sábado, 16 de julio de 2011

Contemplata y el clericalismo postmoderno


Reproducismos a continuación un comentario de Contemplata sobre las "familias en misión" del CNC que merece destacarse en una entrada aparte.
Para mi esto del CNC es una novedad. Pero conozco otros movimientos que son sobre todo familiares y se mueven con el traslado de las familias en 'misión' a pedido del fundador. Por lo que he observado, la ‘familia’ es en realidad el movimiento, que es ‘todo’ para los miembros: es la iglesia, es la patria, es la familia, los amigos son los del grupo (para un miembro del grupo no hay nada mejor que otro miembro del grupo), etc.
Ahora que viéndolo bien, esta realidad de los movimientos laicales representa el último coletazo postmoderno de la avanzada clerical moderna sobre el mundo. Avanzada iniciada por la invasión de órdenes no contemplativas derivadas de los jesuitas y que se pretendieron en pie de igualdad con las contemplativas (fray Petit de Murat). Estas órdenes hicieron seguramente una labor insustituible en las misiones, pero que ayudó a morir a Europa –nacida alrededor de los monasterios-, en la medida en que lo inundaron todo. Un detalle importante y no menor es que la educación queda casi toda en manos de estas órdenes que a su vez se alimentan con vocaciones surgidas de sus educandos. Lo cual, por supuesto, ha proporcionado a la Iglesia y al mundo, santos y beatos, pero la sociedad continuó su camino moderno de descristianización pareja al abandono progresivo de la vida contemplativa y el pragmatismo.
Como era de esperar, las órdenes que fueron postergando o inclusive despreciando lo contemplativo han ido ellas mismas muriendo por inanición y/o por la influencia nefasta del mundo que se las tragó. Entonces, en lugar de revisar la raíz de esta hecatombe, surgen movimientos e instituciones que hacen lo mismo, pero dicen que son laicos o que son consagrados en el mundo. Y con eso confunden y se confunden. Aunque todo se haga con la mejor buena intención, aunque no haya por qué presuponer malicia de nadie. Yo no dudo que muchas personas pertenecientes o simpatizantes de estos grupos y movimientos hacen muchas cosas buenas a favor de la Iglesia.
Pero hay cosas desopilantes y que rompen con la antropología y la filosofía social cristiana. Solamente el que sale del mundo (el religioso) puede postergar el orden propio y justo de las obligaciones familiares y sociales. (Además, los que dejan el mundo por una vocación religiosa siempre fueron y serán pocos) No por cualquier razón alguien deja su patria. No por cualquier razón alguien deja su familia y/o deja de formar familia. Y no vale el argumento de que es por Dios o por la Iglesia. La gracia no suprime la naturaleza. Laicos que dejan familia y patria, familias que dejan la patria y ponen en riesgo a sus hijos…. Es realmente postmoderno.
Si es verdad que el katejon es el orden romano, no podríamos estar haciendo más por firmar su certificado de defunción desde ‘dentro’ de la misma Iglesia. Desde ‘fuera’ ya hacen bastante…

36 comentarios:

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

La paradoja es que todos estos movimientos posconciliares ignorando la doctrina del Concilio sobre la vocación especifica de los laicos, convierten en religiosos con votos a la familia entera, niños incluidos, que sufren cargas propias de monjes. Parecería que la santidad para el laico consiste en asumir el estado religioso. La posmodernifad ha parido el neoclericalismo.

contemplata dijo...

Gracias.

Igualmente creo que todo esto es difícil de ver. Digo, porque no conviene estar juzgando las intenciones de los prójimos.

En todo caso, es interesante que los frutos más abundantes de todos estos movimientos son lamentables, con independencia de las personas de buena voluntad que los integran.

Tienen tantas raíces mundanas que no reconocen 'el mundo': si el ministerio quiere dar educación sexual en los colegios, hacen la educación sexual cristiana. Si quieren el gaymonio, hacen un proyecto de unión civil, y así, mil ejemplos de cómo siguen negociando (en todo sentido, incluso el etimológico)
O sea, cuando la crisis es profunda, NO SIRVEN.

Genjo dijo...

Lo de que viven como religiosos lo hemos visto con el caso de las familias, y muchos ejemplos más hay. Y se nota que es difícil de ver porque son muchos los que sostienen de forma contumaz que no se comportan como religiosos, pese a las evidencias.
No sé si puede hablar de raíces mundanas, como dice Contemplata. Más bien creo que pretenden cuadrar el círculo.

Un ronin católico dijo...

Yo creo que aquí sí que es importante el problema teológico en curso, que es tan amplio como la Iglesia y que no es otro que el resultado de la relación entre perfección y vida ascética que daba lugar a aquella tendencia llamada Mística Ascética que decía que la perfección cristiana se podía alcanzar sin traspasar las fronteras de la ascética.


Que este tema, muy tratado justo antes del concilio haya sido prácticamente abandonado y dejado de lado tiene que ver sospechosamente con muchas de las praxis de los que están en estos movimientos que confunden el ser contemplativos en medio del mundo con la perfección propia de un estado ascético que nada tiene que ver con la contemplación infusa y con los consabidos peligros del americanismo y en sus grados más extremos del semipelagianismo cuando no un pelagianismo práctico. Todo entre una voluntad encomiable de servir a Dios y de miles de horas de oración no contemplativa que muy raramente va a más ni se molesta en detenerse en mirar el progreso de la misma.

Esto que en teología espiritual tiene un camino ha dado lugar en la Iglesia a un amplio vaivén de usurpaciones canónicas y búsquedas de caminos jurídicos propios para tener vía libre en la praxis ascética peculiar.

A mi modo de ver es un capítulo no escrito de la teología que ha de ser recogido, compendiado y analizado extensamente para comprender el principal error en que se ha incurrido en la Iglesia de nuestros días.

Un ronin católico dijo...

Como contrapartida el clericalismo o les imita en su propio modo clerical (decadencia de la acción católica y sobre todo de los jesuitas) o reclama para el estado religioso el único camino real de perfección contemplativa haciendo de la monástica una colección de bichos raros que no se sabe bien que pintan en la Iglesia más que testimoniar una especie de mundo alien.

Ante esto la doctrina nos enseña que el estado contemplativo es asequible a todo hombre y parte del proceso natural de la vida cristiana. El problema es el curso y sobre todo la dirección de ese curso.

Hermenegildo dijo...

Otra manifestación de "clericalismo postmoderno" viene dada, a mi juicio, por los miembros numerarios del Opus Dei, que presumen de laicos pero que practican una ascesis y una disciplina como la que practicaban los religiosos en sus buenos tiempos. Eso sí, como válvula de escape, se les permite fumar.

En todo caso, me parece un disparate culpar a los religiosos de vida activa de la descristianización de Europa. Además, no es verdad que lo inundaran todo; las órdenes contemplativas siguieron teniendo muchas vocaciones hasta la crisis del postconcilio.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice: Totalmente de acuerdo con HERMENEGILDO: "me parece un disparate culpar a los religiosos de vida activa de la descristianización de Europa". A mi me parece demencial. Hasta la crisis de la vida religiosa el componente contemplativo de esas órdenes y congregaciones era importantísimo. ¿Los Hermanos de San Juan de Dios o de las Escuelas Cristianas culpables de la descristianización? Que se explique mejor o eso: demencial.

Martin Ellingham dijo...

Hermenegildo y Pedro:

La objeción que ustedes plantean es atendible. Contemplata remitió a Petit de Murat (que no debe ser muy conocido en España). No es que las órdenes de vida activa sean culpables directas de la descristianización. Ahora no tengo tiempo de explicar el tema (hay que sintetizar mucho) pero el punto tiene su argumentación. Por este medio hay equívocos a veces inevitables.

Saludos.

Un ronin católico dijo...

Caballeros, la ascética es obligatoria para todo cristiano. Otra cosa es que sea en sí misma un fin en orden a la perfección cristiana.

Los laicos que siguen una ascética son tan ortodoxos como los religiosos que la siguen o los anacoretas del desierto. El peligro está en no entender cual es el fin de la perfección cristiana y como los medios se ordenan a ese fin. Y ahí entran deformaciones tan obvias coom el pensar que la ascética exagerada es cosas propia de religiosos o que los laicos no deben practicar nada de ella salvo cosas mínimas.

A todo esto corre pareja una cuestión litúrgica que ya en su día el beato obispo Don Manuel González puso de manifiesto: como la misa de los conventos abierta al pueblo en la baja edad media acabó con la misa propia de los fieles de las dióecesis que era la del obispo con su presbiterio. Por tanto el principio disgregador de la unidad litúrgica se encuentra ya en los religiosos aunque bajo especie de bien, como era el que llegara la predicación y la eucaristía a todos los fieles.

Un ronin católico dijo...

Es mucho más peligroso a mi modo de ver la deformación teológica que lleva a pensar que la contmplación es cosas sólo de religiosos o personas especiales. Pueden consultar al respecto a Royo Marín en su exposición sobre la oración cristiana, donde arremete severamente contra esa falsa percepción afirmando una y otra vez que todos pueden llegar a las alturas de los más altos místicos.

La principal frustración de las almas y de su retroceso espiritual es la falta de concienciación en los directores espirituales sobre este punto. Ni siquiera entre los mejores clásicos se encuentra unanimidad.

Y desde luego, tras el concilio, los principales responsables de la destrucción de la Iglesia son los religiosos. Porque si el clericalismo los había convertido en la élite a la que todos miraban (sobre todo los jesuitas) su corrupción ha resultado en el peor de los escenarios, como es obvio a cualquier observador objetivo.

Genjo dijo...

La clave del texto de Contemplata está en su referencia no a los religiosos sino a los que se pretenden laicos comportándose como religiosos. Y afirma: "Solamente el que sale del mundo (el religioso) puede postergar el orden propio y justo de las obligaciones familiares y sociales".

Un ronin católico dijo...

No es cierto del todo eso tampoco porque nadie puede entrar en religión si tiene cargos justos, sociales o familiares, que atender y aún una vez dentro el religioso puede y debe responder de los cargos que sujan ya sea como miembro de la comunidad o como miembro de una familia.

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
contemplata dijo...

Bueno, yo no dije que:
-la única causa de la descritianización esté en los religiosos de vida activa.
-ni tampoco, que los religiosos contemplativos deban ser bichos raros o lo sean,
-ni tampoco que no sea posible ser contemplativo fuera del estado de vida religioso...

REducir todo a una única causa no es mi estilo. Las causas de la descristianización son subordinadas y concurrentes. Pero no voy a entrar en eso ahora. El material de estudio para el que le interese se puede transcribir.

El problema es -gracias, Genjo-, que más allá del juicio que hagamos sobre el papel de los religiosos de vida activa (que no arrastran a sus flias.), los movimientos laicos no están conformes con la antropología realista y cristiana. Creo que eso al menos podemos acordar, ¿no?

Además, la experiencia muestra que estos laicos se borran de una auténtica participación en su patria. Siempre responden por obediencia y piensan en no dejar mal a sus grupos. Tampoco defienden el honor de la Iglesia. Entonces, ¿qué laicos son? ¿Qué cristianos son?

Un ronin católico dijo...

Yo acuerdo eso desde el principio: actitud antropología teolçogica errada, pero señalo el problema teológico de fondo. Apuntar a los síntomas no cura la causa, como suelen decir, aunque los revistamos de altura teológica sintomática.

Y lo que vengo a decir, que es mi bregar sobre el origen del elefante barroco, es que es algo mucho más antiguo de lo que se cree y un auténtico problema que cada época ha solucionado de un modo distinto, cambiando el uso conforme cambiaban los síntomas.

Un ronin católico dijo...

Cuando digo solucionado, quiero decir tratado, porque obviamente el problema persiste con sintomas distintos.

Anónimo dijo...

Ludovicus,

Yo no niego que los laicos estén llamados a la santidad. Tampoco creo que la ascética o la mística esté reservada a los religiosos, Arintero y Garrigou han sido claros al respecto, puede ser tan místico un monje como un casado.

Es un problemia de condición, de estado de vida. La de los religiosos es religiosa, la de los laicos es laical. El estado de vida religioso es mas perfecto que el laical, pero el individuo puede ser mas santo en uno u otro.
La santidad laical se desarrolla en un estado laical. Estos institutos de la familia en misión no son, por su naturaleza, laicales, como no es laico un numerario de la Obra, aunque lo digan.

El Plastas dijo...

¿Qué es el elefante barroco? ¿Por qué algunos tradis hablan del Barroco como si fuese una herejía?

Martin Ellingham dijo...

- Los matrimonios kikos misioneros pueden tener igual o mayor dependencia institucional que un religioso. Mayor cuando a la dependencia laboral-pastoral (externa) se agregan los vínculos internos ("espiritualidad", "dirección espiritual", etc.), y el desarraigo territorial.

- Una frase de Magda Goebbels (en el bunker):

“Yo pertenezco a mi esposo. Y mis hijos me pertenecen a mí”

Ya sabemos hasta qué punto llegó esta idea organicista de pertenencia de las personas a la familia y al Reich.

- El principal problema de identidad que acusan muchos de los numerarios que conozco es precisamente el que señala Ludovicus: se les ofreció algo laical, y la realidad de la vida terminó siendo otra cosa.

Saludos.

Genjo dijo...

De acuerdo con las tres observaciones de Ludovicus de ahora mismo y con las tres de Contemplata de 01:09.

contemplata dijo...

Una cosa más, sin pretender cerrar el asunto: la persistencia de las órdenes contemplativas no contradice lo que yo decía en el post sobre la influencia de las activas en el moldeo de la sociedad.
Ahora también existen órdenes contemplativas y con bastantes vocaciones, según parece. Y sin embargo...

Usar ese argumento es parecido a decir que "la doctrina de la Iglesia es siempre la misma". Claro. Pero la pastoral, no. Pero, la enseñanza concreta en sus circunstancias , no siempre es 'la misma' tampoco.

Si no, ¿de dónde vendría la primacía de la praxis que se vive y SE ENSEÑA?
La valoración de la praxis se ha ido progresivamente modificando hasta verla igual de valiosa o mejor inclusive que la theoría.
De eso se quejaba Petit de Murat O.P., de eso se quejaba Komar, de eso se quejaba Pieper, Pinckaers, Disandro (con sus peculiaridades), y otros, más o menos conocidos.

El tema es si esas órdenes contemplativas siguieron impregnando la sociedad o no; si siguieron dando el tono a la cultura o no.

Todo esto tiene que ver con rastrear el verdadero y multiforme origen del problema de la Iglesia actual. Que es postmoderna porque primero fue moderna. Y no nos olvidemos que la modernidad surge del corazón de la mala teología católica (nominalista, voluntarista, fideísta, racionalista).

Anónimo dijo...

Es como dice Beatriz. Se han ido acumulando, geologicamente, detritus intelectuales que engendran sistemas praxeologicos desviados. El pequeño error en el principio genera una gran aberración a la postre. Esto subsiste con la presencia de la gracia en personas admirables, pero atrapadas por dichos sistemas y por estructuras fallidas. La falta de ortopraxis nunca es gratuita: cobra sufrimientos indecibles. Todo voluntarista, todo obediencia, es una víctima y puede ser un victimario.

Genjo dijo...

Contemplata:
"El tema es si esas órdenes contemplativas siguieron impregnando la sociedad o no; si siguieron dando el tono a la cultura o no".
Nunca lo había pensado en esos términos. Me resultaría muy interesante que desarrollases un poco esta idea.
Supongo que te refieres a la época moderna, y la primera respuesta que se ocurre es negativa.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice: Agradezco a CONTEMPLATA sus esfuerzos pero sigo sin ver bien de qué va. Y cuando pienso en San Ignacio, San Juan de Dios, San José de Calasanz, San Vicente de Paul y, claro está, sus respectivas fundaciones no entiendo en qué hayan podido contribuir a una configuración menos cristiana de la sociedad que, además, al hacerse cada vez más urbana quedaba lejos del influjo natural de los monasterios.
RONIN dice: "el principio disgregador de la unidad litúrgica se encuentra ya en los religiosos aunque bajo especie de bien, como era el que llegara la predicación y la eucaristía a todos los fieles"
Y yo respondo que el que la predicación y la eucaristía lleguen a todos los fieles no es un bien aparente sino real. Habría que ver cómo funcionaba el clero diocesano secular.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Estimados, Contemplata parte de la tesis de que el catolicismo, a partir de la baja Edad Media y sobre todo en la contrarreforma y la propala ion de la Ratio Studiorum jesuítica, se impregnó de una concepción que otorgaba la primacía a la acción sobre la contemplación, a la voluntad sobre la inteligencia, al ascetismo y al esfuerzo sobre la gracia. es decir, lo contrario del monacato. América fue evangelizada con expresa prohibición del monacato, lo que redundo, en la tesis de Petit de Murat o.p., en grave detrimento de la cultura católica.
Algo de esto sintetice en Wanderer, "el elefante barroco". Pueden leerlo poniendo esas palabras en el buscador, junto con Ludovicus.

Un ronin católico dijo...

El elefante ya está presente en el Nuevo Testamento cuando por ejemplo se hace necesaria la aparición de los diáconos, Ludovico. Lo que ocurre que allí hay solución revelada clara desde la autoridad apostólica.

También diría que está presente en el ejemplo de la idealizada organización de la primera comunidad de Jerusalén, pero sin solución organizativa. En el castigo del matrimonio que se las quiso dar de listo aprovechando el elefante naciente parece que la solución empleada es la alusión a la imprescindible libertad por parte del apóstol.

"¿Acaso sin venderlo no lo tenías para ti, y vendido no quedaba a tu disposición el precio?"

Pero claro, no nos deja dicho el NT que pasaba por la mente de los que veían día tras día actos generosos y no podían imitarlos en la misma manera. A la larga, desaparecida la autoridad apostólica, confirmada en gracia, vendrían los problemas.

Lo mismo aparece cuando todos se van dando cuenta de que la Parusía no es inminente y el mero quedarse mirando al cielo no basta, como les había recordado el ángel en la ascensión.

Y así... el elefante comenzó a engordar con mejor o peor forraje.

Genjo dijo...

Pedro:
partiendo de la misma perplejidad que tú, y si no entiendo mal, se trata de que, en la modernidad, se produce en la Iglesia una suerte de desnonexión orgánica con la vida contemplativa, con los efectos que señala Ludovicus. Las nuevas realidades eclesiales serían un paso más en esa desconexión. ¿Me equivoco?

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice a GENJO: Me da la impresión de que todo esto son elucubraciones que no pueden dar pie a afirmaciones sólidas. ¿Se debilitó en la modernidad la percepción y vivencia de determinadas partes de la Revelación con la llegada de nuevas formas de vida religiosa? La verdad es que son de plena Edad Media órdenes de vida mixta: Franciscanos, Dominicos, Mercedarios, Trinitarios y otros. O sea que los monasterios contemplativos hacía siglos que no tenían la exclusiva. Y aunque no fuera así, ¿el enriquecimiento que las nuevas órdenes trajeron no compensa el conjunto como para hablar de descristianización?

MOLINA_C dijo...

La modernidad produce varias rupturas:

* Vida religiosa-cultura: las órdenes contemplativas (y las mixtas) medievales dejan de incidir en la cultura. Las congregaciones de vida activa mantienen una acción evangelizadora pero con decreciente arraigo cultural.

* Espiritualidad: de la lectio se pasa a la devotio.

* Primacía del intelecto práctico sobre el especulativo (Suárez): de aquí nacen varias calamidades actuales: voluntarismo, obediencieguismo, activismo.

* El orden político medieval (poder realmente limitado) se descompone en monarquías absolutas (concentran el poder político).

* Organización eclesiástica: asume progresivamente categorías tomadas del orden político moderno. El Papa como un monarca absoluto.

* Arte sacro: pierde su simbolismo. Se naturaliza.

Un ronin católico dijo...

Lo más importante a este respecto es el cierre en falso de la controversia De Auxiliis. Pero esta fue inevitable, así que el elefante engordó y engordó...

Genjo dijo...

Pedro:
no se trata de negar los frutos de santidad que se producen en la modernidad, sino de analizar las raíces de la desvirtuación de la vida cristiana que sufrimos, no personalmente, ya que nunca han faltado pecadores y grandes, sino en la vida de la Iglesia. Se trata de eso, ¿no?
Lo que apunta Molina creo que va en esa dirección. A Ronin, y lo siento, no alcanzo a seguirlo.

Anónimo dijo...

PEDRO HISPANO dice: gracias por las aclaraciones pero me retiro por falta de conocimientos históricos suficientes para moverme con seguridad en un terreno tan amplio y complejo. ¿No será más bien el protestantismo el que causa ese debilitamiento del influjo socio cultural del cristianismo?

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo.,

Echenle una ojeada al blog de Contemplata. Y si pueden, lean "Las fuentes de la Moral Cristiana", de Servais Pinckaers o.p. Ahí encontraran pistas. Bouyer también tiene escritos valiosos al respecto.

Anónimo dijo...

¡Qué debate interesante ha surgido a partir del post de Contemplata! Felicito y agradezco a Beatriz, a los autores de los comentarios tan jugosos y, por supuesto, a los miembros de la Redacción de esta página.

Anónimo dijo...

Semper Fidelis dixit:
La progresía antediluviana está sorprendida y asustada por el grado de desarrollo de la resistencia. En vez de amainar, se incrementa por momentos, ayudada por la red, que ha caído como bendición del Cielo.
La cacareada "libertad religiosa" se convierte en un slogan bonito para infobleep! cuando de discutir estos temas se trata. La Gestapo entra en acción y emplea el gran garrote papal contra los disidentes.Pero se abren día a día nuevos blogs católicos tradicionales y las opciones se multiplican. LA GENTE ESTA HAMBRIENTA DE SANA DOCTRINA y la van a buscar donde la hallen.
Lo siento por los neocones... se quedan en atrapados en la congeladora de la obediencia ciega y a rajatabla. Un limbo infernal del que no pueden salir y que hasta los podría a llevar a perder completamente la fé, a pesar del director espiritual, el Iraburrista en jefe. Saludos, amigos.

Coronel Kurtz dijo...

Sobre este tema, al que no conoce el texto, recomiendo del R.P. Petit de Murat O.P, "Carta a un trapense". Gentileza del Doc Martin.