la prudencia o no de este acto se discutirá eternamente en la historia hasta que Dios nos muestre todos los detalles del mismo tal como lo vio su justicia divina.

El aspecto siniestro del mismo está más en la publicitación del mismo contra la Iglesia aprovechando lo que de ambiguo hay en el mismo. Que es lo que Meinvielle llamó la victoria del enemigo sobre la Iglesia de la publicidad.

Un ronin católico dijo...

Y creo que de la prudencia o no de este acto se discutirá eternamente en la historia hasta que Dios nos muestre todos los detalles del mismo tal como lo vio su justicia divina.
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Lo cual no quita, que estoy de acuerdo que un tratamiento oficial del hecho en el proceso de Juan Pablo II ayudaría mucho a entenderlo y a dar paz a las almas inquietas.

Esto también forma parte de la publicitación de la Iglesia, en la que el enemigo nos come día a día.

Un ronin católico dijo...

los actos humanos se analizan uno por uno

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Objetivamente este beso es indiferente. Lo que lo puede hacer malo en este caso son la intención y las circustancias.

La intención está descartada. A no ser que se pretenda acusar de apóstata al Santo Padre, lo cual es absurdo.

Y todo el debate se reduce a discusión de circustancias y por tanto a una valoración de la prudencia de este acto en la figura de un Pontífice y en el momento concreto y circustancias en las que lo realiza. Y esa discusión es sin fin, pues siempre habrá atenuantes y agravantes en las mismas que no nos dejen pensar en una calificación objetiva del acto.

Claro que siempre habrá quien discuta del objeto y lo presente como acto malo al ser un libro sagrado de otra religión. Me gustaría ver entonces como defienden que los apóstoles y los cristianos siguieran acudiendo al templo judío a orar allí tras Pentecostés.

Anónimo dijo...

El mismo Papa que promulgó la declaración "Dominus Iesus" también promulgó la carta apostólica "Tertio Millenio Adveniente", analizada por Romano Amerio en "Stat Veritas", y las encíclicas "Redemptor Hominis", "Dives in Misericordia", y "Dominum et Vivificantem", estudiadas por Dörmann.

Me parece más razonable interpretar una declaración a la luz de toda una serie de actos hartas veces enumerados aquí, y a la luz de lo escrito en tres encíclicas y una carta apostólica que hacerlo al revés.

De la primera forma se entiende por qué el Papa obró como obró. De la segunda forma todo se diluye en un cúmulo de gestos y textos ambiguos en el mejor de los casos.

Si Jesucristo eligió a San Pedro a pesar de saber que como era y de lo que iba a hacer (a pesar de saber que le iba a negar tres veces antes del amanecer; a pesar de saber de huiría del Gólgota, abandonando al Discípulo Amado, a María y al resto de mujeres; a pesar de saber de sus tendencias hebraizantes), no veo por qué nos hemos de extrañar de que los sucesores de San Pedro puedan ser falibles cuando no están definiendo doctrina de Fe, tal y como nos muestra von Pastor en su magna obra.

Las cosas son como son, y no como sería ideal que fueran. Y, mientras nos arrepintamos de nuestros pecados, Dios, en su infinita Misericordia, nos seguirá amando más de lo que nunca seremos capaces de expresar.

Pero nos seguirá amando para que busquemos la Verdad, no para que la ocultemos bajo un manto de buenas intenciones que no siempre resultan ser tan buenas.

Genjo dijo...

Pero Ronin:
háblale a un alma simple. El sacerdote besa el Evangelio como signo de veneración, amor, respeto, ya no digo adoración ... Si un alma simple ve que el sacerdote besa el Corán, aunque se equivoque en su juicio, ¿qué interpretará?

Anónimo dijo...

Lo que no Es ambiguo es su afirmacion de que mahometanos y cristianos adoran al mismo Dios.

Coronel Kurtz dijo...

Ronin: Las circunstancias no definen la calidad moral de un acto, a lo sumo lo hacen más o menos grave, más o menos bueno. Esto es de Etica básica; como dice L., afirmada por ese mismo Papa en "Veritatis Splendor".
Si el objeto del acto y la intención no concuerda, el acto es moralmente malo. De nuevo, Etica cristiana básica. La sabiduría popular lo dijo bien: "de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno".

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Realmente, discutir obviedades no me interesa. Si hubiera cavado sobre el Corán, no habría duda alguna. Pues eso.

Anónimo dijo...

Errata, cavado no, cagado

Anónimo dijo...

Ludovicus

El ronin,a fuer de japonés, temo que cree que la "intención" del acto moral se confunde con la "motivación". Muy útil cuando te mandan hacer actos apostato os, como cuando en Japón te obligaban a pisar o escupir la cruz.
Pues no, no es lo mismo. La intención en quien besa el Corán es besar el Corán, ni mas ni menos. La motivación no cambia la intención del acto moral.

Anónimo dijo...

Tengo entendio que hay mártires franciscanos martirizados por no besar el Corán (la otra opción que les daban era casarse con alguna mujer, dado que los musulmanes desprecian la castidad).

Si lo dicho es cierto, no hay mucho más que analizar.

O los mártires fueron unos giles que se sacrificaron en vano, o fueron santos. Y si fueron santos, bueno, JPII...

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Igual que los mártires que se negaban a incensar al Emperador. con el criterio de nuestro amigo japonés, pues forjaban una buena intención y chau problema.
Bonum ex integra causa, malum ex quocumque defectu

Anónimo dijo...

Ludovicus, no entendí nada. (el que hizo el comentario previo al suyo ulitmo)

Marcelo dijo...

Creo que es importante recordar algunos pensamientos de Juan Pablo II. Se los he citado en parte tambièn al P. Iraburu en un comentario a su ùltimo post sobre filo-lefes.
En su primera encíclica Redemptor Hominis dijo "¿No sucede quizá a veces que la creencia firme de los seguidores de las religiones no cristianas
-CREENCIA QUE ES EFECTO TAMBIEN DEL ESPIRITU DE VERDAD, que actúa mas allá de los confines visibles del Cuerpo Místico- haga quedar confundidos a los cristianos...". En su discurso a los cardenales y a la curia del 22 de diciembre de 1986 señaló que la Jornada de Asis era una expresión visible de las afirmaciones del C.Vaticano II, con profusión de citas del mismo Concilio (conf. La Documentación catholique, 1 de febrero de 1987, n° 1933). Y en Redemptoris Missio, dice que "La relación de la Iglesia con las demás religiones está guiada por un doble respeto: « Respeto por el hombre en su búsqueda de respuesta a las preguntas más profundas de la vida, y respeto por la acción del Espíritu en el hombre ». El encuentro interreligioso de Asís, excluida toda interpretación equívoca, ha querido reafirmar mi convicción de que « toda auténtica plegaria está movida por el Espíritu Santo, que está presente misteriosamente en el corazón de cada persona".
Con esos antecedentes, con la estima y el respeto de las religiones no cristianas ya explìcito en Nostra Aetate (Vaticano II), en fin, ¿es tan extraño lo del beso al Coràn?

Saludos a todos.

Un ronin católico dijo...

Dado un objeto indiferente la moralidad depende de la intención y las circustancias.

Un cigarrillo no es malo si sólo se desea calmar los nervios. Incluso puede ser bueno si así se evita una mala acción fruto del nerviosismo.

Fumar cincuenta cigarrillos al día para calmar los nervios, se convierte en malo al ir contra el quinto mandamiento. En ambos casos la intención es la misma, pero la circustancia ha cambiado la calificación moral.

Lo que no pueden las circustancias o la intención es cambiar un objeto malo en bueno.

En el acto de un beso a un libro de gran importancia para una comunidad religiosa hay que estudiar el hecho de la indiferencia del objeto. Todos saben y son conscientes que un libro no es un ídolo.

Es distinto besar el Corán o el Rig Veda que quemar incienso a un ídolo pagano o verter vino en honor de un falso dios reconociéndole como Dios al que adorar en un acto propio de adoración como es la quema de incienso o la libación.

Por eso el beso a un libro de importancia se encuentra tanto entre los ateos marxistas que besan el libro rojo de Mao como en el romántico que besa un libro de poemas como en el dirigente que besa un libro importante de una comunidad religiosa. Por lo mismo no tiene mérito cuando un pagano o un no cristiano besa la Biblia por respeto, cosa que puede encontrarse en algún lado. Pero ningún ateo quemará incienso a un ídolo o libará por los dioses como ningún pagano o ateo hará una lectio divina que sólo puede hacer el que tiene fe.

Por eso es importante. Afirmo que el objeto es indiferente yque importan la intención y las circustancias. La intención en el Papa es obviamente no mala. Lo que se pone en duda es la circustancia. Y ese debate es inacabable.

Y lo dicho, si debaten del objeto podríamos entender que los primeros cristianos que acudían al templo judío eran judíos y no cristianos.

Anónimo dijo...

ronin, no diga pavadas, fumar no es pecado, ni mucho ni poco.

Un ronin católico dijo...

Fumar es un acto indiferente.

Fumar en exceso, comprobado que se siguen graves consecuencias para la salud, es pecado contra el quinto mandamiento.

Y si no, toma el beber vino. Es lo mismo. Un acto indiferente. Saludable si es para alimentar el cuerpo y purificar las entrañas. Meritorio si es como materia consagrada en la sagrada Eucaristía. Pecado si es tomado en exceso de tal modo que nos llevara a privarnos de la conciencia. Y eso aún dentro de las dos intenciones anteriores.

Anónimo dijo...

No hay actos humanos indiferentes, japonés, leste la Summa y no guitarrees mas.

Hermenegildo dijo...

Ludovicus: independientemente del juicio moral que merezca el beso del Corán, de este gesto no se puede deducir que Juan Pablo II fuese un relativista.

Un ronin católico dijo...

No hay actos humanos indiferentes, japonés, leste la Summa y no guitarrees mas.

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Al menos los troles anónimos sirven para que la gente aprenda. Leamos la Suma:

Todo acto recibe su especie del objeto, como se dijo, y el acto humano o moral recibe su especie del objeto referido al principio de los actos humanos, que es la razón. Por eso, si el objeto del acto incluye algo conveniente al orden de la razón, será un acto bueno según su especie, como dar limosna a un pobre; pero si incluye algo que se opone al orden de la razón, será un acto malo según su especie, como robar, que es tomar cosas ajenas. No obstante, puede suceder que el objeto de un acto no incluya nada perteneciente al orden de la razón, como levantar una brizna del suelo, salir al campo, y cosas semejantes; estos actos son indiferentes según su especie.

(I-II q.18 a.8 c)


Y lo digo otra vez: besar un libro es un acto moralmente indiferente.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice:
respeto la buena intención de los que quieren salvar al reciente turbobeato pero les recuerdo que fueron muchos miles -insisto: muchos miles- los mártires que dieron su vida, a veces entre martirios atroces, por rechazar un gesto tan sencillo como arrojar unos granos de incienso en un pebetero ante la estatua del emperador. Y aún más: ¡Si sólo hubiera sido el dichoso beso!

Anónimo dijo...

Quizá besar un libro, en determinadas circunstancias, pueda ser un acto moralmente indiferente.

Pero en el contexto de los millares de cristianos martirizados a causa de su Fe en Cristo por los musulmanes desde el s. VII, no creo que besar el Corán sea un acto moralmente indiferente.

Quizá para un musulmán pueda resultar un acto extraño o ambiguo. Pero para un cristiano ni ha sido nunca ni es ahora ni lo uno ni lo otro. Y si ese cristiano es el Papa de Roma, menos.

Hacer ver como que, en realidad, se trata de un acto moralmente indiferente, en el caso de un cristiano formado, es toda una declaración de mala fe, de apostasía, o de ambas cosas. Y si el cristiano es hijo de la Reconquista, la maldad resulta mayor aún.

¿Alguien se imagina a Jesucristo besando el Corán?

¿Es que lo ha besado alguna vez algún Papa? ¿San Pedro? ¿San Pío V? ¿San Pío X? ¿Alguno de los otros 76 Papas santos?

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Papas_santos

¿Y alguno de los otros 191 Papas que no son santos?

http://www.corazones.org/diccionario/papas.htm#LISTA

¿O es que lo ha besado alguno de los más de 4500 santos del santoral católico?

http://www.santopedia.com/listado-de-santos-por-siglo/

No. Claro que no.

¿Y eso por qué? ?¿Porque es un acto moralmente neutro?

¡Vaya por Dios!

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Así es. Hay excusas que suenan a marido llegando a la casa a la madrugada, con rouge y alcohol y el cuento de que se quedaron trabajando. Y encima, se ofenden si no se les cree. Voluntarismo a full.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice:
Y no olviden que lo de los granos de incienso -y otros gestos similares que provocaron parecidas reacciones por ambas partes- también podía ser interpretados benignamente como un gesto de civismo o adhesión al Imperio.

Un ronin católico dijo...

Entonces cuando un cristiano rompe la Biblia en pedazos peca ¿no?

Del mismo tiempo de los tan cacareados mártires hispanos del siglo VII (Parece que el Corán es mucho posterior tal como el mismo asentamiento de la religión coránica) tenemos referencias de prelados mozárabes cordobeses de santa vida que rompían la Biblia para copiar textos griegos. ¿Serían apóstatas? ¿Habrá que borrarlos del santoral?

Un libro no es un idólo, por eso no hay relación con el adorar a un dios falso. Los actos con un libro, más allá de su lectura, son actos moralmente indiferentes que se rigen por la intención y la circustancias. Distinto sería si para una religión determinada, un libro fuera su dios. No es este el caso.

En cuanto a besar el Corán no es por lo que se martiriza a nadie, sino por no aceptar la profesión de fe islámica o declarar su falsedad. Es la intención y circustancia lo que cuenta en ese acto, porque ante la autoridad que te conmina a reconocer a un Dios verdadero con un gesto simbólico en el beso a un libro el martirio está en negarse a reconocer a ese Dis rechazando el gesto. En este caso no hay autoridad que conmine al Papa a nada. Es más, está demostrado que el hecho es ambiguo hasta para los mismos musulmanes. Queda pues la circustancia en la que sí se puede objetar si es prudente que un Papa bese el Corán cuando se da la circustancia que ningún Papa lo ha hecho antes. El debate es interminable por este lado.

Y, Ludovico, estos son argumentos racionales que restringen el asunto a un estudio de las circustancias y por tanto a algo meramente de prudencia en la percepción de las mismas. No cabe ser neocón en las respuestas a lo que te expongo, so pena de convertir un debate racional en un encuentro de hinchadas futboleras. En tal caso solo veremos gritos y banderas, pero no argumentos.

Un ronin católico dijo...

tenemos referencias de prelados mozárabes cordobeses de santa vida que rompían la Biblia para copiar textos griegos. ¿Serían apóstatas? ¿Habrá que borrarlos del santoral?

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Les adelanto que a los que llaman neocones, hacer esto con la Biblia les chirría y los coloca al lado de los protestantes. Es otro dato interesante.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

El Corán no es un libro, es subsistente antes de la creación, cabe Ala. Y la verdad, Miles, estás en una posición tan necia, que no cabe argumentar. Besar un libro sagrado, peor, besar un fraude sagrado, es algo inequívoco. Todo lo demás, excusas de esposa cornuda.

Anónimo dijo...

Que yo sepa, no estamos hablando de copistas borrando pergaminos (palimpsestos) para recuperar los textos subyacentes, que no se podían recuperar de ninguna otra forma.

Los prelados podían borrar los pergaminos sin pecar porque ya poseían otras copias de la Biblia, y no lo hacían por odio a la Palabra de Dios.

Volviendo a Juan Pablo II, en el mejor de los casos se trata de un acto ambiguo que parece ir en la misma dirección que otros actos también ambiguos, como los encuentros de Asís.

En ese caso, estamos ante un beato ambiguo. Gran ejemplo... de ambiguedad. Algo realmente muy "necesario" en la Iglesia de finales del s. XX e inicios del XXI.

Se trata de la beatificación de la ambigüedad.

¿Es esta la sal con la que hay que sazonar el mundo? ¿Con la ambigüedad?

¿En eso consiste el mensaje del Evangelio?

¡Vaya por Dios!

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Exclamación ambigua de marido sorprendido en circunstancias ambiguas: "Esto es un malentendido!"

Un ronin católico dijo...

El discurso que contiene el Corán, que es un libro y creación de un hombre llamado Mahoma para cualquier musulmán, sí que podría ser increado y eterno, pero no el continente, esto es: el libro concreto que se usa. A ese sentido estamos en lo mismo. La Biblia es verdad eterna en cuanto palabra de Dios, pero ¿que supone romper la Biblia o borrar su contenido para substituirlo por un texto pagano?

Y las posiciones no son necias. Son necios los que sin razón aparente mantienen ciertas posiciones. Aquí creo que se trata de argumentar sobre un acto moral concreto a no ser que haya algún voluntarismo que lo juzgue apriorísticamente.

Así que empecemos de nuevo:

¿Estamos discutiendo del objeto del acto, de la intención o de las circustancias?

Un ronin católico dijo...

Que yo sepa, no estamos hablando de copistas borrando pergaminos (palimpsestos) para recuperar los textos subyacentes, que no se podían recuperar de ninguna otra forma.

Los prelados podían borrar los pergaminos sin pecar porque ya poseían otras copias de la Biblia, y no lo hacían por odio a la Palabra de Dios.

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Para el caso es lo mismo, necesitaban de papel para un interés que tenían en conservar textos paganos. A tal fin rompían la Biblia, lo cual es un acto de borrar o romper un libro (porque se raspaba con una cuchilla el pergamino hasta romperlo) que moralmente es indiferente tal como el besar un libro.

Es entonces la intención (afán de conservar cultura que se perdería) y las circustancias (existen otras copias del libro por lo que no se daña al conocimiento de la misma) las que rigen y nos dicen que el acto es moralmente bueno.

Pero ahora viene un musulmán y dice que ha visto al obispo de los cristianos rompiendo la Biblia para copiar a un pagano griego y monta un escándalo difundiéndolo por la ciudad de Córdoba y haciendo tambalear la autoridad del prelado. ¿Fue prudente tal acto a vista de este suceso? Es esa otra circustancia que hay que tener en cuenta.

Objeto, intención y circustancias deben ser esclarecidos en este acto de Juan Pablo II más allá de dichos fáciles o primeras impresiones a uno y otro lado.

Y lo vuelvo a decir: el objeto es indiferente. La intención la suponemos buena. La clave está en la circustancias, tal como en el caso del prelado mozárabe. Debate que se hará eterno a mi modo de ver.

Un ronin católico dijo...

Quizás, tu razonamiento, Ludovico, deberías llevarlo por un supuesto cambio de especie en el acto de besar un libro en cuanto se da la circustancia de que el libro es sagrado. Pero entonces estamos hablando de circustancias. Y habría que ver que añade a la especie del acto el que se de la circustancia de que el objeto sea besar un libro considerado sagrado.

El razonamiento que te planteo es que besar no implica adoración, sino respeto y en concreto acompañado de una intención subjetiva que es respetar lo que de verdad de religión natural se ofrece en la religión islámica porque toda verdad viene del Espíritu Santo.

A tal fin, no podemos hablar de un pecado mortal, sino a lo más de un pecado venial de imprudencia (de hecho cualquier confesor optaría ante un caso similar por aconsejar a quien se confesara ser más prudente en sus actos sin llegar a juzgar gravedad en este) porque ni siquiera para los mismos musulmanes está claro que es lo que representa el besar el libro.

Es lo mismo que gritar Alá akbar en árabe. Un cristiano puede perfectamente hacerlo sin pecar. Sólo está diciendo que Dios es grande y no está haciendo la profesión de fe musulmana a no ser que concurran otras circustancias u otra intención. Pero sí puede ser un grito imprudente si da a entender que el que lo ha hecho ha apostatado. Por eso es muy necesario que tal gesto fuera explicado claramente por la autoridad eclesiástica y no dejado a la libre publicitación donde el enemigo de la Iglesia nos gana.

Anónimo dijo...

Partamos del esquema comunicativo de Roman Jakobson: emisor, mensaje, receptor, código, canal, contexto.

Emisor: el Papa.

Mensaje: beso al Corán. No a cualquier otro libro, sino al Corán porque es el Corán. Si no fuera el Corán, no lo besaría en ese momento y lugar.

Receptor: como el Papa es católicos, en primer lugar, los católicos; como los católicos son cristianos, los cristianos; como el Corán es el libro de los musulmanes, los musulmanes.

Código: gestual, el beso.

Canal: gráfico, la foto.

Contexto: audiencia en la Santa Sede a una legación iraquí formada por un cardenal y varios clérigos musulmanes.

¿Qué es exactamente lo que tienen que entender los cristianos en general y los católicos en particular?

¿Que "no existe bajo el cielo otro Nombre dado a los hombres, por el cual podamos alcanzar la salvación"? (Hech.IV:12)

Pues entonces el mensaje tendría que haber sido otro.

Martin Ellingham dijo...

Ronin:

A mí me queda claro que hay aquí dos posiciones en debate:

- la de quienes lo ven como un acto objetivamente malo: culto indebido; veneración de un objeto de una religión falsa; pecado contra la virtud de la religión.

- la de quienes lo ven como un acto neutro en abstracto, pero que se debe valorar en concreto en función de las circunstancias, y singularmente de sus consecuencias (posible escándalo).

Otras posiciones serían las de quienes se niegan a pensar en el acto y a analizarlo objetivamente. O el teleologismo interpretativo que termina por justificar cualquier gesto.

Saludos.

Anónimo dijo...

Ni sé, ni me interesa juzgar si ha habido culto indebido o no.

Lo que sí sé es que no se trata de un acto neutro ni, mucho menos, de un acto abstracto.

Es un acto concreto del Papa ante el mundo. Y, como tal, no puede ser neutro sino que transmite un mensaje.

Mi pregunta es clara:

¿Cuál es el mensaje que transmite?

Un ronin católico dijo...

Pues sí, Martin. Eso es lo que diferencia la fe católica de la hinchada futbolística o fanatismo. El uso de la razón.

Lo que ocurre es que para los simples es muy difícil entender que los santos también tuvieron sus defectos.

Pero creo que hay un punto que no se mira tanto, y es el uso que hace la publicitación de la Iglesia por el enemigo de la irracionalidad de la masa a uno y otro lado. En esto hay una terrible asignatura pendiente en la Iglesia.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

pues para ver claramente el mensaje que transmite veamoslo al revés: ¿si se hubiera cagado en el corán alguien diría que el gesto es "ambiguo"?

Por favor...

Un ronin católico dijo...

Partamos del esquema comunicativo de Roman Jakobson: emisor, mensaje, receptor, código, canal, contexto.

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Si aislamos fotográficamente los hechos de cualquier santo. Muchos no serían canonizables por sus malos mensajes. Un ejemplo en otro papa: el guantazo que le dio San Pio X a su hermana cuando siendo arzobispo esta le indicó piadosamente que ofreciera a Dios el terrible dolor de muelas tal como predicaba a otros.

Lo interesante es que al final siguen los mismos argumentos que se utilizan para impedir canonizar a personajes como Isabel la Católica, por ejemplo.

Anónimo dijo...

No sé si hubiesen creído que el gesto era ambiguo, pero hubiese estado buenísimo.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Pero claro, ¿qué gesto más "natural" e "indiferente" hay que cagar sobre un pedazo de papel?

Pero si eso lo entiende hasta Mahoma, es un gesto ambiguo...

Habría que mandar a los defensores de la ambiguedad de los gestos a explicárselo a algún ayatollah, seguro que lo va a acoger con mucha comprensión.

Anónimo dijo...

Si, pero no se trata de un solo hecho aislado fotográficamente...

El Corán, sí. Pero las reuniones de Asís, también. Pero las celebraciones vudú en los bosques de Togo y Benín, también. Pero la recepción del signo de Krisna, también. Pero la bendición del chamán amerindio usando un falo de toro, también (no sigo con más ejemplos, que los hay, y no pocos).

Y "Tertio Millenio Adveniente", también. Y "Redemptor Hominis", también. Y "Dives in Misericordia", también. Y "Dominum et Vivificantem", también.

¿Todo esto son sólo hechos fotográficamente aislados?

¡Pues vaya con los hechos fotográficamente aislados...!

Longinus dijo...

Un papa besa el Corán y otro hace el amague de besar la cruz, sin llegar a tocarla. El número de interpretaciones es infinito, pero el hecho allí está. Las fotografías no mienten. Y que cada quién saque sus conclusiones. Y vamos a lo que enseña la Iglesia. Según el Sancho Panza-Iraburrita-neoconazo Luis Fernando, el libre examen no está permitido en la Iglesia Católica. Pero no somos zombies católicos tampoco. Abramos bien los ojos.

Anónimo dijo...

Lo del libre-examen filolefe es una falacia neocón largamente esgrimida -y rebatida.

"Protestant private judgment establishes an antagonism between the current judgment of the faithful and the current judgment of the Magisterium; reversing due order, Protestantism holds the private judgment of the believer as the rule of the magisterial judgment in every period of history.

What we are saying is something completely different...

The Magisterium cannot change the fundamental, initial testimony of the Word Incarnate. That is why an object already guaranteed for the first time by Christ and the apostles is the rule according to which the object proposed by the Church’s Magisterium must be judged. A Catholic can therefore perfectly judge the teaching of the present because, if he judges the present, he does not do it like a Protestant, according to his own lights. The Catholic can and even must judge the teaching of the present because he does so by the light of past teaching. It is the past that judges the present, because it is the truth already revealed by Christ and handed down by the Magisterium of yesterday that governs the Magisterium of today."

Fr. Jean-Michel Gleize (SSPX):
"Religious Liberty and the Ordinary Magisterium"
Sí Sí No No, May 2008 (81), pp. 34-35 (pp. 5-6 del pdf)
http://www.angelusonline.org/uploads/articles_issue_pdf/311_SiSiNoNo%202008_may.pdf

Quien niegue a los fieles el deber de juzgar cada nueva enseñanza a la luz del Depósito de la Fe y del Magisterio previo no sólo está equivocado sino que se pone él mismo y a los demás en riesgo de equivocarse.

En definitiva, es un ciego guiando a otros ciegos.

Santiago de la Cruz dijo...

lamentablemente al garn mayoria de catolicos no saben lo cerca que esta la fe islamica de ello, si supieran se cortarian las venas, se aliarina con ellos para destruir a los judios y esperariamos juntos la venida de Cristo como dice el islam;pobre de ustedes.