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lunes, 1 de julio de 2013

La belleza salvará al mundo

Escultura de Francisco, realizada en fibra de vidrio y resina.

La papolatría no existe, es un invento de los malvados “filo-lefebvrianos”. Así lo ha entendido el rector de la Catedral de Buenos Aires, el Pbro. Alejandro Russo, organizando un festival artístico en honor S.S. Francisco. Para contribuir a la desmitificación del Pontificado, y enfatizar que el Papa no es un Príncipe del Renacimiento, se va a inaugurar un museo temático dedicado a Jorge Mario Bergoglio. Con el complemento de una escultura de Fernando Pugliese, que tampoco es un artista del Renacimiento. Compartimos la noticia con nuestros lectores junto a un vídeo del padre César, que nada tiene que envidiar a un Palestrina.

La belleza salvará al mundo. Y el feísmo, desertificará a la Iglesia.


Papamanía: la Catedral será sede de rock y fe

Se quitarán las filas de bancos en el interior de la Catedral Metropolitana. Apenas un par de metros delante del púlpito donde Jorge Bergoglio celebraba misa como arzobispo porteño, se montará un escenario con pantallas y equipo de sonido. El interior del principal templo católico de la Argentina, el mismo donde también descansan los restos del General José de San Martín, libertador de América, se convertirá mañana en la sede de una jornada para festejar al papa argentino que incluirá la presentación de bandas de pop cristiano encabezadas por el grupo del famoso cura rockero "Padre César y sus pecadores", junto con los músicos de Alejandro Lerner. 
Con una imagen tamaño natural del papa Francisco, una placa recordatoria de su paso por Buenos Aires y la próxima inauguración del museo "Jorge Bergoglio" en la Catedral Metropolitana, la arquidiócesis de Buenos Aires clausurará el sábado una semana de oración por el pontífice argentino. El rector de la Catedral de Buenos Aires, el padre Alejandro Russo, explicó que la semana de actividades concluirá con la celebración del Día del Papa, solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo. Con el lema "Buenos Aires con el Papa reza por la Iglesia y con la Iglesia reza por el Papa", las actividades incluirán la instalación de una imagen tamaño natural de Francisco, realizada por el escultor Fernando Pugliese, que será exhibida desde el sábado en el templo mayor de la Argentina. 
Ayer al mediodía se colocó en el interior de la iglesia una placa recordatoria, con referencias históricas a la vida de Bergoglio, al cumplirse ese día el 21 aniversario de su consagración episcopal, que recibió en la Catedral de manos de Antonio Quarracino. Según adelantó Russo, para el domingo 7 se julio está prevista la inauguración del museo dedicado a la figura de Bergoglio, con objetos personales y litúrgicos que utilizó durante los 15 años de su ministerio pastoral en la Ciudad. 
El museo llevará el nombre de "Cardenal Jorge M. Bergoglio" y estará ubicado en el interior de la Catedral situada frente a la Plaza de Mayo, en unos salones dispuestos a la izquierda de la nave central del principal templo católico de la Argentina. 
Tras la elección de Bergoglio como Papa el pasado 13 de marzo, la Catedral porteña se convirtió en un punto ineludible de visita de numerosos fieles y turistas que buscan conocer el lugar donde residió y predicó Francisco en los últimos años. 
Entre otras de las actividades previstas para esta semana, el viernes la Acción Católica realizará "gestos misioneros" en la Plaza de Mayo, e invitará a rezar por el papa argentino. 
El sábado a las 18, el obispo auxiliar de Buenos Aires, Eduardo García, presidirá la misa por el Día del Pontífice, mientras que el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mario Poli, recibirá ese mismo día en el Vaticano el palio -el ornamento que usan el Papa y los arzobispos metropolitanos- de manos de Francisco.
Fuente:

jueves, 30 de agosto de 2012

La decadencia del arte sagrado


No existe una escuela en la que se enseñe el arte cristiano en el sentido en que aquí hemos definido  arte cristiano". Puede muy bien haber, por el contrario, escuelas donde se enseñe el arte de iglesia o el arte sacro, el cual, dado su objeto propio, tiene también sus condiciones propias (y que tiene también, por desgracia, una terrible necesidad de que se lo levante de la decadencia en que ha caído).
De esta decadencia no hablamos aquí, habría demasiado que decir. Citemos solamente estas líneas de Marie-Charles Dulac: "Hay algo que yo desearía y por lo cual ruego: que todo lo que es bello sea traído de vuelta a Dios y sirva para alabarlo. Todo lo que vemos en las creaturas y en la creación, todo debe serle devuelto, y lo que me aflige es ver a su esposa, nuestra Madre la Santa Iglesia, ornarla de horrores. Es tan feo todo lo que la manifiesta exteriormente, a ella que por dentro es tan bella, todos los esfuerzos se encaminan a hacerla grotesca; su cuerpo ha sido, desde el comienzo, entregado desnudo a las fieras; después los artistas pusieron toda su alma en adornarla, mas luego la vanidad y por último la industria se mezclaron en esto y así disfrazada se la entrega al ridículo. Que es otro género de fiera, menos noble que un león, y más malo…" (Carta del 25 de junio 1897).
"...Se satisfacen con una obra muerta… Se hallan en un nivel inferior, en cuanto a comprensión del arte. No hablo ahora del gusto público; y eso, lo observo ya deSde la época de Miguel Ángel, de Rubens, en los Países Bajos, donde me es imposible encontrar alguna vida del alma en esos cuerpos rollizos. Comprendéis que no hablo tanto del volumen como de la privación completa de vida interior, y eso a continuación de una época en la que el corazón se había dilatado tan a gusto, se había hecho oír con tanta franqueza; se volvieron, tras todo eso, a los manjares groseros del paganismo para llegar hasta la indecencia de Luis XIV.
"Pero bien sabéis que lo que hace al artista, no es el artista; son los que oran. Y los que oran no tienen otra cosa que lo que piden; hoy no se les ocurre siquiera buscar algo más. Tengo esperanzas de que apunten algunas luces; pues si consideramos a los griegos modernos que imitan las rígidas imágenes de los tiempos -pasados; los protestantes, que no hacen nada, y los latinos, que hacen cualquier cosa, encuentro que en verdad el Señor no es servido por la manifestación de lo Bello, que no es alabado por las Bellas Artes en proporción a las gracias que El les ha otorgado, que incluso ha habido pecado al rechazar lo que era santo y estaba a nuestra disposición, tomando en cambio lo que estaba manchado". (Carta del 13 de mayo de 1898), Véase sobre el mismo tema el ensayo del abate Marraud, "Imagerie religieuse et Art populaire", y el estudio de Alexandre Cirigria, "La Décadence de l'Art Sacré" (nueva edición corregida y aumentada, París, ed. Art. Catholique).
A propósito de este libro, que considera ''como el análisis más completo y más penetrante" que haya aparecido "sobre este afligente asunto", Paul Claudel escribía, en una carta importante a Alexandre Cingria:
"Ellas [las causas de esta decadencia] pueden resumirse todas en una sola: es el divorcio -cuya dolorosa consumación vio el siglo pasado- entre las proposiciones de la Fe y esas facultades de imaginación y de sensibilidad que son eminentemente las del artista. Por una parte una determinada escuela religiosa (principalmente en Francia, donde las herejías del quietismo y del jansenismo han venido a exagerar su carácter de una manera siniestra) ha reservado en el acto de adhesión religioso un papel demasiado violentamente exclusivo al espíritu despojado de la carne, siendo así que lo que ha sido bautizado y lo que debe resucitar el último día es el hombre entero en la unidad integral e indisoluble de su doble naturaleza. 
Por otra parte, el arte posterior al concilio de Trento y conocido generalmente bajo el nombre absurdo de arte barroco -por el cual experimento, como sabéis, la más viva admiración, lo mismo que vos-, parece haber tomado por objeto, no ya como el arte gótico el representar los hechos concretos y las verdades históricas de la Fe a los ojos de la muchedumbre a la manera de una gran Biblia desplegada, sino el mostrar con estrépito, con fasto, con elocuencia, y a menudo con el patetismo más emocionante, ese espacio vacante como un medallón cuyo acceso está prohibido a nuestros sentidos aparatosamente rechazados. Y tenemos así esos santos que por su rostro y actitud nos indican lo inefable y lo invisible, y todo el pulular desordenado del ornamento, y los ángeles que en un torbellino de alas sostienen un cuadro indistinto y disimulado por el culto, y las estatuas que están como agitadas por un gran soplo que viene de otra parte. Pero ante esta otra parte la imaginación se inhibe intimidada, desalentada, y consagra todos sus recursos a la decoración del marco cuyo objeto esencial es honrar su contenido por medio de procedimientos casi oficiales y muy pronto degenerados en recetas y en formulismos triviales."
Después de haber notado que en el siglo XIX la "crisis de una imaginación mal alimentada" ha consumado el divorcio entre los sentidos “apartados de ese mundo sobrenatural que nada se hacía por hacérselo accesible y deseable", y las virtudes teologales, Claudel prosigue: “Por ahí llega a hallarse secretamente lesionado, junto con la capacidad de tomar en serio su objeto, el resorte esencial del creador que es la imaginación, o sea el deseo de procurar inmediatamente a sí mismo y al prójimo... por sus recursos propios, con la ayuda de elementos compuestos juntos, una cierta imagen de un mundo a la vez delicioso, significativo y razonable.
"En cuanto a la Iglesia, al perder la envoltura del Arte, ha quedado en el siglo pasado como un hombre al que se ha despojado de sus vestidos, vale decir, que ese cuerpo sagrado hecho de hombres a la vez creyentes y pecadores se ha mostrado por vez primera materialmente a los ojos de todos en su desnudez y en una especie exposición y de traducción permanente de sus debilidades y de sus llagas. Para quien se atreve a mirarlas, las iglesias modernas tienen el interés y el patetismo de una confesión bien cargada. Su fealdad, es Ja exhibición al exterior de todos nuestros pecados y de todos nuestros defectos: debilidad, indigencia, timidez de la fe y del sentimiento, sequedad del corazón, disgusto por lo sobrenatural, predominio de las convenciones y de las fórmulas, exageración de las prácticas individuales y desordenadas, lujo mundano, avaricia, jactancia, malos modos, fariseísmo, hinchazón. 
Pero, sin embargo el alma en el interior permanece viva, infinitamente dolorosa, paciente y a la espera; esa alma que adivinamos en todas esas pobres viejas tocadas de sombreros extravagantes y lamentables, a cuyas oraciones me hallo mezclado desde hace treinta años en las misas rezadas de todas las capillas del mundo... Si, aun en esas iglesias hoscas como Notre-Dame- des-Champs, como Saint-Jean­ l'Evangelíste de París, como las basílicas de Lourdes, más trágicas para quien bien las considere que las ruinas de 1a Catedral de Reims, Dios está ahí, podemos confiarnos a Él, y El puede confiarse a nosotros para que le proporcionemos siempre por nuestros pequeños medíos personales, a falta de un digno agradecimiento, al menos una humillación tan grande como la de Belén" (Revue des Jeunes, 25 de agosto de 1919).
Tomado de:
Maritain, Jacques. Arte y escolástica. Ed. Club de Lectores, Bs. As., 1972, Ps. 201-204.

lunes, 14 de mayo de 2012

Ecos tridentinos: Goethe


JohannWolfgang Goethe (1749-1832) fue deísta, anticlerical y singularmente anticatólico. A pesar de lo cual nos ha dejado un testimonio sobre la belleza de los ritos de la Semana Santa en la basílica de San Pedro en Roma:
“La música de la capilla es de una belleza que no se puede pensar. Particularmente el Miserere de Allegri y los llamados Improperios, que son los reproches hechos por el Dios crucificado á su pueblo, se cantan el Viernes Santo á la mañana. El momento en que el Papa, desprovisto do toda su pompa, baja del trono y va a adorar la Cruz, quedando todos los demás, cada uno en su sitio, silenciosos, y el coro empieza: Popule meus, quid feci tibi es una de las ceremonias más hermosas de estas funciones notables (…) Hay que concederles que las tradiciones cristianas las ponen en obra a la perfección. En los oficios del Papa, sobre todo en la Capilla Sixtina, cuanto do ordinario es desagradable en el culto católico, hácese con gusto admirable y perfecta dignidad. Mas eso sólo acontece en el lugar en que, desde hace muchos siglos, todas las artes están al servicio de la religión.” (VIAJE A ITALIA. Tomo II, Madrid: 1891. Ps. 354-355).
Un testimonio que reafirma la importancia de la via pulchritudinis como forma de acercarse a la fe.  El Miserere de Allegri puede escucharse aquí y los Improperios aquí

sábado, 5 de mayo de 2012

Barroco boliviano


Luego del Vaticano II se ha hablado de inculturación hasta el cansancio. La Iglesia ha padecido toda clase de experimentos musicales desacralizadores y trufados de feismo. En palabras de Joseph Ratzinger:  "..una Iglesia que ejecute sólo “música de moda” se abandona a lo inútil y se vuelve ella misma inútil. A ella han sido confiadas incumbencias más elevadas. Tiene la tarea – como ha sido dicho del templo veterotestamentario – de ser lugar de la “gloria” y así ciertamente también el lugar en que se lleva el lamento de la humanidad a los oídos de Dios. La Iglesia no debe contentarse con lo que resulta útil a la comunidad; ella debe despertar la voz del cosmos y, al glorificar al Creador, tomar del cosmos su magnificencia, hacerlo espléndido y de este modo bello, habitable, amable. El arte que la Iglesia ha creado es, junto con los santos que en ella han crecido, la única “apología” verdadera que ella puede exhibir para su historia. " 

 En Bolivia todavía se cultiva un estilo de música denominado barroco misional. Usada como instrumento de evangelización por los jesuitas, esta modalidad del barroco tiene características específicas que la distinguen del barroco europeo. La historia del barroco misional  está ligada a los nativos que mantuvieron esta música viva a través de la historia, copiando las partituras y  sobre todo a través de la tradición oral. Fruto de la investigación de las últimas décadas se ha logrado sacar a la luz miles de partituras del período virreinal. 
El Ensamble Moxos, considerado el "buque insignia" de la Escuela de Música de San Ignacio y uno de los principales embajadores de la Bolivia indígena. Su archivo de historia de la música barroca supera las 14.000 páginas, rescatadas por la propia Escuela de Música,  un ambicioso proyecto social y cultural que enseña gratuitamente a más de 200 niños y adolescentes indígenas.






viernes, 20 de enero de 2012

Los deplorables kikonos


UNO. "Y el arte moderno religioso de los pueblos ricos descristianizados, para ser fiel al mundo secular y «estar al día», asumirá no pocas veces fealdades del arte moderno, aunque con ello renuncie a desarrollar la inmensa belleza de las tradiciones estéticas cristianas." (José Mª Iraburu).
DOS. "Lo que hace Kiko es reproducir, aportando elementos de modernidad del siglo XX (Picasso, Matisse, Mondrian, Brake…), imágenes iconográficas según los cánones* de la pintura sagrada." (Juan Pablo Civil, uno de los integrantes del equipo de Kiko Argüello en la Almudena).
TRES. "En el mejor de los casos, los dibujos de Picasso no son recomendables, y el Ángel de Webber es horrible. Tal vez estaba ebrio." (Paul Johnson).
CUATRO. "Por unanimidad, los académicos de Bellas Artes rubricaron un comunicado en el que consideran que las modificaciones en la decoración de laCatedral de la Almudena con motivo del matrimonio de S. A. R. el Príncipe de Asturias (consistentes en la colocación de una serie de pinturas y vidrieras sobre el presbiterio) «alteran de forma muy negativa la visión de la girola de la Catedral. Por ello, la Corporación deplora que los encargos realizados por el Cabildo para el ornato y decoración de interiores de un monumento arquitectónico tan significativo no se hayan hecho con el rigor y la exigencia profesional mínimamente necesarios»" (Diario ABC, 26-05-2004).
CINCO. “Hay algo que yo desearía y por lo cual ruego: que todo lo que es bello sea traído de vuelta a Dios y sirva para alabarlo. (…) Me aflige ver a la esposa de Cristo, nuestra Madre la Santa Iglesia, ornada de horrores, así disfrazada se la entrega al ridículo” (Marie-Charles Dulac).





* N. de R.: Arguello viola los cánones iconográficos de las iglesias orientales al tomar modelos humanos para pintar el rostro de Cristo. El resultado distorsiona la función de la imagen sagrada destinada al culto.

domingo, 2 de octubre de 2011

Beato Angélico: predicar con los pinceles


Los grandes pintores hablan más con los pinceles y colores que con las palabras. Fray Juan Angélico de Fiésole, más conocido como Beato Angélico, es uno de ellos. El Papa Pío XII comenta así su predicación:

“La exposición que hace de los temas es sencilla y lineal, modelada al estilo de los mismos evangelistas. Sus personajes revelan siempre una intensa vida íntima, que transfigura los rostros, los gestos, sus actitudes. Narrando y describiendo al pueblo los misterios divinos se manifiesta como el atento “predicador” tal como realmente lo es: busca provocar en un primer momento por los elementos descriptivos y decorativos una admiración inmediata, para a continuación, hablar serenamente a la intimidad de las almas. Por una parte busca inculcar las verdades de la fe, persuadiendo los ánimos con las formas su de belleza; por otra parte se propone inducir a los fieles a la práctica de las virtudes cristianas, proponiendo modelos amables y atrayentes. Por esta segunda finalidad su obra se transforma en un mensaje perenne de cristianismo viviente, y a la vez, también, un mensaje profundamente humano que se apoya sobre la fuerza , trascendente al hombre, de la misma religión. Por esta fuerza todo hombre que se pone en contacto directo con Dios y sus misterios, se transforma a semejanza de Dios en su santidad, belleza y bienaventuranza: se hace, pues, un hombre que refleja el designio original de Dios sobre él. El pincel de Fray Angélico da vida de este modo a un tipo de hombre-modelo, no diverso de los ángeles, en el cual todo es equilibrado, sereno y perfecto: es el modelo de hombres y de cristianos, quizá poco frecuente en las actuales condiciones de vida terrena, pero que deben ser propuestos como modelos a la imitación del pueblo.”