"Una cosa son los tropiezos y las caídas tenidas sobre el camino de la virtud y de la justicia, según la palabra de los padres: ´Sobre el camino de la virtud hay caídas, cambios, violencia, ecetera´. Y otra es en cambio la muerte del alma, la completa destrucción y la desolación total.
Es así como se conoce que se está en el primer caso: cuando uno, aunque caiga, no olvida el amor del Padre; y, aunque esté cargado de culpas de todo tipo, su solicitud por las obras bellas no es interrumpida; si no se detiene en su camino; si no es negligente en afrontar nuevas batallas contra las mismas cosas por las cuales ha sido derrotado; si no se cansa de volver a empezar, cada día, a construir desde los fundamentos de las ruinas de su edificio, teniendo sobre su boca la palabra del Profeta: “Hasta la hora en que yo deje este mundo, no te alegrarás de mí, ¡oh mi enemigo! Porque he caído, pero de nuevo me levanto; estoy sentado en las tinieblas, pero el Señor me ilumina”(Miq 7,8).

3 comentarios:
Al parecer, el posteo puede contarse entre los primeros frutos de la alocución del Obispo de Roma Francisco en el Angelus de ayer.
Por qué ponen fotos de chicos comulgando de pie? Esa postura no es tradicional.
Fabián, leer blogs es modernista, así que cállese.
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