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martes, 30 de agosto de 2016

El donatismo histórico

En una entrada precedente barruntamos una caracterización del donatismo político (al cual llamamos donatismo por analogía, con denominación extrínseca). Ahora, nos parece interesante exponer algunos rasgos del donatismo histórico, movimiento cismático, sectario y al finalmente herético.
No pocas veces se reduce el donatismo a un problema teológico-sacramental. Por lo cual haremos una breve descripción general del donatismo, mencionaremos algunas de sus tesis teológicas fundamentales y otras relativas a la vida política. No vamos a trazar una comparación con el donatismo político. Queda en cada lector interesado buscar semejanzas y diferencias, si le interesa.
Para la caracterización del donatismo histórico tomamos textos de la introducción de Pedro Langa a los Escritos antidonatistas de San Agustín (BAC, Tomo XXXII).
I. Historia.
- El donatismo (en adelante, D.) fue un fenómeno multicausal de la cristiandad primitiva:
El parecer de los estudiosos data los orígenes donatistas entre los años 306-307 y 311-312…
Los orígenes de ese complejo fenómeno religioso y madre de todas las divisiones que fue el D. responden a causas múltiples, próximas y remotas. Por un lado, el contexto geopolítico de una historia a la vez etnográfica, social, económica, cultural y política, cuyo término clave es romanización. Este movimiento provoca en África del Norte, frente a claras adhesiones de las capas altas de la sociedad, sentimientos de protesta y rebeldía a cargo de la gente humilde y proletaria, indígenas o bereberes del campo, en su mayor parte decididos a sacudirse el yugo fiscalizador de Roma…
- Pero un factor importante, no siempre tenido en cuenta, fue el político, la relación de la Iglesia con el Imperio Romano:
[el D. tenía una] indisimulable fobia contra las autoridades de Roma...
[no obstante,] lo verdaderamente novedoso del caso es que los donatistas apelan a Constantino de tal modo que desde el principio sus diferencias reciben el tratamiento de un proceso civil y no eclesiástico, puesto que los tribunales están integrados por eclesiásticos delegados del emperador, y la sentencia será no contra cismáticos, sino propiamente hablando contra auténticos calumniadores. Así empieza el contencioso. Andando el tiempo asomarán los delitos de cisma y de herejía…
- El recurso al brazo secular contra los donatistas fue contraproducente:
Constantino procedió contra los donatistas dictando una severísima ley en la primavera del 317, que, si bien no llegó a afectar más allá de los límites cartagineses, golpeó duro a la secta. Se ordenaba en ella la confiscación de iglesias donatistas y el exilio para sus obispos. Las comunidades donatistas cartaginesas fueron el blanco principal, pero el partido, lejos de venirse abajo con tan dura medida, salió reforzado. En no pocos casos, las víctimas de la represión consiguieron ser equiparadas a las del 303, cuando Diocleciano.
- Uno de los “éxitos” más resonantes del D. fue presentarse ante el pueblo sencillo como una “Iglesia de los mártires”, una comunidad de puros, que no entra en componendas con el poder político corrupto. Pero el D. fue, en realidad, un grupo de victimarios que desplegó una estrategia victimista:
A primera vista da la impresión de encontrarnos ante una Iglesia mártir, perseguida dentro de su mansedumbre. La realidad, sin embargo, impone aclarar que el D. jamás se caracterizó por nutrir sentimientos pacifistas, y que precisamente este capítulo jurídico pertenece a uno de los momentos de más despiadada persecución anticatólica, a la postre extensiva a quienes, ya dentro, ya fuera, no comulgaran con las ideas del partido
- Esta “Iglesia de los mártires” terminaría en un claro espíritu sectario.
II. Algunas notas.
- Un fenómeno polifacético:
No es cosa fácil interpretar el D. Constituye un argumento complejo, de muchas ramificaciones y, en consecuencia, significados que todavía hoy suscitan opiniones encontradas. Destacan en él, fundamentalmente, dos aspectos, el histórico y el teológico. Pero está claro que tanto el uno como el otro vienen a ser, insisto, como ríos con muchos afluentes. Dentro de la teología van el martirio, los sacramentos, la eclesiología, la sinodalidad, la paz y la unidad, con matices ecuménicos, por cierto, de gran resonancia en los momentos actuales. Junto a la historia, es preciso nombrar la sociología, las relaciones Iglesia-Estado, el poder civil, la trascendencia del error en cuestiones religiosas, las intrigas políticas, los grandes intereses nacionales y hasta la moralidad del recurso a la fuerza armada.
- Los circunceliones reflejan el aspecto económico-social del D.
Qué representasen los circunceliones dentro del D. es algo aún por ver en sus justos límites. Ocurre otro tanto con su verdadera condición. ¿Monjes vagabundos? ¿Bandoleros incontrolados? ¿Matones a sueldo? ¿Por qué una alianza entre donatistas y circunceliones y quiénes fueron los primeros en dar tal paso? ¿Sólo hubo en ello razones políticas?”
[hubo relación entre donatistas y circunceliones] pero ésta es compleja a la hora de su estudio. Compleja por las semejanzas con el D., en el que es dable advertir: 1) una religión centrada en el culto a los mártires, que a veces empuja a verdaderos suicidios, incluso colectivos; 2) una mentalidad sectaria, con su típica intransigencia y el simplismo en la estrategia de oposición. Pero, al propio tiempo, compleja también por las disparidades: 1) es difícil sostener que los donatistas se preocuparan de reivindicaciones sociales al estilo de los circunceliones; 2) tampoco parece que los donatistas pusieran especial énfasis en vengar de las humillaciones de los oprimidos, por ejemplo, usurpando tierras a los terratenientes, que era otro de los puntos muy comunes de los circunceliones
- En cuanto al uso de la fuerza, los circunceliones demuestran "mentalidad" y “síntomas de cruzada, pues a menudo responden a represalias típicas de guerra santa.” Pero su belicosidad está impulsada por profundos errores teológicos.
- Perversión ideológica del martirio:
La célebre frase tertulianista sangre de mártires, semilla de cristianos, de perlas en el ministerio pastoral de San Cipriano, no tardó en ser cuidadosamente usufructuada por el partido, cuya teología convirtió el martirio en señal de la presencia del Espíritu Santo en la Iglesia. El afán por relacionar estrechamente al Espíritu Santo con el martirio pone de manifiesto, en fin, el decidido propósito de sacarle el máximo provecho a la represión imperial, auto-proclamándose los cismáticos de este modo herederos directos de la Iglesia de los mártires, o sea, quienes encarnaban la verdadera Iglesia de Cristo.
III. Católicos y donatistas ante la Iglesia y el Imperio Romano.
- Una forma mentis sectaria:
El espíritu sectario que no tiene, como es obvio, domicilio fijo, conlleva en quienes lo practican la convicción de ser los puros y elegidos; con frecuencia, el complejo persecutorio, la sensación de ser siempre víctimas, y correspondientemente la seguridad de llevar la razón contra todo el mundo, y más, por supuesto, si ese mundo se llama autoridad. De hombres heridos por este espíritu siniestro cabe esperar el desdén hacia los demás, un carácter inflexible y monolítico en las apreciaciones y, por resumirlo en una sola frase, la conducta fanática en las ideas y en los hechos. 
- Errores teológicos y anacronismo histórico:
Se enfrenta el D. a la Católica no ya sólo por juzgar a ésta unida al poder lo cual sería a fin de cuentas una razón política, sino porque obedece a líneas teológicas distintas. Si los católicos integran la Iglesia de los Santos Padres, los donatistas se remitirán a la Iglesia de los mártires. Discurren al margen de los Padres, puesto que se resisten rotundamente a enfocar el mundo y plantear las cosas sobre la forma dual del poder político y la cultura filosófica… Todo el afán de los donatistas será siempre permanecer en las condiciones vividas por la primitiva Iglesia de los mártires, o sea, nada de cambiar; comportarse como si no hubieran transcurrido años de grandes transformaciones en la sociedad, como si a los encrespados oleajes en el mar de la historia eclesiástica no hubiera sucedido la calma y soplado los vientos propicios para la barquilla de la Iglesia. 
Su animosidad contra un Estado agente del diablo, que podría servir, en un Imperio pagano, de inquina persecutoria, no se tiene en pie con la paz constantiniana. Tal vez este aspecto a que me acabo de referir sea uno de los que mejor revelan la conducta anacrónica de los donatistas, aferrados a sus viejas tesis de repudio y oposición al poder temporal. Una razón de peso para explicar el por qué del fenómeno reside en el espíritu sectario. El hace que los donatistas se conviertan en Iglesia absolutamente cerrada, de espaldas por completo a componendas con el Estado, la sociedad, la cultura y, naturalmente, quienes establezcan algún acuerdo con ese Estado, esa sociedad abierta y esa cultura plural. Por consiguiente, también contra la Católica, que se relaciona y hasta colabora con el poder.
- La aversión del D. hacia el poder político:
Explica también este espíritu sectario la hostilidad de los donatistas con las autoridades civiles, de las que intentarán aprovecharse siempre que las circunstancias se lo brinden. Serán Iglesia de los mártires mientras las cosas rueden mal para sus intereses de partido, siempre que salgan condenados de los tribunales, lo que denota una incoherencia que ciertos especialistas apenas advierten. Por mucho que se declaren hostiles al poder de Roma, ellos son los primeros en recurrir a Constantino. 
- El D. siempre tiene razón:
Los D. tenían siempre la razón; sus oponentes, el error, como es de ley en esta lógica sectaria. Con ellos, puros; fuera de ellos, traditores. Y no había manera de salir de ahí. Todo intento de diálogo estaba condenado al fracaso. Contaban con personalidades de relieve, de gran capacidad organizadora, oradores y hasta dialécticos de la altura de Petiliano, por ejemplo, pero su dogmática dejaba que desear 
Toda la discusión con los católicos se centraba en lo siguiente: nosotros somos la Iglesia; vosotros, los traditores, o si no los cómplices lejanos de aquellos primeros traditores, y en última instancia los que ahora colaboráis con los que nos persiguen. Dada esta premisa, la conclusión era pura lógica deductiva, rígida como las matemáticas…
Penosa discusión la que se entablara con ellos; propia de oídos sordos. Parapetados detrás de un talante monolítico, rebeldes a matices y distingos, con el simplismo característico del temperamento africano, probablemente muy del gusto de un pueblo llano, poco exigente de racionalidad y, en consecuencia, campo de cultivo para la intransigencia cismática, los donatistas se hacían intratables con ese negarse en redondo a cualquier diálogo sereno.
- Una teología rudimentaria, con mala filosofía de base:
Hasta el discurso propiamente teológico encontraba dificultades al no querer ellos distinguir entre realidad espiritual y corporal, lo que, traducido a principios morales, significaba no contentarse con la separación espiritual de los pecadores, propugnando incluso la corporal. Tampoco diferenciaban entre pecados personales y étnicos, sino que preferían atenerse a las taras de grupo. Y, por último, se les hacía incomprensible una acción espiritual de Cristo que no se identificara con la corporal del ministro…
- Finalmente, el D. cae en la tentación del fariseísmo:
Naturalmente que las conclusiones de tales postulados afectaban a la doctrina de la Iglesia, de los sacramentos y de la unidad. Por lo que atañe a la mentalidad eclesiológica del D., el carácter elitista y sectario se dejó sentir asimismo en la contumaz pretensión de reivindicar para ellos la nota de catolicidad y en la ambicionada identificación de las exigencias de plenitud con su pureza eclesial, entendida a su manera dentro del discurso teológico.

lunes, 8 de agosto de 2016

De fundadores y fundaciones

A raíz de una noticia reciente reproducimos el contenido de dos entradas de Wanderer sobre fundadores y fundaciones.
De fundadores y fundaciones
Prometí a los lectores de este blog una nota respecto a un problema que preocupa mucho a la Santa Sede.
Hay un fenómeno que ha marcado las últimas décadas. Congregaciones, movimientos u otras figuras institucionales de reciente constitución en la Iglesia son objeto de denuncias por conductas del fundador y/o por maneras de manejarse estructuralmente en la vida de la asociación.
Hay algunos rasgos comunes, que se dan en todos ellos o algunos de ellos, en la mayor parte de los casos.
a) Se trata de asociaciones recientes y de matriz tradicionalista o (neo) conservadora (para el caso no hace falta entrar en precisiones y matices). Las corrientes secularistas no suelen generar asociaciones de vida religiosa. Lo que no es de extrañar, porque las tendencias secularistas suelen ser estériles. Más aún, órdenes y congregaciones de fuerte arraigo histórico, cuyos miembros están en crisis de identidad como religiosos, arriesgan extinguirse por falta de vocaciones. En el contexto secularista de occidente, la ausencia de una fuerte presencia de lo sagrado no atrae a los jóvenes a una vida consagrada.
b) Tienen una clara identidad simbólica, hábito, prácticas y devociones establecidas con rigor, estricta normatividad disciplinar.
c) La figura del fundador es muy marcada, como un punto de referencia absorbente y omnipresente, que desplaza la configuración con los vínculos interiores y exteriores con la jerarquía universal y diocesana, también condiciona la vinculación interior y exterior con los demás miembros de la Iglesia (incluidos familia y amigos).
d) Los problemas que se denuncian giran en torno a tres ejes, frecuentemente presentes todos ellos y en algunos casos uno o dos de ellos. Es notable cómo un eje promueve el otro. Estos tres ejes se dan también en asociaciones religiosas o espirituales ajenas a la Iglesia Católica.
1) El más común es la cuestión de la libertad de los miembros. El personalismo del fundador, o ese rasgo volcado a una estructura, genera una absorción o pérdida de la autonomía personal. En casos se denuncia un real “lavado del cerebro”. Es el problema más complejo para discernir; porque los límites son difusos o difíciles de objetivar. Frecuentemente jóvenes, que tienen carencias familiares o se sienten amenazados en su vida cristiana por el contexto secularista, son atraídos por la seguridad que les ofrecen estas propuestas. Muchos formadores de órdenes tradicionales, y con indudable fidelidad a su identidad, refieren casos de jóvenes occidentales con inquietud vocacional que no resisten un proceso de discernimiento y maduración, con educación de la libertad y la autenticidad en el contexto actual. Son tentados y atraídos por las propuestas más absorbentes y asegurantes, que les quitan desafíos, les dan rasgos externos (hábito, signos, lugares no seculares) y los ingresan con inmediatez. También suele darse un flujo de ingresos y salidas en cantidad; pero a veces es muy grave la situación humana, psicológica y espiritual de los miembros que salen, sobre todo después de crisis profundas (más o menos proporcional al tiempo de vinculación o permanencia con la asociación). Esto se profundiza cuando han sido llevados fuera de su país o contexto sociocultural y familiar.
2) Otro problema es la cuestión sexual. Son varios los fundadores que han sido denunciados por abusos sexuales; más frecuentes en casos masculinos (homosexuales, efebofilia). La absorción de la personalidad y la fragilidad psicológica de los jóvenes suele ser el contexto de estos hechos. También hay casos en donde el esquema se repite a escala en el interior de la asociación. Se trata de un problema gravísimo, análogo y diferente de los casos de pedofilia o efebofilia que se dan en el ámbito pastoral (educativo, parroquial, etc…), como también en familias, otras religiones y escuelas no religiosas.
3) El tercer problema es de tipo económico. En algunos casos, son los miembros y/o sus familias quienes padecen abusos en este sentido. En otros casos se denuncia manejos a favor de las obras de la asociación o de las personas que la dirigen, que no responden a criterios éticos y/ o legales.
A la Santa Sede llegan denuncias de todo tipo, a veces se trata de asociaciones de derecho diocesano y por tanto debe intervenir primero el Ordinario del lugar. Excepto en los delicta graviora de índole sexual, donde hay una jurisdicción inmediata de la Santa Sede a donde el Ordinario debe remitir lo actuado. Pero también hay denuncias de casos en donde no se trata de asociaciones reconocidas canónicamente, y por tanto no hay jurisdicción para actuar sobre la supuesta institución.
Para tener una idea podemos enumerar algunos casos más resonantes y donde hubiera algún tipo de miembros argentinos. Obviamente el más notorio es de los Legionarios de Cristo del p. Maciel, en vías de reestructuración. La Pía Unión del Sagrado Corazón de Karadima en vías de disolución. El Opus Dei, cuya normativa interna fue reformada ex officio por el papa Benedicto XVI para garantizar la libertad de los miembros. Los Franciscanos de la Inmaculada que están intervenidos no por la misa tridentina, sino por la cuestión de la autoridad del fundador p. Manelli y defectos en la formación. El Instituto del Verbo Encarnado con el fundador p. Buela separado y bajo observación. La Comunidad Emanuel o de las Beatitudes con el fundador p. Ephraim Croissant y dos cofundadores sancionados y separados. La comunidad de Mamma Ebbe (Ebbe Giogini) condenada penalmente por los tres problemas y disuelta. La comunidad Koinonía de Juan Bautista del p. Argañaraz, que fue condenado y cumplió la pena por delitos económicos; la comunidad funciona bajo observación. Los Heraldos del Evangelio y el Reino de María, su fundador, Joao Clá Dias y la organización, bajo observación. La Fraternidad de la Misericordia Divina cuyo fundador Teófilo Rodríguez ha sido procesado; ya está en libertad y bajo observación. La comunidad San Martín de Tours y Nueva Jerusalén, vinculada a una vidente y que ha tomado una deriva cismática. La comunidad Punto Corazón con el fundador el p. Thierry de Roucy condenado. El Sodalicio de Vida Cristiana cuyos máximos exponentes Luis Fígari y German Doig han sido hallados culpables (en el segundo se intentaba iniciar un proceso de beatificación, que fue suspendido). La Comunidad Saint Jean cuyo fundador el p. Philippe ha sido oficialmente acusado, aún después de fallecido; la comunidad continúa normalmente. Los Franciscanos de la Renovación cuyo fundador el p. Benedict Groeschel ha sido amonestado. Los Misioneros de Cristo Sacerdote originados en el vidente mexicano Juan Angel Collado, cuestionados por lavado de cerebro.
El movimiento Comunión y Liberación además de haber tenido casos particulares de miembros de renombre (clérigos y laicos) con acusaciones y procesos, también ha sido observado por algunos hábitos en el manejo económico de emprendimientos corporativos. Continúa normalmente.
En la Argentina tienen el singular caso de las monjas carmelitas de Jujuy que fueron intervenidas por la Santa Sede, pero no acataron la medida y se fugaron estableciéndose en la vecina diócesis de Salta. No son reconocidas como comunidad religiosa.
En Estados Unidos hay un caso de una comunidad masculina notable por el cuidado de la liturgia y la observancia (externa). Se repetían las denuncias de que en la casa de formación se había propagado la sodomía entre los miembros, sin delitos civiles sino solamente canónicos (prácticas consentidas entre jóvenes, pero mayores de edad). Fue enviado como comisario (interventor) un religioso de gran prestigio. Resultó él también involucrado en esas prácticas. Se disolvió la casa y los miembros ajenos a los hechos fueron redirigidos a otra orden de la misma familia espiritual.
La experiencia ha ido clarificando algunos criterios. Reconocer que los frutos buenos no excluyen los frutos malos. Que de la misma persona se pueden seguir ambos, por la complejidad y la libertad de las personas. Distinguir los casos personales y los problemas estructurales en las asociaciones. Atender a los casos de denuncias (aunque sean pocos), a pesar de la pluralidad de exposiciones de apoyo y de testimonio de actos y/o actitudes ejemplares respecto a la misma persona. No desestimar porque el denunciante sea una persona que salió de la institución con algún conflicto.
Los casos de los fundadores son los de especial complejidad por los vínculos espirituales, afectivos y organizativos que se han generado. Pero se ve claro que hay que reconocer la realidad histórica tal cual es, con sus luces y sombras. Partir de ella y generar procesos de discernimiento y de afianzamiento de lo positivo y de exclusión de lo negativo.
El breve detalle descriptivo es apenas una muestra de las situaciones atendidas. Hay muchas que se desestiman por falta de elementos, otras porque se descubre que obedecen a calumnias o deformaciones. De todas maneras los procesos son lentos y se busca cuidar al máximo la justicia, que incluye los derechos de los denunciantes también los derechos de los denunciados y el bien común general.
Fuente:
Apostillas
Ver todos juntos algunos casos de intervenciones o medidas de la autoridad  puede dar la impresión de que se produce todo junto. No es así. Hay procesos que vienen de larga data y recién tienen un principio de  resolución. Hay otros que ya están concluidos. Otros en pleno desarrollo.
En mi informe anterior sólo he tenido en cuenta  aquellos sobre los que hay una intervención en la Santa Sede (o en sede diocesana pero con informe a Roma), en los que  hubiera algún argentino vinculado y que me hubiera sido accesible la información.
Algunos comentadores mencionan otros casos argentinos (Miles Christi, Torres Pardo, fraticelli), que no identifico ni  tengo datos disponibles. Esto no significa que no  existan o que el informe los quiera ocultar, simplemente no me resultan en las actuaciones romanas que conozco. Me llama la atención que exista en la Argentina alguna congregación que se llame “fraticelli”, porque ese fue el nombre de una secta  herética del siglo XIV. Pero, en fin, la iniciativa fundacional religiosa es muy activa.
Fuera de los casos mencionados, en distintos países hay otros casos problemáticos. El esquema es siempre muy semejante: atentado a la libertad, a la integridad sexual y desórdenes económicos. Es posible pensar que, instalado el dominio sobre las personas, está dado el escenario para que se activen  las otras tendencias desviadas, cuando existen.
Si tomamos en cuenta no sólo el caso de fundadores, podemos hacer algunas consideraciones.  Como hemos tenido dos cambios de papa en poco tiempo muchos procesos vienen de la época de Juan Pablo II. Es cierto que a este papa le costaba admitir algunas denuncias, porque valoraba los frutos apostólicos positivos y/o  tenía la duda de que fueran tramadas por los enemigos de la Iglesia (especialmente el comunismo). También es posible que él hubiera confiado más en la estructura de los dicasterios, que en ocuparse de dar  un impulso personal al asunto.
 Al papa Benedicto, en cambio, le costó y le dolió admitir los problemas que se escondían en asociaciones muy afines a su aprecio por la tradición en la liturgia y en las formas.
Por ejemplo el caso del alemán David Berger, que fue promovido sucesivamente en tareas intelectuales y doctrinarias vaticanas, incluso en la Congregación para la Doctrina de la Fe, por su vigorosa militancia tradicionalista en el contexto progresista teutónico. De nada sirvieron las observaciones a su poco científico abordaje de las cuestiones filosóficas y teológicas (con un tomismo simplificado y repetitivo) y lo  extraño de su personalidad. Finalmente emergió declarándose homosexual y actualmente es un líder de movimientos contestatarios pro gay.
Otro caso es el de una asociación para el cultivo de la lengua latina en un país europeo. A pesar de las alarmas que existían, gozó del apoyo del nivel más alto y casi adquiere un status oficial vaticano ligado a la nueva Academia para la Lengua Latina.  En algún momento salió a la luz que si bien formalmente se manifestaba como una iniciativa  filocatólica y devota del papa Benedicto, en su interior el núcleo era de un neopaganismo clásico, muy crítico del cristianismo, considerado como una corrupción de la antigüedad  clásica, y con el cultivo de la efebofilia en sus miembros (como parte de la recuperación de un pretendido ideal  antiguo). 
Es cierto que hay procesos que podían  haber alcanzado  resolución más rápidamente. Además de la lentitud de las actuaciones, donde se debe probar objetivamente la acusación,  hay otras razones de mentalidad que entorpecieron las cosas.
 Una de ellas es la sospecha de que fueran infundios de los enemigos externos  (masonería, comunismo, regímenes dictatoriales) o por celos y fantasmagorías internas. También existió el criterio ingenuo de confiar en  la fácil enmienda después de un arrepentimiento; no se medía la gravedad de la estructura de personalidad que se mostraba, ni se ponía suficientemente la atención en los sujetos-víctimas. Otro factor ha sido la mentalidad de evitar dar curso a lo que podía mancillar el nombre de la institución (cuando en verdad ya estaba dañada más que en su nombre, en la realidad eclesial de las personas). Por otra parte,  también del lado de las víctimas ha existido una actitud  de no denunciar por diversos motivos (vergüenza, temor reverencial, acostumbramiento, inercia, etcétera)
Aquí me parece oportuno advertir que, al estudiarse la situación de los delicta graviora (abusos sexuales a menores), muchos de ellos datan de la década del 40, 50 y 60 (Irlanda, Holanda, Inglaterra, USA). Es decir, de contextos muy anteriores a la indisciplina y al pansexualismo que hoy penetra los ambientes.
A los lectores que asocian las medidas de intervención a la orientación tradicionalista o conservadora de las asociaciones les hago presentes algunas consideraciones. La primera, que no hay fundaciones de tipo progresista o secularista. La segunda, que rasgos de personalidad desviados pueden acompañar o incluso enmascararse con cualquier definición religiosa (sucede en otras religiones). Muchas veces personalidades patológicas ideologizan algún tipo de espiritualidad, llevando sus rasgos a extremos, que pueden ser atractivos pero no dejan de ser síntomas.
La Santa Sede tiene claro que las nuevas fundaciones proceden del ámbito tradicional o conservador. Incluso reconoce y apoya a aquellas tipo la Fraternidad San Pedro (que son varias), las cuales tienen como rito propio la misa tridentina. Las comunidades que vienen del anglicanismo también son de matriz tradicional. Ciertamente, no puede admitir que se desconozca la validez del Concilio Vaticano II. Pero en las intervenciones que he elencado en mi informe anterior la razón de las actuaciones (todas de más o menos larga data) giran en los problemas que he señalado.
Obviamente los puestos bajo examen no suelen admitir los problemas, sino cuando explotan de modo imparable hacia afuera (especialmente en los medios de comunicación). Es fácil el recurso de decir: nos persiguen porque somos fieles a la tradición o porque tenemos éxito con las vocaciones (así los Legionarios, el Opus, los IVE, et via dicendo).
Mi informe anterior se limitaba casi exclusivamente a las asociaciones masculinas. Hoy puedo dar una novedad respecto a la rama femenina de la Communauté Saint Jean (del p. D-M. Philippe). Se ha trasladado a Vergara (España) la cúpula de la Congregación para los Religiosos  junto con varios obispos de sedes donde está la comunidad, y se ha dado un paso adelante. Se ha reafirmado el actual  buen rumbo de la congregación, manteniendo su espiritualidad, despejando hacia un pasado no iterable los puntos de acusación y ajustando las normas internas. Curiosamente su defensor más activo es el obispo de Saltillo (México) Raúl Vera López op (de neto corte progresista y no muy bien recibido en Roma).
La constante en la mirada de la Santa Sede es respetar el pluralismo en las iniciativas fundacionales, clarificar el carisma propio dentro de la ortodoxia y el derecho canónico, resolver los focos de irregularidad que existiesen, y relanzar la vida de la congregación en su identidad. El caso más claro es el de los Legionarios, que ya están relanzados autónomamente; la Santa Sede sólo le aportará ahora un asesor sin voz ni voto. Para esta tarea se designó al P. Ghirlanda sj, canonista octogenario de gran experiencia.
Por otra parte, la Santa Sede no ha sido benévola con la Conferencia de Superioras Religiosas de USA de neto perfil progresista, a pesar del apoyo que le dio el card. Kasper. Tampoco con Martha Heizer y su marido Eheman Gert, líderes del movimiento internacional  Wir sind Kirche (Nosotros somos Iglesia), que fueron excomulgados por el obispo de Innsbruck, en consulta y  con apoyo de Roma. Todo esto en los últimos meses.
Fuente:
http://caminante-wanderer.blogspot.com.ar/2014/07/de-fundadores-y-fundaciones-apostillas.html

martes, 7 de julio de 2015

Heraldos del Evangelio amenazan acción judicial para ocultar su pasado



COMUNICADO DE PRENSA
Por favor difundir
BEAVERTON, Oregón. 2 Jul 2015. Por medio de uno de sus abogados, José Antonio Millán Calvo, de Zaragoza, España, la Asociación Internacional de Fieles de Derecho Pontificio, Heraldos del Evangelio, ha amenazado acciones legales contra Alfonso Beccar Varela, administrador del blog "TFP, Heraldos y sectas eclesiales afines".
El Blog publica artículos de colaboradores varios que dan una versión "no oficial" de Tradición Familia Propiedad (TFP), los Heraldos del Evangelio y otros grupos surgidos en la segunda mitad del siglo XX (tales como el Opus Dei y los Legionarios de Cristo), a los que considera "sectas eclesiales", ya que, pese a profesar fidelidad a la doctrina de la Iglesia Católica, mantienen prácticas (sobre todo puertas adentro) similares a las de muchas sectas o cultos no católicos.
Basado principalmente en la experiencia personal de Alfonso Beccar Varela y otros que militaron durante años en las filas de la TFP antes de la muerte de su fundador Plinio Correa de Oliveira en 1995, el Blog recoge recuerdos y apreciaciones personales sobre experiencias vividas, en su gran mayoría, hace más de 30 años en las filas de esa organización.
Pese a que la fundación de los Heraldos del Evangelio es posterior, tanto Joao Cla Scognamiglio Dias (fundador de los Heraldos), como la gran mayoría de los líderes de su organización, fueron miembros de la TFP, como queda claro en la lectura del Blog.
Es llamativo sin embargo, que este hecho ha sido cuidadosamente silenciado de la biografía del fundador en las publicaciones escritas o digitales de alcance masivo de los Heraldos del Evangelio, por motivos que se aún desconocen.
Como lo ve el abogado Millán Calvo, el Blog arriba mencionado, "se dedica de forma sistemática a dar  publicidad, (bien sea creando artículos o divulgado otros de autores anónimos), de noticias tendenciosas y por ende falsas sobre mis defendidos, que podrían ser constitutivas sino de un delito de injurias, si cuando menos claramente  atentatorias  contra su honor, con claro abuso y por ende extralimitación de  su derecho de libertad de expresión."
Los Heraldos del Evangelio exigieron entonces que el Blog de Alfonso Beccar Varela sea eliminado en su totalidad, sin citar (hasta la fecha al menos), un sólo ejemplo de que es lo que consideran "injurioso" en su contenido. Este pedido ha sido rechazado de plano, especialmente si se considera que muchas de las notas publicadas no mencionan siquiera a los Heraldos del Evangelio o a su fundador, el brasilero Joao Cla Scognamiglio.
Esta amenaza de "ejercer las acciones correspondientes contra usted, para la salvaguardia de los legítimos derechos de mis clientes", se encuadra en la estrategia de ocultamiento sistemático al público en general, del pasado de muchas personas en posiciones directivas dentro de los Heraldos del Evangelio. Este ocultamiento es tanto más grave cuanto no consta de forma pública que la organización haya formalmente abandonado (o al menos se haya distanciado de), muchas de las prácticas de culto a la personalidad del fundador, control mental, reclutamiento de menores y otras actividades cuestionables que los hace similares en su actuación a muchas sectas modernas.
Al difundir esta noticia, esperamos que las autoridades eclesiásticas bajo cuya jurisdicción actúan los Heraldos del Evangelio, investiguen las prácticas y creencias internas de la organización, y la inviten a desistir de usar su poder económico para silenciar a sus críticos, con amenazas de acciones legales que el administrador de un simple Blog no puede financiar.
Para más información, comunicarse con Alfonso Beccar Varela en abeccar@gmail.com.
Las personas que no estén de acuerdo con ver acciones legales de los Heraldos del Evangelio contra Alfonso Beccar Varela por este tema, además de dar a conocer esta noticia, pueden usar este formulario para indicar su apoyo y el tipo de adhesión que están dispuestos a manifestar.
Fuente:


domingo, 19 de abril de 2015

La figura militar en la Iglesia



No pocas instituciones religiosas han asumido en la historia la figura de ejército. La más conocida es la compañía de Jesús que llama General a su superior. El fenómeno es más antiguo pero creo que se puede decir que a partir de la compañía e inspiradas en ella, varias instituciones religiosas, asumieron en el fondo la misma noción. A partir del Concilio Vaticano II con la nueva realidad de los movimientos eclesiales y la renovación que generaron, la figura cobró nuevo valor. Pero, como todo en la vida, vino carne con hueso. Revisemos un poco la lógica de esta figura.
Hablemos primero de la carne. Es indudable que las virtudes clásicas de la vida militar son necesarias y valiosísimas: disciplina, valor, entrega, servicio, capacidad de renuncia. No pocas de las grandes historias morales de la humanidad están vinculadas al heroísmo bélico. La guerra justa es una noción válida. La defensa de la patria es un deber que el mismo Santo Tomás de Aquino incluye en la virtud de la piedad. Y esta defensa puede llevar a la guerra. Que hoy la guerra sea un monstruo que destruye todo y que por lo tanto sea casi imposible juzgar sobre su legitimidad, es un problema delicado que lo dejo a los expertos.
Podría seguir con la carne pero me preocupa más el hueso. En primer lugar, todo ejército tiene sentido en la guerra. Para ella es creado y para ella se prepara. Todos sus rituales se refieren a lograr la victoria sobre un enemigo. De esto se sigue que uno necesariamente debe tener enemigos, de lo contrario, su existencia se hace inútil y ridícula. La idea de distinción del enemigo es fundamental. El enemigo esalguien que me amenaza, alguien juzgado inmediatamente por sus malas intenciones. Con el enemigo pues, no se debe dialogar ni tratar de comprenderlo. El enemigo debe ser eliminado.
En segundo lugar, el ejército tiene necesariamente que uniformizar a la tropa. Esto requiere que todos piensen y se muevan igual. La disciplina debe ser férrea y no permitir la creatividad en su sentido más amplio. No ocurre lo mismo con la jerarquía. Los generales, si bien han sido criados en parte como tropa y obedecen un reglamento, pueden aplicar su criterio propio en la dirección de la tropa. Esto hace que ellos sean como los expertos que sí tienen panorama mientras que la tropa permanece siempre ciega.
Este segundo aspecto determina la forma militar de obediencia. La clásica expresión “sin dudas ni murmuraciones” busca hacer que el cuerpo del ejército tenga a los soldados como células uniformes que cumplen una función para la supervivencia de todos.
Estos dos últimos aspectos implican que los generales se conviertan en una cúpula que necesite delsecreto militar. Se filtra la información para evitar que llegue a la tropa de manera libre y espontánea. Este secreto es parte de la estrategia para ganar la guerra y no pocas veces implica el espionaje y la pena capital a los traidores. A su vez requiere también la propaganda que es el fruto final del filtro informativo. La propaganda intenta dar una buena imagen del ejército desechando como habladurías cualquier información contraria o crítica. Favorece que la crítica sólo pueda venir de fuera. Usualmente el ejército no es autocrítico porque la cúpula considera que nadie sabe lo que ella sabe. Y cuando una verdad es evidente, simplemente la niega y la interpreta como traición.
La figura militar en la Iglesia tiene indudables bases bíblicas, desde el Antiguo Testamento en el que se narran varias guerras que Dios libra con y por su pueblo, hasta la idea del combate espiritual expresado especialmente en San Pablo en un famoso texto. Existió por lo tanto desde los albores del cristianismo pero cobró mucha mayor fuerza en las cruzadas, cuando dejó de ser figura para convertirse en realidad justamente por el contexto de la guerra contra los musulmanes. Era la idea de la guerra santa, que requería un ejército de santos. No pretendo juzgar a la ligera esas coyunturas históricas tan delicadas y complejas. A mí en esa historia me encanta la actitud de San Francisco de Asís, un gran cruzado. Y lo digo aunque no pocos amigos historiadores puedan levantar una ceja ante mi ingenuidad. En fin, esa es otra discusión, por ahora sólo intento reflexionar desde la fe sobre una figura extendida que puede ser mal entendida como lo van demostrando algunos dolorosos hechos actuales de la historia de la Iglesia.
No tengo nada en contra de la figura militar siempre y cuando sea la de San Pablo, que precisa muy bien de qué guerra se trata, con qué enemigos se combate y cuáles son las armas. El enemigo no puede ser otro ser humano. No en sí mismo. El enemigo es espiritual, es el demonio con el que efectivamente no se debe dialogar y cuyas intenciones son siempre perversas. Las armas son las de la luz: la fe, la esperanza, la caridad. El mismo Ignacio recoge esta figura paulina en las dos banderas, Scupoli en el combate espiritual, Scaramelli otro tanto y así, muchos otros escritores espirituales que escapan a mi conocimiento y recuerdo de ignorante. La astucia de serpiente unida a la mansedumbre de la paloma tiene sentido en la caridad. Nunca debería producir crueldad, indiferencia u odio a los demás. El cristiano tendrá siempre enemigos, hasta entre sus más cercanos, pero él jamás será un enemigo, si no que tratará de ser un amigo. Jesús venció al demonio intentando hasta el último instante que Judas se haga su amigo.
No tengo nada contra la figura militar siempre y cuando no se lea todo desde ella. Y sobre todo si se entiende que como figura es sólo una cara de un poliedro de otras figuras que la mitigan y la completan en la comprensión de la experiencia eclesial que es cada fundación y que a su vez tiene su fundamento en el Amor. Y si se tiene muy en cuenta que al hablar de la Iglesia, el Concilio Vaticano II no usó jamás la figura del ejército. Y no por corrección política sino porque Cristo mismo no lo hizo. Él no hizo de sus discípulos una tropa si no una Iglesia. Un rebaño. Dijo: construcción, casa, familia, esposa, cuerpo y pueblo pero nunca milicia, legión, ejército, tropa, bastión, fortaleza ni alguna otra referencia militar. No negó que hubiera una guerra, pero distinguió muy claro dónde se libraba: “Mi Reino no es de este mundo”, “mete la espada en su vaina, quien a espada mata, a espada muere” (esto me hace pensar, entre otras cosas, en tantas "campañas" y acciones "estratégicas" en contra de algo que, usando no pocas veces la manipulación, pretenden tener éxito sin darse cuenta de que justamente la agenda la dictan los "enemigos").
No tengo nada contra la figura militar siempre y cuando en ella se reconozca siempre que la guerra es básicamente vencer al mal con el bien y que en esta victoria todo fruto es de la gracia. Es decir que se sepa siempre explícitamente que es Él quien vence con, en y por nosotros, porque primero Él quiso hacerse de los nuestros por Su santa Voluntad. No tengo nada mientras se entienda que la vida es lucha por amar más, y eso no puede ser lucha contra otros seres humanos. 
Si no se mitiga con una auténtica prudencia eclesial, la figura de ejército puede ser muy peligrosa para una institución católica (congregación, orden, movimiento, parroquia, cofradía, asociación pía, club, hermandad, blog, collera, mancha, etc.). Terminará enredada en la búsqueda de enemigos, en el eficientismo, en la competencia con otros, y al final, atrapada como una mosca en una telaraña de comportamientos mundanos que nada tienen que ver con el Evangelio. Terminará en fin, exactamente igual a los que quiso combatir: sedienta de poder y olvidada de las personas concretas. Algo de eso es lo que he podido ver en estos días romanos. Y cómo duele.
Fuente:



http://roncuaz.blogspot.com.ar/2010/07/la-figura-militar-en-la-iglesia.html

martes, 10 de marzo de 2015

Documento: Carta de Dom Antônio de Castro Mayer sobre la TFP

[Publicada en el diario Folha de Manhã en 1991, según el texto original fechado en 1984. Tomado del blog Frates in Unum.] La traducción es nuestra.

Querido X,
Le debo una respuesta a su dolorosa carta del 24 de septiembre que, como indica el matasellos, me ha enviado el 25 de septiembre.
En este caso, yo sólo le puedo dar un consejo: rece, rece mucho, sobre todo el Rosario o al menos un tercio, pidiendo a la Virgen María, Mediadora de todas las gracias, para que ilumine a su hijo y le haga ver que la TFP es una secta herética porque, de hecho, aunque no lo digan o escriban, la TFP vive y se comporta de acuerdo a un principio que socava fundamentalmente la verdad del cristianismo, es decir, la Iglesia Católica.
De hecho, es de fide que Jesucristo fundó su Iglesia –destinada a mantener en la tierra el verdadero culto a Dios y llevar a la almas a la salvación eterna- como una sociedad desigual, compuesta de dos clases: una que gobierna, enseña y santifica, compuesta por miembros del clero; y otra - los fieles - que reciben la enseñanza, son gobernados y santificados: esto es un dogma de fide.
San Pío X escribió que la Iglesia es por su naturaleza una sociedad desigual, lo que significa que se compone de dos tipos de personas: los pastores y el rebaño, los que pertenecen a los distintos niveles de la jerarquía y la multitud de los fieles. Estos dos órdenes son tan completamente diferentes que sólo la jerarquía tiene el derecho y la autoridad para guiar y gobernar a los miembros para los fines de la Iglesia, mientras que los fieles tienen el deber de dejarse gobernados y de seguir obedientemente la ruta trazada por la clase gobernante. (Encíclica "Vehementer", 11 de febrero de 1906.) Toda la historia de la Iglesia, como se puede ver en el Nuevo Testamento da testimonio de esta verdad como un principio fundamental de la constitución de la Iglesia. Fue sólo a los apóstoles que Jesús dijo: "Id y haced discípulos de todas las naciones." También los Hechos de los Apóstoles nos muestran la vida de la Iglesia en los días después de Jesucristo. Debido a esto, es una subversión herética habitual seguir a un laico -por tanto, que no es miembro de la Jerarquía- como portavoz de la ortodoxia. Así, ellos no se fijan en lo que dice la Iglesia, lo que dicen los obispos, sino por lo que tal o cual dice... Y no terminan ahí: esta actitud -aunque no se declara abiertamente- de hecho coloca al “líder” como el árbitro de la ortodoxia, y va acompañada de una desconfianza sutil pero real hacia la jerarquía y el clero en general.
Hay un anticlericalismo visceral en la TFP: todo lo que viene del clero se recibe de manera prejuiciosa. Básicamente, se sostiene que todos los sacerdotes son ignorantes, celosos o interesados y entre otras “cualidades”. Pues bien, teniendo en cuenta la constitución divina de la Iglesia, que fue fundada por Jesucristo, el anticlericalismo habitual de la TFP, latente, la convierte en una secta herética, y por lo tanto, como ya he dicho, animada por un principio contrario al dogma establecido por Jesucristo en la constitución de su Iglesia.
Sin embargo, la TFP tuvo un comienzo saludable. Había una cierta evolución en el apostolado realizado por el periódico quincenal de la Congregación Mariana de Santa Cecilia titulado El Legionario.
Como un movimiento serio y bien intencionado, buscaba fortalecer la formación intelectual y religiosa de los miembros de la Congregación y en consecuencia de los lectores del quincenal. Era influyente en todo Brasil. Esta fue la época de obediencia a los monseñores Duarte y Leme. Yo acompañé y aprobé su apostolado, también cuando comenzó a perderse en es espíritu anticlerical, que se inició por consolidar sus posiciones y luego revertirlas, colocando al clero en el remolque, detrás de un laico carismático con el monopolio de la ortodoxia. Tal vez les dí mi apoyo más allá de un punto legítimo. Quité mi apoyo sólo cuando se hizo evidente que mis advertencias no fueron tomadas en cuenta. Se convirtieron en inútiles.
Es importante advertir los errores de algunos miembros de la jerarquía... explican el escándalo de los "TFPistas", pero esto no justifica las posiciones que se han llegado a tomar. Mucho menos las de su líder, Plinio.
En este caso, como he dicho al principio de esta carta, el remedio es orar. En primer lugar, porque sin oración nada se obtiene. “Pedid”, dice el Señor “y se os dará”. Hay que orar, porque el fervor carismático produce un cierto fanatismo: las personas se vuelven incapaces de ver la realidad objetiva, percibiendo errores incluso fundamentales, a causa de esta inversión de seguir a un laico en lugar de los legítimos pastores de la Iglesia.
Más aún cuando, como he señalado, los miembros de la jerarquía y por desgracia a menudo expresan palabras y toman posiciones que cualquier católico puede ver cómo discordantes de la doctrina y gobierno de la Iglesia de todos los tiempos ...
Le pido a Nuestro Señor que le conceda a él, y a todos los de su familia, una santa y feliz Navidad y muchos años llenos de la gracia de Dios.
Les pido que recen por mí, siervo en Cristo Jesús.

Antônio de Castro Mayer, obispo Emérito de Campos.

jueves, 15 de enero de 2015

Un testimonio sobre el Yunque


La web forumlibertas ofrece un extenso reportaje a Victoria Uroz sobre la organización secreta el Yunque en España. Damos los enlaces para quien pueda estar interesado.

I. “El Yunque es el mayor problema al que se enfrentan los laicos católicos en España”

II. “El Yunque es un desafío que no tiene precedentes en la historia de la Iglesia”

III. “Los medios de comunicación de orientación cristiana están infiltrados por miembros del Yunque”


domingo, 1 de junio de 2014

Hazte Yunque


Alguna vez tratamos en nuestra bitácora sobre ELYUNQUE (en adelante, EY). Una nueva noticia al respecto ha pasado desapercibida en la casi totalidad de los medios de información que adhieren al neoconservadurismo eclesial, con excepción de Forum Libertas. Un juzgado de Madrid considera “esencialmente veraz” el informe periodístico de Fernando López Luengo, quien reveló la relación de algunos miembros de Hazteoir (en adelante, HO), y otras plataformas, con la organización secreta de origen mexicano. En efecto, López Luengo fue demandado por el presidente de HO, Ignacio Arsuaga, por la supuesta difamación de su honor. La sentencia del tribunal da la razón a López Luengo, desestima la demanda en su contra, y obliga a la organización presidida por Arsuaga a pagar las costas del proceso por considerar el informe como “esencialmente veraz”.
HO publicó la noticia, pero informando de otra manera: "En la sentencia, el juzgado reconoce que no hay vinculación entre HO y la supuesta organización denominada “EY”. Una verdad parcial, que engaña al lector, porque al mismo tiempo la sentencia reconoce positivamente que sí hay vinculación entre miembros de HO y EY. No dice que una organización sea dependencia de la otra, pues tal cosa no ha podido probarse, pero sí que algunos de sus miembros pertenecen, que Arsuaga está muy comprometido en la cuestión, al punto de tener que pagar las costas del juicio.
Al enterarnos de esta noticia, hemos topado con la bitácora de José Luis N. Quijada. Una mirada muy superficial a su blog, nos deja la impresión –a confirmar o desmentir en el futuro- que, de modo semejante a lo que ocurre con otros blogs católicos dedicados a denunciar las derivas sectarias en la Iglesia, el autor combina una interesante cantidad de información con un marco teórico en el que pueden colarse algunos errores, cosa excusable y seguramente debida a la juventud del responsable.

P.S.: infovaticana trae hoy información adicional sobre este tema, aquí. También ofrece copia de la sentencia y del informe objeto del proceso.

martes, 4 de febrero de 2014

Sentido literal y literalismo


En un comentario a esta entrada que no fue publicado se decía -entre otras cosas- que los pecados son personales, lo cual es verdad, tachando por heterodoxa la noción de “pecados colectivos” (que se usa en sentido analógico, tal como se explica en el artículo ya enlazado). Cada día que pasa nos convencemos más de los estragos que causa en la inteligencia de los católicos la ausencia de un pensar analógico. Lo que se traduce en una hermenéutica literalista de la Sagrada Escritura, que podría llevar a resultados como el del vídeo que ilustra esta mini-entrada. Una entrada que no tiene por finalidad discutir complejos problemas exegéticos ni pretende adentrarse en los singulares carismas conferidos por Cristo a los Apóstoles, sino que se limita a ilustrar las consecuencias más extravagantes del univocismo/literalismo en el mundo protestante. 

Yo os he dado poder para andar sobre serpientes y escorpiones y sobre toda potencia enemiga, y nada os dañará.” (Lc. X, 19)
“Estos poderes que Cristo les dio para que pudiesen realizar su misión están expresados por la metáfora de diversos animales venenosos (Sal 90, 13), lo mismo que contra «toda potencia enemiga», por la que se significan los poderes demoníacos.” (García Cordero).
“El sentido literal es el que el autor humano quería que su receptor captase. Por tanto, es inseparable de su intención. Está dado en el género literario o el giro convencional usado por el autor. No debe confundirse con el sentido "literalista" (que comúnmente llamamos "literal" o "a la letra"). El sentido literalista de la expresión "se conmovieron las entrañas de José a causa de su hermano" (Gén 43, 30) es que sus órganos internos (entrañas) se convulsionaron. Pero el sentido literal es que tuvo compasión: "entrañas" es usado metafóricamente, como era común antaño (IRe 3,26; Is 16,11; 63,15; Jer 31,20; Lam 2,11; Hab 3,16). El sentido literal se determina por sus contextos literario, cultural e histórico, y los usos convencionales lingüísticos de la época -por eso era comprensible a su lector.” (Arens).

lunes, 22 de julio de 2013

Una web sobre el I.V.E.


Reproducimos en esta entrada un texto tomado de otra bitácora sobre el Instituto del Verbo Encarnado, congregación religiosa de origen argentino fundada por el p. Carlos Miguel Buela. La mayor parte de los contenidos de la bitácora de origen está en idioma inglés. Los contenidos no dejan de ser interesantes y bien fundados en el conocimiento de una institución neoconservadora cuyos “éxitos cuantitativos” se exhiben de modo unilateral y funciona como pantalla de cobertura para muchas prácticas que merecen serios reparos.

Problemas en el Instituto Del Verbo Encarnado

También se puede conultar acerca de los problemas con las servidoras del IVE en español aqui
RESUMEN
Este sitio pretende poner de manifiesto algunas de nuestra preocupaciónes respecto del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) y su rama femenina, las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM), también conocido como las Servidoras. La información en este sitio está destinada específicamente para los que estan pensando en ingresar al, aunque también puede ser relevante para amigos y familiares.
Como católicos, entendemos que este puede ser un tema difícil, pero creemos que tenemos la responsibilidad de tornar disponible esta información, aunque nos apresuraros en aclarar que intentaremos hacerlo con reverencia y respeto. En lo que sigue, vamos a explicar nuestra motivación para crear este sitio y cómo esperamos que les sea de ayuda.
El Instituto del Verbo Encarnado hace una impresión muy buena al principio. Tiene una  presencia en la web muy fuerte -sin duda más fuerte que las comunidades religiosas análogas. El IVE se muestra siempre muy activo apareciendo en los eventos públicos con muchos jóvenes con rostros sonrientes, invariablemente usando sotana. Tienen toda la apariencia de un grupo muy ortodoxo y eso es atractivo para los que quieren servir a Dios que así pueden dejar de preocuparse por la heterodoxia o ciertos tipos de "abuso" que son el flagelo de los seminarios en las últimas décadas.
Al principio sentimos eso mismo, nosotros también.  Pero, después de pasar algún tiempo dentro del IVE, nos dimos cuenta de que en realidad nuestra primera impresión era errónea y que el IVE no era lo que parecía.  La realidad es que el IVE es una congregación con problemas muy grandes.  Tienen una historia con muchos problemasprácticas muy sospechosas en toda clase de asuntos:  su modo de reclutarcómo se dirigen a la cuestión del discernimiento de vocaciones,  cómo admiten a los candidatos,con señalados problemas en lo referente a su formación, muchos  problemas prácticos, legales y espirituales, y (creemos que como resultado de todos estos problemas) una enorme desgaste de sus sacerdotes después de su ordenación
Estos no son problemas triviales. Las almas están en peligro. Hay sacerdotes que están dejando los hábitos de manera irregular, sin la correspondiente dispensación. Muchas hermanas que han salido están tan lastimadas por la experiencia que incluso apostatan de la fe.  Otros sólo pueden ingresar a un templo para asistir a la misa con gran dificultad. Porque no  existe ningún proceso de selección, muchos más que no están listos o preparados para el proceso de "formación", resultan lastimados emocional, espiritual y económicamente . 
Como católicos fieles que queremos ser, al principio no quisimos ver las señales de advertencia.  Le dimos al IVE el beneficio de la duda hasta que nuestras propias experiencias nos obligaron a enfrentar la verdad.  Pero los jóvenes con poca experiencia, necesariamente carecen de la formación necesaria para hacerse un juicio independiente. Por su parte, a menudo los padres de estos fieles no están suficientemente familiarizados con las órdenes religiosas para notar las señales de advertencia.  Tampoco la mayoría tiene una razón para ser escéptica o para pedir una segunda opinión -"se trata de sacerdotes", "debemos poner nuestra fe en Dios y la confianza", etc. La gente se deja lastimar así cuando sólo quieren servir a Dios y por lo tanto confían en los sacerdotes que les dan consejos. Esto hace que sea muy fácil para el Instituto el aprovecharse de ellos. 
Precisamente, hemos creado este sitio para darle razones a la gente, para advertirles que existen razones fundadas para cuestionar ese Instituto, para que estén advertidos y en guardia y para convencerlos de que tienen la obligación moral de buscar asesoramiento de terceros, informándose debidamente, antes de comprometerse con este grupo aún más.
LA CUESTIÓN DEL DISCERNIMIENTO
Nos parece que nuestro público, antes que nada, debe saber que éste es uno de los problemas más relevantes respecto del IVE: el instituto no alienta ni siquiera ayuda a discernir a los candidatos a entrar.  No lo decimos nosotros, ellos mismos, su propia literatura muestra cómo juegan con los buenos deseos de quien quiere servir a Dios y cómo pueden incluso fabricar una "culpa" si no ingresan a su propio Instituto. Muchas veces sostienen que el discernimiento se hará después de ingresar a su organización, pero la verdad es que, después de entrar, la  palabra "D" nunca se menciona.
Esto es especialmente preocupante porque, como la mayoría que se une no ha discernido correctamente su vocación antes de ingresar al IVE, nunca discernirá adecuadamente su vocación hasta que salga de esa organización (y esa salida puede resultar harto traumática.)
Esto explica porque el IVE cuenta con una muy alta tasa de deserción, antes y después de ordenados. Aunque es un tema delicado, es importante y relevante, porque creemos que es consecuencia directa del desaliento a todo tipo de discernimiento, además de que allí la formación que se les da es deficiente.
IRREGULARIDADES Y UNA TURBULENTA HISTORIA
Si este asunto del discernimiento parece demasiado subjetivo o un tema nebuloso, también planteamos cuestiones prácticas y jurídicas graves  que también por lo general proporcionan un motivo de preocupación.
Las prácticas de esta gente explica por qué son tanto los que se quejan del IVE durante más de 25 años - bien que no en inglés. De hecho, el Papa Francisco incluso trató de clausurar esta congregación cuando era Primado de Argentina.  Han habido quejas, han habido varias investigaciones, el fundador ha renunciado dos veces, e incluso un general superior ha dejado el instituto.
El IVE nunca hablará de cosas como estas, nunca se pronunciará sobre esta clase de asuntos, razón por la cual nos empeñamos en documentarlas lo mejor que podemos. Como lo han hecho desde hace años, las autoridades del Instituto echarán un velo de ortodoxia sobre cualquiera de estos asuntos, ya que se especializan en negar cualquier problema, atacan a sus acusadores y culpan a todos las últimos investigaciones como prejuicios de obispos progresistas o liberales.
Sin embargo, a veces el IVE aparece contestando algunos hechos concretos. Es la razón por la que damos ejemplos de comportamiento  que se deben poner de manifiesto despertando las necesarias suspicacias, por mucho que no se condigan con la imagen y la historia oficial del Instituto. 
POR QUÉ SUCEDE ESTO
Lo lamentamos, tenemos que poner este sitio en marcha.   Estas cuestiones se han planteado a través de canales legítimos a lo largo de los años y sin embargo, el Instituto no sólo se niega a hacerles frente, se niega a reconocer los problemas que aún existen.    Cuando la Iglesia en Argentina intentó primero cerrarlo, el IVE buscó el auxilio del cardenal Sodano en el Vaticano.Desde entonces, a pesar de los numerosos llamamientos, la jerarquía de la Iglesia ha mostrado la misma reticencia para abordar el IVE que ha demostrado al abordar el escándalo de los abusos en general -sobre todo ignorando a los laicos, siempre buscando maneras de silenciar a los pocos que no desaparecen después de la primera carta de queja.  Así que en lugar de una respuesta adecuada, nos hemos sentido obligados a poner esta información a disposición del público.
Nuestra intención está en evitar que sea demasiado tarde, que cuando el escándalo y los daños provocados resulten tan señalados que lleguen a oídos de la prensa secular de tal modo que la Iglesia en su conjunto tenga que pagar por las culpas de un pequeño grupo.
Muchas personas buenas y bien intencionadas se sienten atraídos por la ortodoxia ostensible del grupo y así terminan como víctimas de prácticas del grupo. El problema radica principalmente en aquellos que detentan posiciones de liderazgo dentro del Instituto y que afectan sobre todo a los que ingresan a sus seminarios o a las casas de las Servidoras. Sin embargo, nunca se guardarán suficientes recaudos cuando del IVE se trata, especialmente su tercera orden.

¿QUÉ HACER?
Urgimos a nuestros lectores que pongan especial cuidado si alguien se pone bajo de la dirección de cualquier sacerdote o monja del IVE, sobre todo si de discernir una vocación se trata: sobre todo porque ellos mismos son un producto de este proceso de formación de fallas y el medio ambiente disfuncional.
También queremos advertir acerca de las deficiencias que notamos en su oficina de vocaciones. Piensen que por lo menos una vez, el IVE designó a una niña menor de edad, con votos temporales (que más tarde dejó la orden) en calidad de director nacional de vocaciones para las mujeres.  Sacerdotes recién ordenados, de menos de 30 años, son habitualmente designados como maestros de novicios y directores nacionales de vocaciones para los hombres.  En mérito a semejantes designaciones, es justo sospechar que no le prestan suficiente atención a quienes consideran si tienen o no vocación (para ese Instituto o cualquier otro), cuestión toda que se trata con evidente desparpajo y falta de caridad. 
Por eso animamos a nuestros lectores interesados en ingresar al IVE a que comiencen por buscar dirección espiritual de un tercero, de alguien no comprometido con este instituto. Si algún lector tiene dudas sobre todo esto, que no deje de enviarnos un correo electrónico y le suministraremos ideas y contactos que los puede ayudar. Para todo esta cuestión del discernimiento, también pueden resultar útiles los enlaces que hemos colocado en la barra lateral.
Fuente: